"Days go by like the wind and this life is too short" The Rasmus

sábado, 7 de enero de 2012

Won A Dinner With..? WTF?(part 1)


Resumen: ¿Que sentirías al saber que has ganado una cena con Lauri Ylönen? ¿Qué le has robado el sueño a tu mejor amiga?¿ Y que para colmo concursaste por error, ganaste y a todo esto ni te gusta su música ni él?.




WON A DINNER WITH…?  WTF!?



Oulu, Finlandia.
23, noviembre


Por fin era fin de semana y había invitado a mi mejor amiga Dillä, a quedarse en mi casa. Rápidamente fuimos al cuarto y encendimos mi laptop, y luego el faceboook. Ella apartándome de un codazo se apropio de mi laptop y lo buscó; a LauriOfficial. Me quede tumbada en mi cama, viendo el cielo raso y pensando en lo diferente que era mi cuarto del suyo.

El mío totalmente sin afiches y con las paredes pulcras, en cambio el de Dillä no había ni un solo espacio libre de pared, por todos lados tenia posters de The Rasmus o de su vocalista. A mi no me fascinaba su música, pero de vez en cuando era agradable escuchar una de ellos, además como no gustarme sus singles, si Dillä los cantaba todo el día, a toda hora, algo debía de pegárseme.

-SAMI!!!- gritó de pronto, sacándome de mis pensamientos, me senté a su lado para ver que era lo que la había exaltado tanto.

-¿Qué pasa?.-dije ya frente a la laptop. No veía nada en particular, ni tan siguiera un post del famoso Lauri, y debía de agradecerle porque cada vez que lo hacia no paraba de hablar de ello.

-Mira!!! Mira!!, un concurso!!- dijo ahora agitando con brusquedad mi laptop. Rápidamente se la quite de sus manos o pasaría  a mejor vida mi pantalla.

-Oh vamos!!devuélvemela tengo que inscribirme.-alargo sus manos para que se la devolviera, pero la mire con suspicacia… hmm.-Oh vamos!! Samikai, y me dará un paro cardiaco aquí.-

-Ok, pero con cuidado no me darán otra si se llega a romper.-

Me puse a su lado para ver como llenaba la inscripción, escribía a velocidad de la luz sobre el teclado, estaba emocionada casi al orgasmo. Esto era el colmo con ese plumífero, un concurso y esto era lo que le hacia a la pobre mente de Dillä.

-No!!!!-volvió a gritar, asuntándome, estábamos en silencio y solo parpadee una vez y luego estaba gritando su no….casi dejándome sorda.

-Y ahora que paso?.-dije de mala gana.

-Era tu cuenta….TU CUENTA!!. Nooo!!-dio otro grito pero ahora mas dramático que el anterior. Me fije en la pantalla y vi como salía la notificación de mi nombre dándome las gracias por participar. Oops!, a buena hora me había obligado a darle “like” a su pagina.

-¿Lo vez?, si no me hubieses obligado a  gustar su pagina no habrías participado en mi nombre, pero que importa, sal de mi cuenta y entra con la tuya, y participas otra vez.

Ella me miró con ojos asesinos.-¿No vez que es otra posibilidad menos de ganar?, pero Sami…-dijo entornando sus ojitos.-¿Si por las casualidades de la vida ganaras, me darías tu pase?.-

-Claro que si, bien sabes que seria lo primero que pasaría por mi mente, te imaginas, saldaría todos los regalos de cumpleaños de por vida. Oh!!..ojala que gane…quiero ganar.-

-No…no….Samikai Vihtola!…no lo desees, no…hieres mi corazoncito rasmusero.- ahora me hablaba sin mirarme estaba nuevamente idiotizada frente al facebook.

-Lo hago solo por saldar todos mis regalos de cumple…te imaginas, lo que siempre hemos bromeado para las navidades, darte a Lauri de regalo, Wow!, quiero ganar y ver tu expresión cuando te de ese sobre y diga: A que tienes, a Lauri…bueno una cena con él, casi lo mismo- Y comencé a reírme sin parar sobre la cama.

-Listo!-




Oulu, Finlandia.
6, Enero.


Las fiestas de fin de año y navidad se  me habían pasado volando, y mas porque me había ido  Dubai, y claro habían sido espectaculares mis días ese país, pero ya extrañaba mi Oulu y a mi Dillä, que seria mi vida sin ella?, era como  mi hermana, y me dio coraje cuando su padre le negó viajar con mi familia, solo porque la navidad era para estar con familia, no para andar parrandeando por el mundo.

Lo primero que hice tras tirar mis maletas en mi cuarto fue llamar a mi amiga, tenia dos semanas sin saber de ella, ni por el facebook la había visto.

-Dillä!!….feliz navidad, año nuevo y reyes magos. Te extrañe tanto!!, como has estado?, cuéntamelo todo.-

-Mi sami!!, te extrañe tanto… mas, mucho mas que tu, para que sepas, aun sigo enojada con mi papá, nunca le perdonare que me privara de ir a Dubai…a Dubai!!, pero bueno ya le pedí que te dejara quedar toda la semana aquí conmigo, ¿qué dices?, ¿te vienes ya y platicamos de todo?.-
No tuvo que repetirlo, tome dos de las maletas, y Salí disparada a su casa. En casi nada llegue  a su casa. Pero cuando la vi en su museo rasmusistico –su cuarto- era otra Dillä, parecía como si su madre se le hubiese muerto.

-Pero que te pasó?, hace unos  momentos te escuche súper emocionada y ahora, estas como desinflada.- deje a un lado mis maletas y me senté en la cama a su lado. Ella estaba frente a su laptop, con una mirada tan triste, que hasta ganas de llorar me daban.

-No gané.-fue todo lo que dijo para entender. Ya habían seleccionado al ganador de la cena.

