"Days go by like the wind and this life is too short" The Rasmus

martes, 29 de noviembre de 2011

Agradecimientos a mis lectoras!!

Mil gracias por haber pasado por el blog a : Flu -Aenor -Elizabeth -Monna -Risiih- Solange -Ari- Guiltybutterfly- Kevin ---etc ---creo se me olvidan otros.. pero mil gracias por tomarse su tiempo...

ahhh !! and спасибо I saw a lot of visit from Rusia...

viernes, 25 de noviembre de 2011

Alas Por Amor ( cruel intercambio)


Él

Y la vi aparecer ante mi, en muchas ocasiones me había percatado de su presencia de su paz que tan generosamente me brindaba, pero era muy diferente verla fijamente a los ojos... tan claros que parecía que el poco azul pronto se extinguiría.. y sus alas negras hermosas que salían de su espalda.

No le creí cuando una noche me visitó en mis sueños con su forma real y me dijo que si limpiaba mi alma la podría ver... y así fue... y valía la pena cada sacrificio. Era tan bella, su pelo negro largo... su piel blanco como la porcelana era exquisita... me podria pasar la vida entera observandola.



Ella
¿Qué fue lo que hice mi Dios bendito?, ¿cómo fui capaz de mostrarme ante él tal y como soy? ¿en qué estaba pensando?, pero me tenia poseída, su manera de cantar, su manera de ser, era alguien único. Y ahora que él  me había visto... pagaría las consecuencias.. tanto él como yo.

Ya no me miraría de la misma manera, los humanos eran lujuriosos, y Lauri tenia claramente esa mirada cuando me contempló ante él...tan cerca que inclusive lo pude llegar a tocar, pero no me atreví... no podía llegar a tanto.

Y yo... que nunca había estado ante la vista de un humano tan frágil, delicado pero hermoso... se metería en mi corazón de una manera que me seria incapaz de sacarlo.

Oh!! Korppi ¿qué voy hacer?, yo no quiero tener a ningún humano en mi corazón, porque solo soy una guardián de ellos... no lo quiero... ¡¡ ayúdame!!!....no quiero... tener sentimientos para ese humano.

Llegué hasta la cima de mi montaña preferida donde los Korppi volaban.. ellos eran libres ¿y yo?... ¿seria libre si viviese en la tierra?....que alguien me ayude!!... grité a los vientos pero nadie me respondió.. así que no me quedo mas remedio que sufrir en solitario, tragarme esta sentimiento y esperar porque nunca me volviese a llamar en su compañía...

Oh!! Lauri ¿qué me has hecho?






Él

Llevaba una semana sin verla... ¿dónde estaba?, ya no escuchaba su voz a mi alrededor, ya no la veía en sueños, ya no podía deleitarme con su presencia angelical...
Pero tenia que hacer un lado mis deseos y seguir con mis presentaciones.

Estábamos en Milán, un festival y tenia muchas ganas de cantar... de cantarle a ella, porque sabia que le gustaba... siempre sentía su presencia cuando cantaba... 

-Esta canción se la dedico a mi ángel favorito, mi chica de alas negras.- la algarabia se hizo presente, y Aki empezó el conteo con sus baquetas, luego Pauli comenzó hacer su riff introductorio de Not like the Other Girls.

Era para ella, para que se diera cuenta que no era como las otras, que nunca lo seria, que la quería cerca de mi, que me hablara... y que ya no se escondiese.... la extrañaba, la necesitaba y la odiaba.
Jamás había sentido tal necesidad por una mujer... bueno... ella no era del todo humana.

Comencé a cantar, no quise abrir los ojos para que ninguna mirada femenina se cruzara con la mía y perder en mi mente su rostro, su cuerpo, sus alas, su pelo su rostro, sus labios... cuanto anhelaba poder besarlos, acariciarlos con los míos... ¿dónde estas ángel mio?, ven, te necesito.




Ella

Tenia días sin acudir a sus visitas rutinarias, y me hacia falta, pero  mejor hacer papeleo angelical que atormentarme con su pecaminosa mirada.
¿Que seria de mi si sucumbía a sus tormentosos labios?... que no había hecho otra cosa que pensarlo estos días...

Y de pronto lo escuché  claro y fuerte, me estaba llamando, y un ángel de la guardia jamás abandona un llamado.

llegué al ...¿concierto?... no le pasaba nada malo, por el contrario estaba cantando, con los ojos cerrados cuando él nunca hacia eso y escuche la letra de la canción...Oh Mi Dios!!!

No more blame I am destined to keep you sane

Gotta rescue the flame
Gotta rescue the flame in your heart

No more blood, I will be there for you my love
I will stand by your side
The world has forsaken my girl

I should have seen it would be this way
I should have known from the start what she's up to
When you have loved and you've lost someone
You know what it feels like to lose

She's fading away
Away from this world
Drifting like a feather
She's not like the other girls
She lives in the clouds
She talks to the birds
Hopeless little one
She's not like the other girls I know

No more shame, she has felt too much pain, in her life
In her mind she's repeating the words
All the love you put out will return to you


 ¿Por qué? .... me hacia esto a mi...no tenia derecho a cantarme de esa manera, no ahora cuando mi corazón estaba tan débil por tratar de olvidarlo.

Con cada palabra suya, de su lírica, hacia eco en mi mente, era para mi, solo para mi... pero no podía aceptar lo que él me pedía, porque solo yo pagaría por esto.
La canción termino y lo vi... sus ojos se encontraron con los míos... pero ¿cómo era posible? sí yo estaba en estaba sin  materia corpórea... esto ya estaba fuera de mi control, del de ambos.

Volé lejos, donde no pudiese escuchar su voz, su amor, su dulzura, donde no pudiese ver sus ojos lujuriosos, pero para que me engañaba, quería escuchar su voz, entender lo que me quería decir, sentir su tacto en mi, saborearlo por primera y  ultima vez, solo una vez, ¿que tan malo podía ser?.

No.... podía hacer eso.
Mi mente estaba cansada de tanto pensar, de tanto soñarlo, lo tenia tan cerca pero tan lejano a la vez. Mis alas comenzaron a fastidiarme se me hacían mas y mas pesadas, que tuve que bajar a un bosque en busca de alivio.

Cuando descendí, noté algo raro, mis alas ya no eran totalmente negras, ahora tenían partes blancas y eso solo significaba una cosa.
Las estaba perdiendo.

Me asusté, ¿que iba a ser de mi sin mis alas, sin mi hogar, sin mi familia? , lo único bueno que obtendría de esto seria su amor...
¿Pero era suficiente? ¿acaso él me amaba o solo era lujuria angelical sobre él?



Él

Ella vino un momento, la sentí, claro que vino y sabia que había entendido mi canción.

Al dia siguiente en mi casa, quise volverla a llamar, pero tenia miedo de que no viniese quería tenerla a mi lado me hacia falta.
Y no me resiste.

Ven a mi, ángel.