-¿Pero sabíamos que era una posibilidad no?, apaga esa laptop y olvídate de eso, y mejor platícame como estuvo todo. ¿Ya te inscribiste para el nuevo periodo de la universidad?, ¿metiste las clases conmigo no?.-dije bromeando. Siempre las metíamos igual y era una suerte que estudiáramos la misma carrera.

-Esta bien, pero no gané! No gané!.-se lamento. A darle un abrazo iba cuando gritó, pero era un grito de emoción, a este paso iba a terminar pensando que era bipolar.

-Ganaste!...Sami …ga-nas-te.  O sea, GANE!!!- y se paro en la cama a dar brincos de felicidad y gritar una y otra vez que había ganado.

Me quede con un ojo mas abierto que el otro, casi dándome un tic, no podía creer que había ganado, yo?, una no fan?, no merecía esto, le estaba quitando la oportunidad a una que realmente si quería ir, mejor dicho a Dillä.

-¿WTF?,¿ yo?¿ Gané?-

-Si…si..si..si…. ganamos Sami!, ganamos… vamos! Emociónate un poquito siguiera, me siento mal celebrando sin ti.-

Pero no podía celebrar, había ganado yo y no ella, esto era realmente injusto, no podía estar pasando esto, al menos el único consuelo que tenia es  que le daría mi pase a ella, porque de lo contrario…

 Ya al tiempo cuando Dillä se calmo, se metió en mi pagina del face, y vio que tenia la notificación de mi gane y en letras muy …muy grandes decía. “No transferible” y que tena que enviar mis datos para contactarme. Casi me fulmino con la mirada, pero no era culpa mía, yo nunca participe, ella lo había hecho por mi, sabia bien que ni siquiera me gustaba ese hombre… bueno era bonito si, no lo podía negar, en ciertas fotos, pero tampoco era la cosa hermosa, deliciosa y sabrosa que decían de él.

-Dillä, sabes bien que nunca participe, así que no es culpa mía que ganara, lo entiendes no?.- pero ella no dejaba de ver la notificación que venia desde el facebook de Lauri. porque no solo habían enviado mejor un inbox?, no… ahí en mi biografía casi destacado, desde su propio facebook, rayando el mío. Acaso podría ser peor?.

-Dillä. Dime algo por favor, aunque sea enójate conmigo, pero no te quedes callada.- me pare lejos de ella, para darle espacio.

-Lo sé Sami, es mi culpa, maldito no transferible, pero lo sé y lo acepto, no te preocupes, vez, ese pase no era para mi de todas formas.- elevo su vista hacia mi y vi sus ojos vidriosos, ay no!
Mi bebe llorando por mi culpa, me partía el corazón.

-No, no iré a esa cena, no hare algo que te ponga tan triste.-me acerque a ella y la abrace.

-No, Sami, debes ir, por mi, para que me cuentes todo con lujo de detalles, te tomes fotos con él, y en fin.. todo lo que yo haría claro con poco o cero entusiasmo por tu parte, pero ve…- dijo ella en mi oreja, abrazándome.

Como podía hacerle esto, mientras yo estuviese ahí cenando con él, ella estaría aquí, sola sin él.

-Pero no podría además ni quiero, bueno solo por comer de a gratis si me apetece.-bromee con ella.

Dillä se alejo de mi, limpiándose sus lagrimas, y mostrándome una gran sonrisa, pero no sabia si era de verdad o fingida.

-Tienes que ir, y le llevaras todos mis cds para que los firme, y … camisas y …mis regalos y.. en fin… debes ir…Sami..por mi, ve por favor, ve.- me rogo ella, pero como podía hacerlo?. No era sencillo no cuando mi felicidad era su infelicidad.



Helsinki, Finlandia.
14, enero.


En el aeropuerto internacional  un poco perdida he de decir estaba, además tenia mil maletas a mi cargo, que el 70% eran cosas para ese individuo y el 30 % mi ropa y mis accesorios. Esto era el colmo¡.

Recuerdo que luego de dar mis datos mas personales, al día siguiente me habían llamado dándome cita para el 14 de enero, día en el cual cenaría con mi ídolo, bah!, dije mentalmente, que mala selección la que hacían en ese condenado spotify.

Avance con paso lento y muy malhumorada, mi vuelo se había retrasado 5 horas, y que conste que de Oulu a Helsinki solo había una 1 hora de vuelo. Que día tan perfecto!.

En la entrada vi a un joven con mi nombre en su cartulina, OMG! No podía creer que había gente que hiciese eso, que vergüenza ajena. Rápidamente corrí a él para que nos fuéramos a donde fuese que me llevaran.

-Bienvenida Señorita Samikai, mi nombre es Rami y seré su anfitrión hasta la cena con Lauri, esta tarde.-dijo muy sonriente. Que los papeles hubiesen sido diferentes, cual sonrisa hubiese dado, pero era muy cordial.

-Hola. Gracias, pero vámonos, muero por comer algo.-avance, tras de él hasta la camioneta. Rami quedo muy sorprendido de la cantidad de maletas que traía conmigo cualquiera diría que me estaba mudando a vivir aquí, hay Dillä, es que la iba a matar, en ningún momento me dejo ver mis maletas ella guardo todo, y como luego tendría que viajar a Suecia pues aprovecho.

Ya en el camino, miraba por la ventanilla, todo estaba tan nublado, no recordaba cuando fue la ultima vez que estuve había estado en Helsinki, pero por el panorama, quería nunca  haber regresado.

Llegamos al hotel,  Rami me dio mi llave para que me instalara y me dijo que antes de las 4 me llamarían para acordar mi cena con Lauri.

Abrí la puerta, deja las maletas aun lado y me tire en la cama, Wow! Que sensación tan aliviante, me había levantado temprano por culpa de Dillä, para colmo tuve que esperar como mil horas para abordar mi avión, pero por fin estaba descansando, era lo máximo.

Tome el teléfono y pedí servicio al cuarto, al cabo todo lo pagaba el concurso.

Luego ya muy satisfecha y con un baño, vi el reloj y la hora se acercaba. Me acerque a mis maletas y busque mi vestido de noche, había escogido uno azul asimétrico, un poco formal y casual al mismo tiempo.

Pero…

¿WTF?.

Mi vestido no estaba, no, en lugar de él había uno negro con una mega escotadura al costado de la pierna, y en el escote era en v, también mega pronunciada, fijo me miraría como una putita en celo por conquistar los huesitos de ese plumífero.

Me quite la ropa y me lo probé pero al extenderlo una nota cayo al piso.

“Sami, no te enojes, no mucho bueno, pero con ese adefesio de vestido ibas a ver a mi Lauri?, no, no, no, mala niña, así que me tome la libertad de tomar otro de tu armario ah! Picara…bien escondidito lo tenias, y veraz que lo dejas con la boca abierta, y bien aprovechas y le robas un beso en fin su esposa no es celosa. Creo ¬¬. Bueno en fin disfruta de la noche y por favor no le vayas a decir plumífero, solo sus amigos lo llama algo así, bueno y bien se lo dices y me cuentas como se ve enojado, no, o mejor le tomas una foto, si , si, mil fotos Samikai Vihtola, mil fotos.”


Porque esa ultima línea me sonaba a amenaza?. Pero en fin, me probé el vestido que ni recordaba que era mío, y me vi ante el espejo, era largo hasta el piso, mostrando casi toda mi pierna derecha, y si, el escote llegaba hasta la mitad de mi pecho, con eso no podría usar bra, pero tampoco iría con mis coquitos al aire, eso seria el colmo, bueno..Piensa Sami…piensa… si, cinta adhesiva, Oh! claro.

Minutos después recibí la llamaba y OMG! Que bueno que no era su fan, pero era el mismísimo Lauri Ylönen al teléfono. Sí lo admito me emocione, como no hacerlo además mi outfit me ayuda a sentirme especial. Deje que su voz penetrara en mi sistema, era dulce, un poco carrasposa en algunas palabras, en fin su voz si que era una delicia al teléfono.

-¿Me escuchaste?.-volvió a repetir él.

-Si, si…-dije de mala gana. Oops! Tenia que recordar que no estaba hablando con alguien cualquiera.

De parte suya solo escuche una risa, así que le divertía mi mal humor, como sea. –Nos vemos Sami.- y colgó.

Un escalofrió sentí al pronunciar mi nombre, bueno mi apodo porque no todos me llamaban así, tal vez le era muy largo decirlo completo, pero Sami dicho por ese plumífero si que sonaba sensual.

Wow! Llevarme tanto con Dillä tenia sus efectos secundarios. Comprobé el reloj y vi que faltaba una hora para que el auto pasara por mi, como me había dicho Lauri, tenia tiempo, estaba lista.

Busque en otra de las maletas por mi mp3, pero … el que vi era el de Dillä su inconfundible Mp3 tapisado con el logo de la banda era el que estaba en mi maleta y junto a él otra nota.

“No, ni se te ocurra no encenderlo, tómalo, y trátalo con cariño y si, antes de verlo no te hará nada mal escuchar sus canciones, una que otra de solista y de la banda, ahí te hice una carpeta con un mega resumen de su música, te imaginas que te pregunte algo de su música y tu ahí como pececito con la boca abierta sin saber que decir?, no, así que si vez esto ante de tu/mi cena, escúchalo. Escúchalo Samikai Vihtola.”


¿Otra amenaza?.

En fin lo encendí, y busque esa carpeta, que decía Sami lo escuchara, pero antes me quite el vestido para no arrugarlo y me quede en ropa interior bueno…solo en mis braguitas y mis pedacitos de cinta adhesiva, esto era el colmo!. Me recosté en el sofá en forma de S y me puse los audífonos.

La carpeta iniciaba con la famosísima In the shadows, hmm era buena, a todo el mundo le gustaba. Luego Ghost of love, oh! Esta era nueva para mis oídos, buena, buen ritmo, luego Smash, muy buena, tampoco la había escuchado, y así sucesivamente seguio la lista de canciones que nunca había escuchado en este orden; What are you waiting for, Liquid, raggatip, Time to burn, Dangerous kind, if you ever, Open my eyes, Dance in the dark, Heartbreaker, Chill, Ice, Kola, Hello, Still Standing, Last generation.

Vi mi reloj y al mismo tiempo llamaron a mi puerta, Wow! El tiempo se me había ido volando, y en conclusión, era buena su música, hmm me gustaba, pero tampoco para comprar sus discos, era buena, no podía negarlo. Me puse en pie y abrir la puerta iba cuando me di cuenta que estaba casi desnuda. Oops.

Me regrese y me puse  mi vestido, comprobé mi maquillaje y estaba lista.

A Rami casi se le salieron los ojos cuando vio el cambio radical en mi, bueno tampoco era para tanto o si?.

-Wow!-fue todo lo que dijo el joven de ojos azules.

-Wow?-le pregunte y cerré tras de mi la puerta.

Llegamos al primer piso y me dirigía a la salida cuando Rami me detuvo diciéndome que la cena seria en ese mismo hotel. Ehem!, di media vuelta y lo seguí. No estaba preparada para verlo tan pronto, digo era una  persona famosa, no iba a comer con alguien común, era Lauri Ylönen el famosísimo compositor, y papacito como le decía Dillä.

No sé porque empecé a acalórame, hacia frio, no tanto por la calefacción, pero igual no era para que sintiera calores, o era el inicio de mi menopausia temprano, tonta!, era por Lauri. en fin respire y respire, tal vez todo el oxigeno a mi alrededor cuando lo vi.

Estaba sentado, en el fondo del restaurante que apenas y tenia comensales, de espaldas, así que no me miraría, pero como no reconocer ese peinado cuando Dillä tenia mil fotos de ello?. Rami me dejo avanzar sola, y lo hice lo mas lento posible, y a menos de un metro estaba cuando me percate de dos cosas. La primera que iba vestido tan informal, con una camisa gris casi blanca y unos vaqueros azules, me sentí tan fuera de lugar y la segunda que no había traído conmigo todas las cosas que me había dado Dillä, ni la cámara digital.