Ella no tardo casi nada en aparecer frente a mi, sonríe ante su presencia tan descomunalmente hermosa, no se movía de su lugar, asi que me acerque con paso lento a ella.
Sus manos temblaban pero poco lo notaba, era tan hermosa que nada se le podía comparar.
Olía exquisito, levante mi mano para acariciar su piel del mentón. Ella al instante cerró los ojos.
Y no desaproveche la oportunidad de capturar sus labios con los míos.

Fue un poco torpe al principio, no sabiendo llevar el ritmo de mis besos, pero rápidamente aprendio, y me irguió por mas.

Yo tambien quería mas de ella, le quite las mantas pequeñas que cubrían su cuerpo y quedo ante mi desnuda, me deleite con ella me ofrecía y la atraje hacia mi, para abrazarla, besarla, acariciarlo, mimarla.




Jamás había hecho el amor con un ángel, pero era la gloria, fue tan especial el momento que no tenia palabras para describirlo era única.

Ella se desperto y quedo viendo el lugar asustada como si no supiese donde estaba, le acarice el rostro con mi mano y me miró.
Pero fue miedo lo que vi, y pánico, mucho pánico.

Se levantó de la cama aun desnuda y comenzó a gritar algo entendible para mi, a mi parecer se estaba lamentando de algo. Me asuste, ¿acaso la había herido?, no era eso lo que ella también queria?, pero no importaba, yo la amaba.

Me puse en pie, y ella se percato de mi acción, me miro asustada.

-¿Qué he hecho Lauri?- pronunció ella con una voz tan afligida que me consterno.

-Se llama hacer el amor, con la persona que amas, y yo te amo ángel, y tu?.- me acerque un poco mas, no quería estar separada de ella ni un minuto mas.

-También pero no estuvo bien, me deje cegar por tu ternura, por tus mirada, por tu canción esto fue un error.- ahora estaba casi hablando con terror. ¿que tan grave podía ser?...

-No te preocupes yo te protegeré.-

-Nadie puede, he pecado, y he de pagar.- Eso no me lo esperaba, sus palabras me dejaron helado, no la podían lastimar, era mía, y yo velaría por ella.

 Pero tan pronto como me quise acercar, ella se alejo y cayó al suelo de un solo movimiento, y vi como lentamente sus alas eran arrancadas, alguien mas estaba en la habitación y no podía verlo, solo podía ver lo que cruelmente le estaban haciendo a mi ángel, torturándola.

Ella gritaba, y yo ahi parado sin poder hacer nada, alguien me había inmovilizado, quise gritar, auxiliarla, protegerla pero no pude, y me dolía en el alma, hace un momento le había dicho que la protegería y ahora, yo era el culpable de su castigo.

Al fin me pude mover, y corrí a su lado, estaba acostada boca abajo en le piso, y en su espalda se podía ver las dos grietas de sus alas perdidas.



¿Qué le había hecho?.

Era tan injusto... yo solo la amaba y ella también, no debían de haberla castigado solo a ella, yo también merecia algo... 

Se movió intranquila, claramente le dolían sus heridas.

-No te muevas yo te curare.- deje en un susurró, mi voz me estaba traicionando, delatando  mi dolor.

-No Lauri no es necesario, esto se curara solo, pero perdóname, no podre corresponderte.- dijo con una voz tan agonizante que me resultaba increíble poder creerle.-Ahora son un ángel caido, y ellos no amas, no desean el bien, y si me quedo a tu lado, solo te lastimare, y prefiero mil veces morir que verte sufriendo.

Me importaba un comino si me hacia sufrir si podía con ello tenerla a mi lado, pero no me dio tiempo de protestar, se empezó a desvanecer como si fuera ceniza, y al cabo de uno segundo se fue. Y en ese instante me sentí solo, herido, algo dentro de mi cambio.

Grité colérico, ella no tenia que sufrir por mi culpa, ella me amaba y yo a ella.
Ahora solo una pluma suya me quedaba, era lo único que tendría de ella.







*Korppi= cuervo en finés

jueves, 17 de noviembre de 2011

El Cielo Que Sabe A Infierno

Esta es una escena de mi fic-long Oblivion, que  mas adelante lo estaré publicando aquí.
Porque la publico ahora?.... bueno me encantó esta escena... y quise compartirla... 
Se trata de la traición que cometió la esposa de Eero con Lauri ....



***
Las campanas dieron su ultimo repique al salir de la iglesia, todos nos esperaban afuera sonrientes, las cámaras en mano grabando el día mas feliz de mi vida. Mi mirada viajaba por todos mis amigos, parientes y …Lauri, el también sonreía, y le sonreí de vuelta, todo había terminado bien entre nosotros y ahora solo viviríamos el futuro sin mirar atrás.


Nos montamos en la limosina blanca con destino a la resección, el regalo de Lauri, su recepción. Su casa.
Eero abrió una botella de champán mientras esperábamos a llegar a nuestro próximo destino. Reímos, bromeamos, y bebimos casi completamente la botella para cuando llegamos a la casa de Lauri.

El vestido era inmenso y no me permitiría disfrutar de mi fiesta con el puesto, pero el primer baile lo tenía que bailar con el puesto ya luego me lo quitaría.


El chofer nos abrió la puerta, Eero salió primero me tendió una mano y me ayudo a salir. Creí que entraríamos por la puerta principal, pero no, Eero me cargo en brazos sobresaltándome por su acto, pero me explico que Lauri nos tenía una sorpresa. Rodeamos su casa, atravesando el jardín externo y avanzamos mas, unos cuantos metros por detrás de su casa, y vi una gran carpa blanca, era inmensa parecía la de un circo solo se diferenciaba en el color.

El césped verde contrastaba con los pétalos de rosa blancos y rojos caídos sobre el, haciendo un camino hasta la carpa. En este punto mi corazón latía a mil por hora, cual era la sorpresa?, pero viniendo de él puede que nunca la olvide.

Cuando entramos escuche los primeros acordes de chelos, Eero me bajó y me tomo de la mano, avanzamos lentamente por el recinto, todos estaban de pie y observaban nuestro ingreso pero yo  no podía apartar mi vista del escenario. Ahí estaba Apocalyptica y Lauri con micrófono en mano. Me iba a cantar?. Sentí un revoloteo de emoción en mi estomago, mis rodillas temblaron pero el brazo de mi amado me ayudo a no caer.

Eero acerco su boca a mi oído y susurro las palabras.-Esta canción se llama “Solo Tu”, y es para ti amor.- y termino con un rápido beso en mi mejilla.

Pero yo no podía apartar mi vista del escenario, Lauri tenia los ojos cerrados así que no me miraba pero yo si. La melodía seguía y él no comenzaba a cantar, Eero me insto a bailar en ese momento.

Y él comenzó a cantar, su voz fue como un susurro al principio, pero luego su voz se hizo mas profunda. Nuestros pasos iban al compás de la música, y de vez en cuando me fijaba en su rostro, sereno, hermoso. Pero porque no abría los ojos?.  También no podía evitar verlo porque se miraba arrebatadoramente hermoso en su esmoquin gris, parecía salido de una boda real, con el tipo de corte de su traje, totalmente entallado hecho a la medida, su cabello prolijamente peinado hacia un lado.