Mátame Dillä.

No podía verlo sin nada, di media vuelta, tenia que volver a la habitación y agarrar lo que fuese al menos la mendiga cámara, pero no  había dado ni dos pasos cuando escuche como al silla se movió.

-¿Samikai?-hablo Lauri.

Oh no! Oh no!... y ahora que iba hacer?, Dillä si que me iba a matar por no llevarle ningún recuerdo de su amado Lauri. Poco a poco giré, y lo encare. Me tomó por sorpresa su escaneo visual por todo mi atuendo, viendo como elevaba sus diminutas cejas, sorprendido.

-¿Ibas algún lado?.- dijo tendiéndome su mano para que me acercara y lo saludara.

Que podía hacer?, no era nada si lo dejaba unos momentos, además estábamos en el mismo hotel, podía no? O no?.-Es que …bueno…olvide mi cámara.-

-Ven siéntate, el tiempo vuela.- captada la indirecta, no se preocupe señor ocupado. Lo siento Di.
Mordiéndome el labio inferior me acerque mas a la mesa y me senté frente a él, sin antes presentarme como es debido tomando su mano. Hmm manos suaves?.

-Estoy sorprendido, nunca me imagine que vendrías vestida así, o bueno será que me vestí muy informal, mis disculpas por eso, pero no soy mucho de saco.- dijo mirando taza con…?, hay dios que era eso rojo, parecía vino pero con humo?.

-No iba a venir tan formal pero una amiga insistió y ya vez.- eleve mis manos en modo de despreocupación.-Aquí estoy, una pregunta, que es eso que tengo frente a mi?.-

-Oh es gliögi, vino caliente, ya nos traerán el menú y pedirás lo que gustes, por ahora pensé que querías algo caliente.

Así que era gliögi, odiaba esa cosa, sabia tan mal, como era posible que le gustase eso, al calentarse perdía la esencia del vino y sabia a… ni loca probaría eso.

-Te gusta?.- levante mi cabeza, me había ensimismado demasiado en el vino olvidándolo por completo a él.

-No.- mantuve mi vista fija en él, ahora tenia que empezar con el gran cuestionario que Dillä había hecho para mi, pero como empezaba?, oh veamos, tenia que preguntarle del disco, la fecha, el nombre?, hay que mas! Se  me olvido, agarre la taza y di un sorbo al vino.

-No que no te gustaba?.-pregunto, con una sonrisa media en sus labios, una sexy sonrisa, tenia razón Dillä  con sonrisa se miraba mas guapo, ¿de verdad?, o era el efecto del gliögi en mi?

-Ocupaba algo en mi garganta, puedo preguntar por…el nuevo disco?.-vi como se acercaba el camarero a nosotros, sin despegarme la vista de encima o mejor dicho de mi escote.

-Del disco, que quieres saber?.-

-Todo.- me apresure a decir, mejor que el hablara sin interrupción y yo guardaba mentalmente sus respuestas.- escogí un guiso de cordero y de entrada  una sopa de zanahoria, pero no pude escuchar lo que pidió él por mas que trate.

-A ver, ya esta listo, solo faltan los detalles de las canciones, me imagino querrás el nombre pero aun no lo sé, no he definido cual será, tengo varios en mente, pero no estamos seguros con los chicos, y la fecha…lo mas probable es que sea a mediados de abril, tal vez el hmm 17 o en esa semana.-tomo un sorbo de su taza y me miro por encima de ella.

¿Y ahora que le preguntaba? Todo el folio de preguntas de mi amiga y solo de esas me acordaba?, eran cosas mías o estaba nerviosa?, este plumífero me estaba poniendo nerviosa?.

-No pensé que fueras así.-coloco su taza y vi que estaba vacía, ¿eso tenia alcohol?.

-¿Como así?.-había dicho algo mal?, fui imprudente?, ay dios!.

-Tan calmada digo, si yo estuviese frente a mi ídolo, no sé, creo ni podría pasar comida o …hablar coherentemente, eres…normal.-

-Bueno, puedo…decirte un secreto.-sé lo tenia que decir, no podía actuar como una fan, no como Dillä, me dijo que disimulara, oh! Ahora recordaba que tenia que quedarme muda cuando lo viese, y con una sonrisa que enseñase todos mis dientes.-A mi… yo… eh… -jugué nerviosamente con un mechón de pelo que caía desde mi cuello.-

-Si?..dime?-sonrió nuevamente para mi. Para mi?. Basta! .

-Yo gané por error, digo, yo ni quería concursar, ni …ni me gustaba tu banda, tiempo pasado lo escuchaste no?, gustaba. Si bueno …y yo… eh… gané..por culpa de mi  amiga, y … eh-

-Shss!-dijo llevándose un dedo  a sus labios, que ahora que lo miraba.- Creo es mejor así, y no te pongas nerviosa estabas bien, hasta hace un momento, era como una típica comida. Ahora es mi turno, cuéntame de ti,¿ cuantos años tienes?, ¿qué haces? ¿a què te dedicas?.-

-¿No son muchas preguntas y yo solo hice una?.- vi como el camarero lujurioso venia otra vez ya con la comida.-vamos por turnos, una a una si?.-y así podría recabar mas información apra Dillä, al menos tenia que sacarle mucha info a que ni firmas ni foto le llevaría, hay no! Que caso soy!.

Y por fin vi lo que pidió, una ensalada cesar y … nada mas?, mientras a mi me sirvieron los kilos de carne siendo exagerada, a su lado parecía una adicta a la comida y el solo …hojitas verdes con pollo?.

Comencé mi mini monologo dándole un breve resumen de mi, olvidándome por completo que era una respuesta mía y otra suya. A cada oración mía, él comía una hojita verde, se miraba apetitosa, ¿o él la hacia ver apetitosa?. Te odio Dillä, por tu culpa mi cerebro estaba pensando mal, y vino a mi mente la reciente foto que mandó a su web junto con la cancelación de sus conciertos, verlo en vivo era mucho …mucho mejor…

El vino caliente se nos acabo, yo claro no escogí nuevamente ese brebaje, pero él si, una y otra y otra taza, mientras yo solo pedía sodas y por ultimo luego del postre una copa de champan, si esto era gratis pues aprovecharlo al máximo.

-¿Y como esta tu hijo?.-¿podía preguntar por esto?, no recordaba si eran de las preguntas prohibidas, Dillä me había dado tantos tópicos a no tocar que no sabia si este era uno de ellos.
Pero mejor me concentre en su lenguaje corporal. Estaba apoyado sobre sus codos, con una mano deteniendo su barbilla y con la otra sostenía su taza llena de gliögi. Era m imaginación o lucia aburrido?.

-En el kínder, esta semana empezó, le costo mucho partir por las mañanas, ya que es a esa hora que aprovechamos para jugar, hasta las nueve, luego me voy a trabajar si le puedo llamar trabajo a eso.-

Wow! O era el efecto del vino o no sé, había hablado tanto y de su hijo!, realmente se le notaba la nostalgia al hablar de él, hay dios! Así si quisiera tener un hijo, con un padre tan dedicado.

Basta Sami!, el champan también te esta afectando.

Nos quedamos un tiempo mas platicando, bueno solo él hablaba y muy rápido apenas y podía seguirlo, pero era agradable escucharlo, no parecía en lo absoluto aburrido, ni yo mucho  menos, me deleitaba su platica, que ni me di cuenta cuando pasamos al tema de los libros, sabia mucho de ellos, de todos los temas, y en hablaba con mucho entusiasmo de ellos.

Tras de él vi como unas personas se nos acercaban, traían muchos implementos; cámaras, pantallas, en fin …creo a esto se refería cuando dijo que al final de la cena vendrían los de spotify.

Nos interrumpieron y vi que era el final de la velada, a fin de cuentas me lo había pasado muy bien y había dejado a un lado todo mi cuestionario mental de Dillä, y me sumergí en una charla casual.

Los organizadores del concurso me hicieron una breve entrevista que culmino con una fotografía con Lauri, no sé porque motivo me puse nerviosa cuando él se acerco. Me coloque a su lado, tratando de no hacer mucho contacto, Dillä me había dicho que no era muy efusivo con eso, pero…me sorprendió cuando se giro hacia mi, y justo en el flash plasmo un beso en mi mejilla.

Donde sus labios habían hecho contacto con mi mejilla tras su retirada lo sentí arder, sin querer lleve mi mano a ese punto, acariciándola.

-Porque hiciste eso?.-me gire hacia él, y hable quedamente para que nadie nos escuchara.

-Solo quise hacerlo, lo sé, me imagino tu amiga te hablo de eso también, mala reputación tengo, creo hubiese sido mas creíble por parte de Aki, él las besa a casi todas, es un coqueto, pero solo me salió.-concluyo con una gran sonrisa, que toco mi corazón. Él no era lindo, ni bonito, era hermoso. Su sonrisa iluminaba su rostro, haciéndome detener el tiempo a su alrededor, apreciándolo solo a él, como se le formaban arruguitas en la comisura de sus ojos, una que otra en su frente cuando se extrañaba por algo, la caída de su cabello por una parte de su rostro, todo él era una cosa divina.

Y en efecto el tiempo se detuvo para mi, pero no para los otros, que por estar observando a Lauri había perdido de vista ya a los de spotify.

Él extendió su mano y la acepte dándole un suave apretón a su tersa mano.-Fue agradable cenar contigo, me alegro que hayas ganado.-

¿Porqué sentí que mi mundo se movió?, ¿ya había caído bajo las redes de ese plumífero?, ni muerta.-El placer fue mío, no eres como creí que serias, eres  mucho mejor.- alto!! Yo dije eso?. Eres mucho mejor?.

Soltó mi mano y comenzamos a caminar hacia la salida del restaurant. No quería que se acabara la noche, me sentía una cenicienta con mi príncipe. Ok! La champan si que había hecho efecto en mi interior, tenia que dejar de pensarlo así solo faltaba que lo violara con mi mente. Recuerda
Sami, esta casado, con un hijo.

Me acompaño hasta el elevador, y antes de que se cerraran las puertas separándonos, lo vi elevar su mano hasta su boca y luego me tirarme un beso. Las puertas se cerraron.

Me recosté a un lado sosteniéndome, me acababa de tirar un beso, que rápidamente capture en el aire y lo lleve a mis labios. Declarada inicialmente borracha. Porque de lo contrario no hubiese hecho eso, ni me hubiese imaginado sus labios tersos sobre los míos, en un beso acompasado, sintiendo sus manos en mi cuerpo.

Basta!!.

Salí tropezándome con mis propios pies y el vestido del elevador, necesitaba estar sola en mi habitación, darme una ducha con agua helada, sacar tanta mariposa o bueno tanto pájaro de mi cabeza y dormirme ya tendría luego que enfrentar la ira de Dillä por no llevarle ningún suvenir de su amado Lauri.

Cinco  minutos después cuando apenas y me había quitado mis tacones, soltado mi pelo del moño, llamaron a mi puerta, rápidamente corrí abrir, creyendo que era el servicio al cuarto, trayendo mis almohadas, pero no, cuando abrí, casi me desmayo era el  mismísimo Lauri en persona.

-Hola- dije, aun sosteniéndome de la puerta, sin darle una cordial bienvenida ni invitándolo a pasar dentro.

-Hey-sonrió, y lo vi colocar una de sus manos en el marco de la puerta, elevándola hasta por sobre su cabeza, sosteniendo todo su cuerpo con ese acto. Que si puedo decir, se veía …cautivador.