La canción termino y el por fin abrió los ojos, pero no vi nada en ellos que llamara la atención, así que me relaje por un momento dudé que no estuviera feliz por mi boda. Lauri se acerco a nosotros y nos felicito con un beso en nuestras mejillas, e insto a que disfrutáramos la fiesta.

Y me di cuenta del pastel. Como no lo había visto antes?. Era de seis pisos pero el último era diferente, tenia la forma de una flor, y no cualquiera, era un tulipán rojo, y eso significaba amor eterno.

Para mi y Eero o …

El tiempo paso rápidamente que ni sentí la incomodidad del vestido, pero no podía seguir con el toda la fiesta. Ya había comido y bebido mucho, y mi traje corría el riego de arruinarse o romperse. Me acerque a Eero y le pedí que le pidiera al chofer  traerme el vestido, pero él me dijo que el vestido ya no estaba en la limosina, si no en dentro de la casa.

Relajada, me separe de Eero y me dirigí a la casa por fin me iba a liberar de mi vestido. Al salir de la carpa y encontrarme con el césped trastabillé un poco, así que me quite los tacones y los lleve en la mano. La sensación fresca del césped bajo mis pies fue muy gratificante, aliviando el malestar de mis sufridos pies.

Llegue mas rápido descalza, entré por la puerta de la cocina y me dirigí a la sala donde estaba mi vestido igual blanco pero mas sencillo de usar. Pero no estaba solo, junto a él estaba recostado Lauri en el sofá central de cuero negro, y en su mano un cristal con liquido café transparente. Tenia los ojos cerrados y creo no me había escuchado entrar, y  ayudo el que andaba descalza.

-Que haces aquí?.- le pregunté acercándome  mas. Que estaba bebiendo?. Y porque estaba aquí escondido de toda la gente?.

Él se sobresalto  ante el sonido de mi voz, y se incorporo un poco del respaldar del sofá.

-Luces hermosa.-dijo viéndome con una mirada… hambrienta de arriba a bajo. Ante su escrutinio retrocedí un poco, tal vez estaba un poco borracho y quien sabe lo que podría decir.

Esas no eran las palabras que espere por respuesta, así que me tomaron por sorpresa y no supe que responder rápidamente. Me quede viéndolo fijamente, él tampoco dijo nada, por unos segundos solo se escucho a lo lejos el bullisio de la fiesta.

-Vine por mi vestido.- lo señale. Él siguió la dirección de mi dedo, y sonrió cuando nos volvimos  a ver.

-Me gusta mas el que traes puesto.- en su voz note alegría, una verdadera satisfacción masculina. Hasta ahora ni Eero había reparado en el. Tenia un escote en v un poco pronunciado pero sin caer en lo vulgar, era de seda pura traído desde parís,  con detalles en diamantes y rosas bordadas, que cubrían mis brazos, y una cola larga.

Cierto Lauri, el vestido lucia hermoso.

-Gracias, pero es incomodo así que me podre ese.- quería que se fuera, no teníamos porque estar solos, ni ahora que ambos teníamos cierto nivel de alcohol en nuestro sistema y eso mas la emoción de verlo aquí era una mala convinacion.

-Te puedo ayudar?.-pregunto él desde la distancia. Me sobresalte ante su petición. Claro que no me podía ayudar, en que estaba pensando?.

-No. Vete Lauri es lo mejor.- me aparte un poco, cuando él comenzó avanzar. Pensé que darle espacio para su salida era lo mejor, pero se detuvo frente a mi.

-Digo, con el zíper que tienes atrás, prometo que no muerdo.- dijo elevando sus manos al aire en rendición. Su rostro era sin emoción alguna, así que no sabia si era verdad o mentira sus palabras. Pero cierto ocupaba ayuda con el zíper.

Me giré y quede de espaldas hacia él, lo sentí acercarse, posar sus manos en mi espalda lentamente.

Trampa eso era trampa. Mi espalda descubierta, captaba a la perfección su tacto … sensual dándome una sensación placentera, que me hizo estremecer por completo

-Lauri.- dije quedamente. Tenia que parar cualquier cosa que quisiera inicia él.

-Ya lo encontré!!.- dijo emocionado cuando toco el broche del zíper.

Lo bajo lentamente y aprovecho para pegar su nariz en mi nuca inhalando mi aroma y exhalando, deleitándome con la placentera sensación de aire cálido ahí en esa parte tan erógena de mi ser.

Ronroneó satisfecho por lo que encontró. Yo no dije nada, solo me limite a callar mi boca o podría salirse un gemido.

El ziper iba por la mitad, y cambio su nariz por sus labios en mi nunca, depositando un casto beso. Me estremecí desde los pies a la cabeza, sentir la suavidad de sus labios era una cosa completamente fuera de este mundo. Por un momento  perdí el balance por su toque, y él se dio cuenta justo a tiempo y me abrazo por detrás sosteniéndome por la cintura.

Ahora nuestros cuerpos estaban unidos, solo separados por nuestras ropas. Pego su boca en mi oreja y susurro de forma tan sensual, que sentí por un momento que mis rodillas fallarían.-Tienes frio.- no se de donde había sacado eso, pero podría asegurar que ni una pisca de frio sentía.

Su aliento me rozo el rostro pícaramente trayendo con si, el olor de su bebida.

Whisky.

Lauri tenia que estar borracho y por eso actuaba de esta manera, pero aun no me separaba de él. Que estaba esperando?. Que Eero entrara por la puerta y nos separara?.

-Estas borracho Lauri, es mejor que me sueltes, ya bajaste el zíper, así que gracias, pero lo demás lo puedo hacer yo sola.- intente separarme de su abrazo, pero fue inútil, él me apretó mas hacia el.

-Dije, que tenias frio.- deposito un beso fugaz donde latía mi arteria estrepitosamente. –Pero aún no he terminado de bajar el zíper, permíteme.-

Termino el abrazo y …sentí frio, y un escalofrió, poniendo mi piel de gallina. Escuche una leve risa de su parte, y el sonido del zíper acabado también. Pero no desperdicio tiempo, rápidamente desplego el vestido por la gran abertura que ahora tenia en mi espalda y al instante cayo al suelo, dejándome totalmente expuesta ante su mirada, solo con mi ropa interior blanca, y mi piel de gallina.

Que era por el frio, por su mirada, y por mis anhelos.

-Te lo dije, tienes frio.- y volvió a pegar su cuerpo contra el mío, posando sus manos en mi estomago, dándole lentas caricias en círculos con sus dedos, enviando una secuencia de sensaciones tan agonizantes que no pude resistir mas y se me escapo un gemido.

Esto ya era demasiado!!, gire mi cabeza para tratar de encararlo, ya que no podía hacerlo con mi cuerpo por su apretón cariñoso. Abrí  mi boca para ponerle fin a esto, pero solo encontré sus labios que se apoderaron de los míos en un beso hambriento.