-¿Te…puedo ayudar en algo?.-porque diablos no podía dejarlo pasar ya!, era obvio que había venido por….por…que?.

-Si, recordé que no le firme nada a tu amiga, y que habías traído muchas cosas no?, que diría ella si llegas con las manos vacías?.- hablo en un tono…candente? O bueno así lo percibió mi tonto cerebro. Y sin mas, paso por la puerta, sin que yo le diera mi permiso.

Rápidamente cerré tras de mi, recostándome sobre la puerta, y observándolo andar.

Corrí hacia la habitación y traje conmigo todas las cosas que tenia que firmar, el preparo su propio plumos satinado y comenzó la ardua tarea, Dillä si que se había pasado, era el colmo!.

Creo media hora después, luego de firmar una infinidad de cosas, se hizo el silencio, no tenia nada que decir, bueno si, miles, pero…estaba muda, su sola presencia ahora, me enmudecía llevándose con él mis palabras.

Se puso en pie, tomo la cámara de mis manos, que otra vez se me estaba olvidando tomarle fotos, y comenzó a tomarse fotos el mismo, haciendo mil gestos, divertidos que era imposible no reírme.

-Por fin cambias de expresión, estuviste muy quieta y callada.-de pronto dijo entre medio de un flash. Porque no solo se iba ya?. Me estaba poniendo nerviosa tenerlo aquí, en mi habitación.
Me dio la cámara y vi que habían casi 50 fotos nuevas, Dillä iba a explotar. Lo vi encaminarse a la puerta y lo seguí, así era mejor, ya todo había terminado, nada tenia que hacer aquí.

-Adiós Sami- dijo desde el pasillo, yo ahí bajo el marco a no tanta distancia de él, mirándolo fijamente sin parpadear. Otra vez había dicho Sami, recordaba mi nombre!.

-Adiós.- susurre, esperando que se marchara, pero no, solo se acerco mas a mi, mas y mas hasta que solo la anchura de un cabello nos separaba, podía sentir su aroma, escuchar su respiración agitada, ¿o era la mía?.

Y de pronto el beso llegó, no sé si fui yo la que tomo al iniciativa o fue él, pero eso que importaba, lo único importante era…que me estaba besando, se sentía tan bien, tan perfecto, tannnnn experimentado, era como un baile, pero los únicos que danzaban eran nuestros labios, y…obviamente nuestras lenguas, quería mas, y mas, era una acción tan adictiva, me pegue a él, llevando mis manos a sus cabellos, despeinándoles con gran emoción, también sentí sus manos en mi espalda…baja, subían y bajaban, y luego por al escotadura de mi espalda sentí vagar su mano, palpando mi sensible y desnuda piel… y de pronto así como abruptamente había iniciado el beso, así mismo había acabado.

-Nos vemos, Sami, Nos vemos.- y salió corriendo, dejándome con una respiración tan agitada, que se sentía como si hubiese corrido por mi vida. Saque mi cabeza viendo por el pasillo y lo vi tomar las escaleras.

Wow!, acababa de besar sus labios, y se sentía tan bien, ay dios mío!!!que bajo había caído en un día, pero no me arrepentía, era algo que jamás se me iba a olvidar.



Estocolmo, Suecia
18, enero.


Mi parada familiar por Suecia estaba llegando a su fin, era una corta estancia de una semana y tenia que llegar a Oulu, mi celular no dejaba de llegarle mensajes de Dillä, aun no había hablado con ella, tenia que hacerlo, pero no aun. El beso aun estaba presente en mi mente, como olvidarlo?, eso jamás, pero era obvio que seria de lo primero que hablaría con ella y pues, no quería atormentarla con haberlo “robado un beso”, aparte de ganarle el concurso, indirectamente me sentía como si la estuviese traicionando, pero esas ya eran alucinaciones mías.

Salí de la tienda, ya no podía seguir comprando mas cosas o no me daría abasto con tanta maleta, cuando lo vi, me quede estática, ni respirar podía,  nunca me imagine verlo tan …rápido otra vez, pero no estaba solo, venia junto a Eero muy atrás de el, al igual que Pauli, mas cerca estaban Aki, y Paju. Venían por la acera, acercándose cada vez mas y mas a donde yo estaba; en la salida de la tienda.




Él no me había visto, y creo era lo mejor, además nada realmente había pasado entre nosotros, pero eso no impidió que me deleitara con su andar tan casual, y con su vestimenta; unos pantalones típicos de él, una camisa manga larga negra, y debajo de esta una blanca que sobresalía por debajo, y su gorro.

A mas cerca estaba de pasar por donde yo estaba, a mas rapidez sentía palpitar mi corazón, que era esto?, un complot de mi propio cuerpo contra mi?, no estaba permitido esa sensación. Oh! Oh! Estaban en la vitrina de mi tienda, ya iban a pasar, y …un poco decepcionada me sentía porque no me iba  a ver?, pero eso se arreglaba con tropezar con él.

-Hola-dijo cuando pasó frente a mi quedándose parado. Y el cielo se abrió ante mi, los arcángeles tocaron su arpa, y me elevaron del suelo, haciéndome girar una y otra vez por el aire. Se acordaba de mi!.-Hola Sami.- Oh mi dios bendito! Se acordaba de mi nombre!, sublévenme, elévenme, tómenme, pero… esto era… una de esas cosas que ni mastercard podía comprar.

-Hola Lauri- dije nerviosamente, mucho tiempo después, porque vi que sus amigos se habían detenido a unos cuantos metros de distancia.

-¿Lauri?.-lo llamó Aki, tal vez apresurándolo para continuar.

-Los alcanzo luego, nos vemos en el estudio.-dijo él, despidiéndose con la mano, volviendo a centrar su atención en mi. Porque no solo se iba y ya?, nada….nada tenia que hablar conmigo, o ¿si?.

-No pensé volverte a ver otra vez…-dijo de pronto, rompiendo el silencio.