Estuve apunto de ponerle fin, pero… creo el champán inhibió mi cordura y deje que continuara su tormentoso beso. No me sentía cómoda, quería mas de él, mas de lo que sabía podía darme. Me gire, y solo entonces él me lo permitió hacerlo. Y ahora si pude saborearlo mejor, mis manos buscaron entre su pecho, quería sentir su corazón, latía a gran velocidad, igual o mas que el mío, y eso me gustó.

Una de sus manos subió hasta mi nuca, y la otra a mi mejilla, aprisionándome contra sus deseos, dejándome a su voluntad.

Me soltó. Pensé que para buscar mas aire, pero no, entendí que el rabioso, y sensual beso había terminado y me sentí decepcionada. Pero era lo mejor.

Él se alejo de mi, y por un momento pensé que se marchaba, y eso me trajo un aluvión de tristeza, no quería que se fuera.

Me gire para ver que era lo que había llamado su atención, y comprendí que quería que me vistiera, al menos uno de los dos, tenia bien puesta la cordura.

Desdoblo el vestido blanco de seda, le abrió el zíper y seguidamente se agacho, esperando que avanzara hasta él, y permitirle que me vistiera.

Era algo sensato. Creí.

Me posicione dentro del vestido, y  comenzó a subirlo por mi cuerpo, jamás había sentido tal sensación al vestirme, el roce de la tela era demasiado contra mi sensible piel. Llego a mi estomago y se detuvo para depositar un fugaz roce de sus labios, subió mas y completo su tarea, subió uno de mis delgados tirantes hasta mi hombro y rozo con la punta de su lengua la protuberancia de el.

Eso casi me hizo estallar por completo. Sentir su respiración, su boca eran una cosa en mi cuerpo, pero sentir su aterciopelada lengua era el infierno. Y yo gustosa ardía en el.

Hizo lo mismo con el otro hombro y no resiste la descarga eléctrica de su íntimo tacto, atraje su rostro con mis manos y me apodere de sus labios carnosos en un furioso beso. Tenia que descargar mi frustración interna, al menos con sus labios, y creo me pase, porque sin darme cuenta le mordí el labio inferior.

Él paro el beso solo para desahogar la risa que tenía atragantada en su garganta, fue tan sincera y honesta, que me fue imposible no acompañar su alegría.

Pero no duro mucho, porque volvió a reclamar mi boca, y sentí su urgencia. Con un leve movimiento me despojo de mi vestido que con tanto esmero él me había colocado y al segundo después estaba otra vez expuesta, pero no por completo, al menos tenía mi ropa interior.

Hacia tanto que no saboreaba sus labios, sus besos, su tacto, que había olvidado lo maravilloso que era estar así junto a él.

Su siguiente movimiento me sorprendió. Me estaba quitando el sujetador. Acaso quería …?

Mi cerebro reporto la alerta a mi conciencia, pero mi cuerpo no le obedeció y no hizo ninguna protesta alguna ante lo que Lauri estaba haciendo con mi ropa interior, que segundos después estaba en el piso, ahora completamente desnuda y él aún vestido.

Nuestros labios seguían unidos, y nuestras manos viajaban de aquí por allá reconociendo lo que una vez fue nuestro. Él cuerpo del otro.

Con urgencia lo empecé a desvestir, pero el condenado traje era imposible para mi torpeza del momento. Pero eso no lo inmuto a elevarme con sus brazos; lo sentí dudar, y luego me deposito sobre la fría piel del sofá de cuero.

Se retiro un poco, tratando con desesperación de quitarse el ajustado saco, pero le paso lo mismo que a mi, su torpeza y urgencia se lo impidió. Así que hice algo que solucionaría todo el proceso.

Me acerque a él, colocando mis manos en el botón de su pantalón, por un momento me sentí estúpida, pero su sonrisa me quito esa sensación,  con urgencia se lo desabotone y seguidamente le baje el zíper, pero no estaba preparada para lo que vi a continuación.

No llevaba ropa interior así que me encontré de golpe con su masculinidad.

No me dejó deleitarme por mucho tiempo con lo que tenia ante mi vista, me tumbo nuevamente al sofá, lo abrace con mis piernas por su cintura y  sentí de golpe su intromisión dentro de mi.

Fue un aluvión de sensaciones que sentí en ese preciso momento: alegre, triste, ansiosa, deseosa, amada, excitada hasta mas no poder. Y lo que mas me llego  en lo mas profundo de mi ser, es que estaba siendo amada por Lauri, su ternura y pasión me envolvían y me reconfortaban, haciendo olvidar cualquier cosa que amenazar contra nuestra unión.

Ambos alcanzamos el clímax al mismo tiempo, el posiciono su cabeza sobre mi la mía y le dio un tierno beso, sentí todo el peso de su cuerpo, pero poco me importo a diferencia de sus palabras.

-Esto jamás …se puede volver a repetir, …jamás.- susurro entre jadeos. Aun fatigado por nuestra muestra de pasión.

Jamás?, y lo recordé, no era como antes, ahora estaba …casada. Oh por dios!!. Lo había olvidado por completo, que fue lo que hice?, le había dado mi noche de bodas a Lauri, en lugar de Eero, y no es que fuera mi primera relación intima, si no era el hecho del acto en si, luego de la boda, sigue la consumación de su amor.

Y yo que hice?, consumarlo con Lauri, precisamente con él, en plena fiesta, a unos cuantos metros de mi esposo y yo aquí sudorosa, pero satisfecha en los brazos de otro.

Le di un fuerte empujón y me aparte de su cálido cuerpo. Estaba temblando de culpa pero también de frio. Me abrace con mis brazos, él me miro acongojadamente, también sentía culpa. Se puso en pie, se subió su pantalón, y listo estaba totalmente vestido, y yo? Desnuda…y frente a su mirada.

-Tienes que darte una ducha, o va ha sospechar que algo te pasó.- dijo él sin apartar la mirada de mis ojos. Acaso tenia miedo de dejar vagar su mirada por mi cuerpo y que su control se cayera?. Si.

-No no.. ya he estado mucho tiempo ausente, tengo que irme.- me moví un poco en busca de mi ropa interior, pero el detuvo mis movimientos.

-Debes hacerlo Helena, tu apariencia grita a los cuatro vientos que acabas de echarte un buen polvo y no pretenderás decir que fue con tu esposo no?.-

-Tan mal me veo?.- sentí la preocupación salir por mi voz, que iba hacer si Eero o los demás me descubrían?.

-Eso nunca.- acaricio el borde de mi rostro con su mano.-Te ves tan radiante, pero es esa apariencia luego de una intimación con alguien la que te delata. Ven vamos.-

No me dio tiempo de protestar, me cargo en sus brazos y siguió andando por el pasillo de la sala hasta entrar a una habitación que supuse era de huéspedes, para ahí darme un merecido baño.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cruel El Amor Mío...



Sé que ella me esta viendo, lo puedo sentir...a un sin saber si vino a mi pedido.