-Lo mismo digo.- dijo apretando  las agarraderas de mis bolsas, acción que no paso desapercibida por él.

-Te ayudo?.- no!!!, lo que quería era que se alejara. Pero el complot de mi cuerpo contra mi ganó, y le asentí con mi cabeza.

-Me da gusto verte de nuevo, digo, después de lo que paso.- era yo? O él también estaba nervioso por tocar ese tema?. Avanzamos, sin rumbo fijo, solo caminando hasta el final de la acera.

-Sip, el beso.-y automáticamente las imágenes se volcaron a mi mente. Tonta! Tonta! Tonta!.

-Si…eso. Siento haber salido huyendo sin haberme disculpado por eso.-él caminaba cabizbajo, así que también estaba apenado.

-No te disculpes, estuvo bien, digo…no el acto..no .digo..el …lo otro..el beso….estuvo bien…bueno…no bien…no…pero….no..no tampoco malo, no creas eso!.. no no..estuvo perfecto..muy bueno…si…eso..muy bueno….-cállate ya Samikai!.

-¿De veras?- detuvo su paso, haciéndome hacer lo mismo, encarándolo con su sorpresa en su rostro.

-Y porque estas en Suecia?.-era lo  mejor, desviar el tema de conversación.

-Si eso.-suspiro pesadamente.- hay problemas con algunas mezclas de las nuevas canciones, no suena muy potentes ni tienen ese clic pegajosos no sé, algo les falta, y por eso estamos aquí.

Así que por eso había cancelado sus proyectos en solitario, pero en fin al parecer la banda era primero.

Seguimos caminando y hablando de cosas triviales hasta que él se detuvo. Me percate que estamos cerca de mi hotel, pero eso él no lo sabia.-Sami.-dijo casi en susurro.- Te gustaría…trabajar conmigo? Digo como mi asistente personal para mi proyecto solitario?.-

Una puñalada hubiese sido más sutil. Trabajar?...con él?, a su lado?. Bueno mi carrera iba ambientada a ese ámbito, aunque una asistente cualquiera lo podía hacer, pero…yo?.

-¿Tu asistente?.-dije perpleja. ¿Porqué me ofrecía un empleo?, sabia que aun no me había graduado, me faltaban dos años, y nunca antes había trabajado, pero ahora…de pronto.-¿Porqué?.-fue lo único que logre decir, no salía de mi escepticismo.

-Por que… me caes bien, siento confianza contigo, eres amena, y simpática, y así me ahorrarías tiempo de hacer entrevistas.- al concluir desvió la mirada a lo lejos. ¿Porqué se sentía tan falsa su explicación?.

-Tu asistente, lo que implicaría mudarme a Helsinki, estar alrededor de ti, cuando me necesites…-dije como tratando de convencerme a mi misma de porque esto era una mala idea.

-Y…-agrego él a mi argumente.- viajar en ocasiones conmigo, lo que una buena asistente haría.-pero seguía sin verme fijamente al rostro, se ocultaba de mi.

En mi interior, muy al fondo sentí que era una mala idea y las imágenes de asistentes convirtiéndose en amantes de sus patrones se me vino a la mente, pero este no era el caso, no, ni lo seria, solo yo aquí de mal pensada, como siempre.

-Esta bien-deje salir, antes de poder negarme. Él al instante giro su rostro, mostrándose tan feliz como si le hubiese dicho otra cosa y no solo un si acepto trabajar contigo.

Me devolvió mis bolsas y levemente nuestras manos se rosaron, ok,  nada del otro mundo, lo vi sacarse su celular de la bolsa derecha de su pantalón, pidiéndome mi número y mis datos para localizarme, en fin seria su asistente hasta después del lanzamiento del nuevo álbum de la banda me había explicado.

Rápidamente se disculpo por partir tan pronto, pero lo esperaban, y se acerco a mi para despedirse, pero en el nerviosismo de los dos, el beso acabo en mis labios. No fue corto ni decente, fue todo lo contrario. Fue algo hambriento, anhelante, deseoso, besos que solo se daban en la intimidad de un habitación y no en medio de la vía publica.

Corte el beso, jadeosamente, esperando una disculpa por su parte, que ni la quería pero era lo que venia al caso, y solo se despidió con su mano agitada en el aire, y con una sonrisa en sus labios, lo vi desaparecer.

Esto era el colmo de mi descaro, y del suyo!. Ese trabajo era una equivocación pero…bien que no estaba dispuesta a renunciar ahora.


Oulu, Finlandia.
20, enero.


Por fin estaba en casa, luego del caos mental que había dejado ese viaje en mi, tenia que serenarme y pensar bien en mi futuro. Pero primero lo primero darle un poco de satisfacción a mi mejor amiga. Me subí a mi auto y en la parte de atrás guarde las maletas donde iban los sagrados objetos de Dillä.

Cuando me encontré con ella, me sentí, como si en mi viaje la hubiese traicionado, o tal vez solo estaba siendo paranoica.

Subimos a su cuarto y abrió con mucho entusiasmo las maletas, a cada cosa firmada por él
pegaba un grito. Ya luego de media maleta fuera, me sentía sorda, no se como aun tenia voz para seguir gritando, pero estaba contenta, al menos la estaba haciendo feliz, antes de darle la noticia.

Para cuando vio las fotos de la cámara, casi…casi…. Se desmaya, pero la emoción por verlas le ganó y se controlo.

-Eres lo máximo mi Sami, lo máximo!- dijo mientras seguía viendo las fotos.- lo sientes?-me pregunto inhalando fuertemente.

-Que cosa?.-

-Ese olor, todo lo que él tocó huele a él, ¡no puede ser! ¡No puede ser! tengo que envolverlo todo, antes que el olor se difumine con el ambiente.-

Y lo sentí, era cierto, así olía su rostro, sus manos, hasta mis bolsas olían a él. No me había dado cuenta, pero como pensar en su olor, cuando había tenido sus labios sobre los míos, no una vez, si no dos veces.