Me desgarraría el alma abrir mis ojos, buscarla entre la multitud y comprobar que no está presente.
No serias capaz o ¿si Flalina?...
Siento que la voz se me esta quebrando... lo mejor sería tapar mi boca completamente con el micrófono y ocultar mi dolor.
Porque nunca quise traicionarte, jamás fue esa mi intención, y mas por eso es que estoy en esta zozobra si viniste o no.
Tan solo ruego a cualquier ángel que este a mi lado, que  me permita disfrutar de tu compañía.

Mis ojos duelen, quiero abrirlos pero no puedo hacerlo, no aún, no cuando la canción va por la mitad, no aun cuando se que si los abro y tú no estas, podría ser capaz de hacer una locura.

¿Dónde estas?
Cruel amor mío....
Puedo acaso abrir mis ojos y deleitarme con tu presencia?...
Perdóname!!!....
Nunca fue mi intención lastimarte...
Per...do..na...me.


Abrí mis ojos, y ella no estaba, era difícil no reconocerla si hubiese llegado... toda la multitud portaba un cabello oscuro, y ella de pelo rubio como el sol sobresaldría.
No había llegado...

El micrófono de pronto se volvió muy pesado, las luces del escenario lastimaban mis ojos, me volví nuevamente hacia el publico, lastimándome nuevamente.

-Perdóname!!- grité sin ser escuchado... la música aun seguía sonando.

La fuerza de mis piernas fue nula, haciendo tambalear peligrosamente en el borde del escenario, Aki me grito algo en fines que no fui capaz de entender, y al instante la música se detuvo, inclusive la algarabía del publico también.

Que les pasaba?, era yo él único que estaba sufriendo, porque ellos detenían todo.. por mi?.

De pronto todo se veía diferente, ahora lo miraba desde abajo, no desde arriba como en un principio. Me di cuenta que no necesitaba obligar a mis piernas a sostenerme en esta ocasión mi espalda suplía esa función.
Aki, Eero y Pauli me miraban desde arriba, con el rostro angustioso, doloroso e impresionados...

Tanta lastima les daba mi fracaso?, ella no había venido y hasta ellos se compadecían por mi.
De pronto sentí un aluvión de alaridos, las chicas gritaban casi histéricas, gire mi rostro y vi a los guardias vestidos de negro correr hacia mi con una expresión como si llevase una bomba.

Cerré mis ojos, ya no lo soportaba mas, quería que todos se callaran y me dejaran de ver de la forma que lo hacían...
-Lauri que has hecho!!- era su voz!! era ella mi amor!!... quise abrir mis ojos.. pero tarde me di cuenta que no lo podía hacer, y a decir verdad su voz no mostró la emoción que esperé, por el contrario sonaba angustiosa, delirante... casi histérica...como la de todos.

Luego no fui capaz de escuchar mas su voz, acaso la había imaginado?.

Lo único que pude sentir fueron mis ojos húmedos y mi boca también... pero era un sabor diferente.. como a metálico o azufre...

sábado, 12 de noviembre de 2011

El Veneno Del Amor -C1-

Para este fic... me inspire totalmente en letra Someone Else by The Rasmus  así que si conocen la letra, sabrán lo que viene... 




Capítulo 1:  Someone Else







Helsinki 2000

Sus labios eran los mismos, su dulzor igual, pero algo había cambiado, eso lo sabia. Deseche la idea de mi mente y me concentre en el vaivén de nuestros labios.

Cuanto me gustaba atormentar su labio inferior y sabia que le gustaba a ella también, por que al instante obtuve la respuesta; un jadeo suplicante sobre mis labios. Ella me permitió la intromisión de mi lengua a través de sus labios para poder saborearla mejor. Me sentía en el cielo. Pegué mas mi cuerpo al suyo sintiendo el rose áspero de su toalla en mi pecho desnudo, e inhalando el olor a lavanda que desprendía su cuerpo recién bañado.

Ella, mi amor, mi complemento, mi ancla terrenal, no desaprovecho el tiempo y llevó sus manos hasta mi rostro, acariciándolo en una sincronía con los movimientos que hacíamos para obtener lo mejor del otro.

Quería más de ella, mas de lo que llevábamos disfrutando por un año, pero súbitamente cuando pretendí despojarla del nefasto objeto que la cubría, ella rompió la magia del momento, y de nuestro beso.

-No Lauri, estoy retrasada y no quiero llegar tarde.- Rjuri dijo entre jadeos. Aún acariciando las hebras de mi cabello que caían por el costado de mi rostro.

Era verdad, pero había algo mas en su urgencia de partir, no solo el hecho de llegar a tiempo a la Academia Sibelius. O tal vez solo estaba siendo un poco paranoico. 

Sus ojos  grises no me decían nada, pero … tenia un presentimiento.

-¿Estas bien?- preguntó ella, al ver que no le decía nada, ¿pero que le podía decir?, no tenia ningún motivo real para sentirme así.

-Estoy bien, es solo que… ya no pasas tanto tiempo conmigo como antes, no me esta gustando esa Academia.- me aparté de ella y me encamine a la mesa de noche que estaba a un lado de la ventana, por un vaso de agua, sentía seca mi garganta.

Me giré para beber mi agua y me sorprendió verla avanzar por el cuarto buscando sus ropas, como si mis palabras fueran vacías y no hubieran tenido ningún significado oculto, lo cual no era cierto.

No era en si la academia la que no me gustaba, mas bien era su maestro. Desde que lo conoció me habló con tanta admiración de él, que sentí celos. Hasta ahora yo le había enseñado todo respecto a la música, prácticamente la había inducido a ella. Le di parte de mi ser musical, porque la música lo era todo para mi, no podía dejar de componer para la banda, ya fuera en melodías o en letras, y ver que otro le daba algo que solo yo le di, me trastornaba.

Pero tenia que comprender, su sueño desde que descubrió la armonía de todos los instrumentos fue tocar el chelo, y encontrarse por maestro a Perttu Kivilaakso un genio en ese campo era lo mejor que Rjuri pudo encontrar. Me dio coraje no poder tocar el chelo y ser yo quien cumpliera su sueño, pero si ella era feliz, yo lo era doblemente.

Regresé el vaso  a su lugar, y me acerque a la cama, me recosté y me limite a observar a la ninfa de mi ser.

La infame toalla que acariciaba su cuerpo todas las mañanas había desaparecido y ahora solo vestía su ropa interior de encaje negra, que contrastaba con su piel aterciopelada, su largo pelo castaño claro caía en cascada hasta la cintura. Amaba acariciar su cabellera, era tan sedosa como su piel, no pude evitar curvar mis labios ante el recuerdo de su textura.

-¿Te gusta lo que ves?.-dijo ella de soslayo. Sorprendiendo mí escudriño por su cuerpo.

-Me gusta lo que veo.- sonreí ante mi descarado comentario. Me gustaba lo que veía, pero más me gustaba saber que ella era mía.

-¿Vas a ensayar hoy?- ella me dio la espalda, y buscó entre su ropero por ropa.

-No, solo pasare por la casa de Aki, ese chico si que me agrada, que suerte tuvimos de conocerlo, si no fuera por Pauli creo seguiríamos buscando otro reemplazo para Janne.- aún me molestaba su partida, pero teníamos que respetar su decisión, y Aki no solo había llenado el vacio del baterista, si no que tuvimos una química casi inmediata, se había vuelto mi confidente.

-También me agrada, lo malo es que te secunda en todo.- distendió una blusa plateada con apliques negros, y un pantalón negro, que podía jurar le marcaria todas sus curvas.- Por eso prefiero a Eero él te pone limites, que fuera de ustedes sin él?. No, serian un caos total.-dijo  ella haciendo un movimiento de negación con su cabeza.

-No le vuelvas a decir a Eero que eres su favorito,-comenté en tono serio pero al mismo tiempo divertido.- El otro día se vanaglorio de eso y no dejó de molestarme.- a Eero también le agradaba Rjuri, mejor dicho a todos les agradaba, ella era tan jovial, simpática, y siempre mostrando una sonrisa en su rostro, que la hacia ver tan dulce ante los demás, eso era lo que mas me gustaba de ella, que no importara lo que pasara, siempre conservaba su sonrisa, por eso me era difícil saber cuando estaba triste o enojada.

Ella asintió y se vistió con su atuendo. En efecto ese pantalón besaba la longitud de sus 
piernas como si fuera una segunda piel.

Dejó su pelo suelto, se empolvo un poco el rostro, un poco de labial y listo. Se giro para modelarme y  yo solo pude elevar mi mano con el pulgar hacia arriba en aprobación, se miraba espectacular, y me encantaba que no se cargara de maquillaje, porque ella era bella al natural.

-Señorita Rjuri Eläinen usted esta que eleva mi termómetro corporal.- dije en tono muy formal y sensual.

Ella se acercó con movimientos seductores hasta mí, depositando un fugaz beso sobre mis labios que rápidamente aparto dejándome anhelante por mas. Era adicto a su cercanía, a sus besos, pero había una vida afuera de nuestro apartamento.

-Nos vemos.- estaba bajo el marco de la puerta, me tiró un beso en el aire, y desapareció dejándome solo.


Me recosté en total plenitud en la cama, viendo fijamente el techo, dejándome llevar por mis pensamientos.

Saber que algo andaba mal me tenia inquieto y Aki ya lo había notado, pero no quise comentarle nada, si ni  yo mismo sabia que era lo que estaba pasando. Lo único que tenia claro era su total y completa fascinación por el chelo. ¿Acaso estaba siendo infantil?, ¿Sintiendo celos de un instrumento?, no, claro que no era solo el instrumento, o de lo contrario no se mostraría tan fugaz en sus caricias, tan reacia a mi toque, tan distante en la conversaciones como si su mente estuviera en otro lado y su cuerpo a mi lado.

¿Qué  nos estaba pasando?. O mejor dicho ¿Que le estaba pasando a mi Rjuri?.

Me levante súbitamente de la cama cerrando de pronto el canal de mi mente, o mis pensamientos me volverían loco de tristeza, debía de dejar de pensar en cosas que tal vez solo estaban en mi mente.

Solo el tiempo lo diría.


Me fui al cuarto de baño, me quite el pantalón de seda negro que me había regalado mi hermana, y me metí a la ducha.


Veinte minutos después salí de la ducha en busca de mi toalla, no la encontré por ningún lado así que me seque con la de Rjuri. Me detuve por mas tiempo cuando sequé mi cabello, el olor a ella estaba impregnándose en mi, suspire ante tal reconocimiento, su aroma me embriagaba, y me hacia recordar, las veces que solíamos bañarnos juntos.

Otra cosa que cambió.

¿Tanto había cambiado nuestra rutina?.

Mis movimientos se volvieron mas lentos, no quería pensar en el día que nos separáramos, no estaba en un futuro para mi, pero … ¿Para ella?. ¿Acaso eran una indirecta sus acciones?, tal vez la llama de su amor por mi… se había extinguido.

Me llevé una mano al rostro cubriéndolo, la misma que sostenía mi toalla y que ahora yacía en el suelo. No podía pensar en un futuro sin ella, tan solo no podía. Quizá solo se había apagado su llama, pero eso era sencillo, yo la podría volver a encender … ¿Y si no?.

Otra vez esa sensación … ese presentimiento de fatalidad que me venia persiguiendo, exactamente desde el día que comenzó los cursos en la academia.

Sentí un escozor en mis ojos, los tenia cerrados, apretando fuertemente mis parpados, tapados por mi mano, no quería abrirlos, no aún, porque lo podía sentir, que en cuanto los abriera, el ardor desaparecería por el alivio de liberar mis lagrimas.

No quería llorar, me rehusaba a hacerlo, no por ella, no anticipándome a los acontecimientos. ¿Y si eso era a lo que estaba destinada nuestra relación… al fracaso?.

No.

Me apreté el diminuto tabique de mi nariz, aguantándome las ganas de liberar mis lágrimas, no iba a derramar ninguna, no hoy, ni mañana… solo tal vez en un futuro… muy lejano.


Me vestí con lo primero que encontré, no tuve ánimos de arreglarme el pelo, así que opte por usar una pañoleta blanca. Me dirigí a la pequeña cocineta, bebí un poco de leche y me marche, necesitaba salir de este encierro lo antes posible.




En diez minutos llegue a la casa de Aki, me saludo entusiastamente y me hizo pasar a su morada.

-¿Vas a componer algo hoy?- preguntó el anfitrión de la casa con una sonrisa de oreja a oreja, la cual no le pude devolver, no tenia ánimos para sonreír, o mejor dicho no tenia nada por que hacerlo. –Bueno tal parece que no es un día adecuado, ven vamos a la cocina y me cuentas que te tiene tan mal hoy.-

No había pronunciado palabra alguna y él ya sabia que tenia que desahogarme.
Lo seguí, y llegamos a su cocina donde abundaban botellas de licor de marcas de todo el mundo, suerte tener una novia hija de exportador, le regalaban cada cosa.

-¿Que te apetece tomar?- Aki me indico con sus ojos cual debería tomar, dejándome sin alternativas para responderle.

-No se para que me preguntas si vas a escoger tú la bebida.- me daba igual cual tomar. Me senté en un banco que estaba en el desayunador.

-Yo se lo que tú necesitas, confía en el experto.- sonrió pícaramente él. Cuando decía eso, siempre terminaba borracho ¿y él?, en una pieza.

-Hoy lo volví a sentir, creo ella no es consiente, no lo se, es como si le quemara mi cercanía, se aleja repentinamente cuando la quiero tocar mas íntimamente.- le confesé, desvié mi mirada a su refrigeradora evitando su mirada en mis ojos.- No te había dicho nada porque ni yo se que es lo que le pasa, pero … algo esta mal.-

-¿Asi que era eso lo que te tenia tan preocupado y distante en los ensayos?- asentí con mi cabeza, no quería hablar no ahora.- Bien dijo Pauli, “esas son preocupaciones del corazón”, yo no le quise creer, porque se ven tan bien juntos, ella no a cambiado a mi parecer, tal vez como tu dices, es solo en tu cercanía.-

Exacto solo cuando está conmigo, a solas, en mis brazos.