-Samikai, que estas pensando?, vieras tu rostro en este momento, es como si acabaras de tener tu mejor polvo en años.-

¿Un Polvo?.... no cabía duda que seria el mejor si era con él.

-¡Estas roja!.... ah picara!....sucia!... ¡te gusto!! Lauri te gusto!...yo lo sabía, no hay fémina que después de estar a su alrededor no caiga ante la acción de sus feromonas.

No dije nada, era cierto y no podría negarlo, mejor deje que siguiera con su emoción, luego le daría mi noticia.

Minutos después o horas después…con Dillä el tiempo se me iba volando.

-Conseguí un trabajo.-ah! Porque no…un amante también.

-oh! Mi bebe esta creciendo….y de que se trata?, con quien?…o en donde?… cuéntamelo todo.

-Con Lauri.- y así lo  hice, le conté todo, sin omitir detalle alguno, hasta de mis emociones le hable, pero como reprimirme era mi mejor amiga, con alguien tenia que compartirlo…

-Wow!-fue todo lo que dijo, tras mi monologo emocional y revelatorio. Se sentó en el borde de la cama aun con la cámara en sus manos.- Sabes me siento triste…pero al mismo tiempo feliz. Que mejor que mi mejor amiga para bajarle el esposo a esa rubia peli teñida. No en serio… será que para eso…eso-abrió sus ojos de manera mas exagerada, para dar a entender su comentario.-¿te querrá en verdad solo para eso?, no creo, no sé, solo fueron dos besitos…inofensivos.

He ahí el detalle, que no le había explicado a detalle la intensidad de esos besitos inofensivos. Pero me alegró la reacción que tomo ella, no  sé cual hubiese sido mi reacción si los papeles fueran invertidos.

Toda la noche hablamos de mi posible futuro…agregando mis locuras junto a las suyas, se sentía bien estar en casa, haberme desahogado con Dillä, pero en el fondo de mi mente, cuando el silencio reinaba entre nosotras, solo la imagen de su rostro, de sus ojos verdes viendo los míos, la sensación de sus labios sobre los míos, su aroma intoxicándome, era la que ocupaba mi mente.

¿Que era esto?, ¿porqué no dejaba de pensar en eso….en él?, no me gustaba el rumbo que llevaban mis pensamientos, mi mente estaba siendo colapsada poco a poco por él.

Colonizándome, apropiándose de mi cordura…y solo fueron dos besos. Dios bendito en que me estaba metiendo?.



Helsinki, Finlandia.
24, Junio.
Dia actual.



Mi traje picaba mi cuerpo, o era la emoción por volverlo a ver?, por mas de cinco meses no lo había visto, solo había escuchado su voz, en las largas (kilométricas) conversaciones que mantuvimos…de las cuales la mitad era de trabajo y la otra mitad de las platicas…de…bueno otras cosas.

Me había explicado que el local que alquilaban para Dynasty, lo habían dejado y ahora todo eso operaba en su gran garaje, o sea, en su casa, con su esposa, con su hijo.

Respiro…respiro… esto es solo trabajo, nada del otro mundo.

Toque la puerta.

Nadie…

Otra vez.

Lauri abrió la puerta, sonriéndome de oreja a oreja, dándome la mas cálida de sus sonrisas, me hizo pasar adentro, sin antes darme un abrazo y fugaz beso en la mejilla.

-Bienvenida.-dijo cerca de mi oído.

Una descarga de electricidad fue con lo que lo compare, a la acción y efecto que su voz le hizo a mi cuerpo. Era como estar en la casa de lo prohibido.

-Amor? Quien era?.-a lo lejos se escucho la voz de su esposa, que de la nada apareció tras un pasillo.

Se acerco y me dio la mano.-Bienvenida Samikai, Lauri me comento que serás su nueva asistente, serás la luz de mis días, ya no podía seguir ocupándome de todo yo sola, gracias, y vayan, vayan a trabajar.

La mire nerviosamente, ¿era consiente de sus palabras?, bueno no sabia de nuestros besos, ni de nuestras largas llamadas, me dio pena, pero yo no iba hacer nada fuera de lo estipulado por el trabajo…si ¿no?...

Avanzamos por un pasillo estrecho… y tras de nosotros…volví a escuchar su voz.- Bienvenida Sami!-y sentí el roce de la mano de Lauri contra la mía solo rogaba que Paula no hubiese visto ese gesto.

Suspire largamente, y seguí avanzando.

Bienvenida al infierno y al paraíso.




  lol!... O.O


10 comentarios:

  1. no maa!! esta buenisimo!!! sigue xfa!!!!!!!! pero ya!!! lo qiero a mas tardar mañana eh!!

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  2. woow!! me encanta! a mi también me gustaría mucho que lo continúes! por favor :D

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  3. amo esta historia!!! :3
    de verdad... la he leido como 5 veces..

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  4. Jajajaja bueno.... xD
    Esta excelente la historia.... ahhhhh ojala eso me pasara a mi.... Y ese beso lo deseo con toda mi alma.
    Excelente Dane... me encanto... Congrats.....

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  5. waaa si por favor sigue! no sabes lo que siento cada que leo esta historia, no ma, anhelo aunque sea conocerlo... :3 ese hombre wuau imposible resistirse a él...

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  6. kely masao dice_:
    aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaawww..!!! que buena historia ...!! realmente me emociona..!! me emociona mucho..!!!! aaaaaaaaaaaawww..!!!
    nervios nervios everywhere..!!! <3 <3 <3 <3

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  7. ae noo lo ameeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee dberas lo ameeeeee yo quiero uno siii sii sii??

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  8. como amo esta historia la volvere a leeeeeeeer jeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee ahahahahahahaha no sabes como me facina la actuacion de Paula aqui y tus descripciones tan graficass jojojoj

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  9. Te has vuelto mi escritora favorita de fic de TR 😊😊😊

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