-No se, tal vez se le apagó la llama de su amor por mi.- no quería aceptarlo pero era una posibilidad que se respiraba cada día mas fuerte a nuestro alrededor.
Aki me sirvió un poco de koskenkorva, mucho a mi criterio pero no le dije nada, necesitaba algo fuerte en mi sistema.

-Y no has pensado tal vez.- se calló por unos segundos, tratando de formular su pregunta.- ¿Que sea otro él que la tiene emocionada, renuente a tus caricias a tu cercanía?-
Mi subconsciente dijo si, pero mi conciencia se negó a canalizar esa información. Era tan solo imposible de creer, no era eso, no podía ser eso, tenia que ser otra cosa, lo que fuera, menos eso, porque Rjuri era mía y de nadie mas.

-No lo creo.-me negaba a creer eso.

Aki me miro pensativamente, como si ahondar mas o no en sus sospechas, me sonrió y tomo un buen trago de su vaso, luego lo levanto frente a él proponiéndome un brindis, a lo cual yo acepte.

-¿Y porque brindamos?.-dije perezosamente.

-Por el amor, sin el nunca podríamos amar, y ser amados, lastimar y ser lastimados, vivir y morir.-

-Me gusta.- nuestros vasos de vidrio chocaron levemente.- El amor fluye por nosotros como si fuera una parte vital de nuestras vidas que nos hace inmensamente felices, pero… si eso se transforma en otra cosa, si cambiara su “composición”, también lo haría en nosotros, y se convertiría en veneno circulando dentro nuestro ser, carcomiéndonos por dentro.- bajé mi cabeza, mirando el borde de las silla. ¿Que me estaba pasando?. ¿Desde cuando pensaba en el amor como si fuera un veneno?

-¡¡Valla!!, si que estamos inspirados hoy, ¿Porque no tocamos algo?. Déjame buscar la grabadora, ¿Que tal y nos salga un sencillo para el próximo disco?.-


                                                                  ***

Cuando componíamos el tiempo se nos iba volando. Sin darme cuenta ya pasaban de las tres de la tarde, me apresure en llegar a mi casa al encuentro de mi amada.

***


El tiempo pasó y ella no llegó como de costumbre a su rutina.

Me senté inquieto en la silla dura de madera, cerca de la ventana, frente a la puerta que estaba de la entrada de mi apartamento.

Esperé y esperé, pero no lo hizo conmigo el sol, él ya se había marchado, dejándome en la 
penumbra huyendo de la realidad, y devolviéndome a la mía.

La puerta se abrió, y la escuche suspirar, al instante la penumbra desapareció, llenando de luz toda la habitación, mostrando la cara radiante y llena de felicidad que ella tenia, ¿y yo?, aquí solo, sentado esperando por ella, imaginándome lo peor.

-¡Lauri!, cariño… me has dado un susto de muerte, ¿porque tenias las luces apagadas, pensé que no estabas?-dijo ella poniendo su chelo a un lado del sofá, acercándose a mi, con paso lento.

Así que, ¿Suspiro aliviada de no verme?, ¿O era por algo mas?.

Me puse en pie, listo para dar mi discurso de reclamo, pero ella lo impidió con el suave roce de sus labios sobre los míos.

Pero no fue un roce fugaz, no, en esta ocasión ella quería más. Posó una de sus manos tras mí nuca, presionando mas fuerte mis labios contra los de ella. ¿Acaso quería mis besos?. ¿O solo era una táctica para evitar las preguntas de su gran retraso?, pero no me importó cual fuera la razón yo si quería sentir sus besos.

Así que la levante un poco por la cintura para poder tener mejor posición de su boca, pero me sorprendió su reacción, cuando la alcé, ella se impulso sobre mis hombros y posiciono sus piernas alrededor de mi cintura. No pude evitar sonreírle, aun sin parar el beso.

Tal vez lo que le faltaba era verme molesto…

O no.

Ladeé la cabeza para obtener otro ángulo que satisfaciera mejor mis ansias y anhelos por ella.

Ella detuvo el beso, y me miro fijamente a los ojos, como si tratara de meterse en ellos y leerme o reconocerme. Pasó sus brazos alrededor di mi nuca, y me sonrió, tenia tiempos sin ver esa sonrisa tan seductora que hacia cuando estaba necesitada de mi.

No tuve dudas de su amor,  de nuestra conexión, me encantaba verla así por mi, y recordarme que era mía, y de nadie mas.

Me encamine al cuarto. Al llegar ella se bajó de mis piernas, y me sonrió seductoramente, posiciono las manos en el primer botón de mi camisa y lo desabotono, así hasta que los quitó todos, y la camisa yacía en el suelo en un instante después. Se acerco a mi pecho desnudo y beso tormentosamente y  despacio, por la escotadura de mi esternón, una parte súper erógena en mi.

-Picara.- susurré.

Ella bajó mas abajo a mi pectoral derecho, mordisqueándolo y delineando con su pecaminosa lengua. Sus caricias me llenaban de vida, me hacían olvidar cualquier cosa. Su tacto tan sutil y certero trastornaba mi autocontrol y haciéndome quererle arrancar la ropa en un dos por tres, tenerla en la cama, bajo de mi y llenarla por completo con mi ser.

Rjuri dejó de atormentarme por un milisegundo, se puso erguida y me rodeó, quedando por detrás de mi, pegando su cuerpo al mío. Sentí su nariz en mi omoplato izquierdo  haciendo círculos con ella y sus manos en mis caderas aprontándome a su pelvis rozándolo con mis pompas. Me estaba matando su tacto, que no daría por darme vuelta y apoderarme de sus besos, pero no quería romper lo que ella estaba creando, hacia mucho tiempo que no tenia la iniciativa en estas cosas.

Soltó mis caderas y se separo de mí unos milímetros, al instante sentí la falta de su tacto, y la agonía se hizo presente, quería mas de ella ¡¡ya!! ¡¡ Ahora!!.

Sentí ambas manos en mis pompas, agarrándolas y apretándolas. –Lauri, cariño que buen trasero el que tienes, no sabes cuanto me fascina agarrarlo y saber que solo yo te puedo hacer esto, bueno… -sentí sus labios en mi cuello, mordisqueándolo con fuerza.- … Mas de una atrevida fan también las tocó, pero tienen dueña y esa soy yo.-

Un aluvión de felicidad me invadió, escuchar su tono posesivo con una parte de mi cuerpo me hacia volar mi ser, y por un momento hasta sentí mariposas en mi estomago, quizás no se había acabado la llama, tal vez solo ella no estaba de humor. No resistí más a su toque lujurioso y me giré encarándola, atrapando sus labios en un furioso y deseoso beso.

Tome el borde de su blusa y la levanté, pasándola por su cabeza sacándola fuera de su glorioso cuerpo. Agache mi cabeza hasta la cima de su pecho, dándole un fugaz roce de mi lengua, la sentí estremecer bajo mi tacto, eso solo me hacia urgir mas y llegar a sentirla como siempre lo hacia.

La recosté en el borde de la cama, le desabotoné el botón de ese traidor pantalón y lo baje lentamente por sus piernas dejando un reguero de besos a mi  paso, hasta llegar a sus pies. 

Aventé los tacones y el pantalón salió, me alcé para verla tendida en la cama de sabanas café obscuro, y ver que mi único impedimento para tenerla totalmente a mi merced era su bonita y delicada ropa interior.

-Por favor.- dijo con una voz llena de preocupación fingida, al verme como observaba su diminuto pero proporcionado cuerpo.- No rompas mi ropa interior, es nueva y me queda súper ¿no?-

No pude evitar soltar una carcajada ante su broma, y me tire a su lado,  la posicione sobre mi, ella jugó con el botón de mi pantalón de tela y lo abrió. Se levanto un poco y trato de bajarlo, yo también le ayude o si no jamás hubiese salido con facilidad.

Luego continúo mi bóxer, que por poco y lo rompe de su urgencia por verlo fuera. Me encantaba verla ansiosa. La sentía viva y saber que era por mi que obtenía esa reacción me hacia… explotar de felicidad.

El bóxer en el suelo, su panti y brasier también, volvió a la cama se puso a ahorcajadas sobre mi llenándose con mi masculinidad hasta el fondo de su ser.


Ambos gritamos al instante…


Alcanzamos el clímax al mismo tiempo…



El cansancio de la pasión consumada se hizo presente en ella y se dejo caer sobre mí, posicionando su cara en mi cuello, quedando dormida al instante, aún unidos por un único medio carnal.


Y sentí un presentimiento atroz que hirió mi alma y mi corazón… esto lo había sentido como si fuera una despedida. Claro que había sido diferente de las otras veces, en ningún momento gritó mi nombre, ni me miró fijamente a los ojos cuando llegamos al clímax, y lo más importante, ella jamás se quedaba dormida luego de una sesión, nunca… jamás.

Y las palabras de Aki vinieron a mi mente sin que pudiese evitarlo…

Había alguien más.

Sentí húmeda mi oreja y comprendí que eran mis lágrimas las que la habían mojado, me odié por eso, no quería llorar, pero no lo pude evitar.  Lo había sentido, todo fue diferente desde que me besó hace unos momentos atrás.

No quería derramar mis lagrimas por Rjuri, ahora que sospechaba que ella no lo haría ya por mi, porque era mas que obvio que había encontrado a alguien mas que la hiciera vibrar mas que yo, alguien que la amara como yo, pero no tanto como lo hacia yo.

Y me dolía, yo que le había dado todo mi corazón, mis esperanzas, que había compartido todos mis anhelos, mis deseos, mis secretos con ella, y así sin más se marcharía uno de estos días llevándose con ella una parte de mí.


***


Los días pasaron tan monótonamente que ya me eran insoportables, ella volvió a su misma actitud fingida, con mis besos, con mis caricias, por que  yo aún quería engañarme con su actitud, algunos días era efusiva conmigo como si en verdad anhelara mi compañía pero otros días, hasta la sonrisa fingía.

Pero me cansé, luego de la grabación del demo del nuevo disco me fui directamente a Sibelius, esperarla era lo mejor y descubrir tal vez si eran verdad mis sospechas. Eero trato de detenerme, ya todos sabias de mis sospechas, pero no le hice caso ya no aguantaba mas esta situación de Rjuri no decir nada, solo era su actitud la diferente y distante, lo cual era doblemente doloroso para mi.



Me  encamine a la parte arboleada de la academia, en algún momento tendría que pasar por ahí, ya que era la vía principal de los estudiantes para llegar a la salida. Me senté en una banca y esperé. Cosa que no se me daba muy bien, mi mente se ponía a volar y pensar mil cosas.

Pero no tuve que hacerlo por mucho tiempo porque a los pocos minutos la vi salir de un edificio, trayendo consigo el chelo a su espalda y una iluminadora sonrisa en su rostro, como si le emocionara mi visita, lo cual era falso porque ni me había visto aún.

Quizás todo estaba en mi cabeza y solo había caído en la locura de perder su amor.

Pero si estaba en lo cierto.

Ella no avanzaba y pensé que esperaba a alguien, y si, pero no era un ser cualquiera, a su 
encuentro llegó Perttu, que la encaro con tremendo beso en la boca, y ella en ningún momento trato de apártalo, por el contrario llevo sus brazos  atrás de su cuello acercándolo mas.

Me sentía un intruso, viendo algo prohibido, mis ojos ardían, no quería seguir viendo como se besaban frente a mí, a unos cuantos metros de distancia. Quería ir corriendo apartarla de sus brazos, separarla de  sus labios, porque eran ¡¡míos!!. Pero no pude ni mover un centímetro, estaba inmóvil, colérico, rabioso, furioso, y dolorido.

Lo único que podía mover eran mis ojos, los únicos que reaccionaban a mis suplicas. Los cerré tratando de olvidar lo que ellos me habían mostrado, como quería esconderme como el sol lo hacia por las tardes, irme a otra dimensión perderme y olvidar, porque todo me la recordaría, todo en Helsinki tenia un momento a su lado, ¿Que seria de mi sin su compañía?.

¿¡¡Por qué!!?.

Grité rabioso en mi mente, ni mi voz podía salir de mi garganta.

Abrí mis ojos y vi que ellos no estaban donde los había visto por ultima vez, no, ahora estaban en su auto Mercedes Benz negro, partiendo por la carretera, sin ni siquiera volver a mirar atrás ella, sin saber como me dejaba.

Me sentía humillado, traicionado, y … herido en lo mas profundo de mi corazón. Yo que solo le di todo mi amor, mi atención, mi ternura… y ella me pagaba traicionándome, engañándome con otro … músico.

Sentí las piernas débiles, y me caí de un sentón en la banca, lleve mi cabeza hacia atrás y contemple el cielo, y vi la luna apenas, y no se si fue el ver fijamente el cielo, o el no parpadear por un largo tiempo, o simplemente tener la certeza que ella no era mía mas, que mis ojos comenzaron a llenarse de mis lagrimas.

Me inclinaba mas por la tercera opción, pero no pude evitar detener mas mis emociones reprimidas, quería desahogarme amargamente, me sentía fatal, como si me faltara algo en mi ser.

Y claro que me faltaba algo.

Ella.

Porque ahora pertenecía a alguien mas que no era yo, ese alguien que le haría sus sueños realidad, por el que lloraría cuando él la dejara, porque existía el karma amor mío, y así como tu me estas haciendo sufrir, te hará sufrir él a ti.

Eleve un brazo y lo posicione en mis ojos, ocultando así mi dolor y mis lagrimas de algún mirón, no podía ponerme en pie, no aún, era como si todo mi ser doliera su partida, no solo en mi corazón.


..Esto tiene continuación, pero lo harán otras fickers... tal vez en otro tiempo les pida permiso y suba sus partes, porque el fin era hacer un fic-largo de todas las canciones del álbum INTO de The Rasmus...
























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