"Days go by like the wind and this life is too short" The Rasmus

martes, 3 de julio de 2012

Oblivion -C17-



Capitulo XVII


Traté de serenarme, claro que Lauri no había activado la perla para él, tenia su hijo, su familia su banda, …aunque el otro día cuando habló de eso no se mostro  apesarado de perder su popularidad, pero eso también incluía a sus seres mas allegados?.  Tal vez lo único que debía hacer era esperar a que den las doce de la medianoche y saber si todos me habían olvidado.

-Llegamos.- habló la guardia, tras un largo silencio entre nosotras dos. Habíamos caminado por muchos pasillos, creo si me tocaba regresar sola me perdería, esto era inmenso aunque un poco angosto los caminos y muy bien iluminados.

Ella tomó el domo de la puerta y la abrió para mi, pasé y ella cerro la puerta tras de mi. La habitación cuatro por cuatro olía a moho, se notaba que en mucho tiempo no la habían usado, pero ahí estaba yo intoxicando mis pulmones, rabiosa ante la idea de la perdida del poder de mi perla y ante mi … Aki.

No sonrió ante mi llegada, pero tampoco puso cara de buenos amigos.- Siéntate.- dijo. Dándome ordenes, que se creía?, debía agradecerme de no haberlo sacado a colación su nombre en la audiencia.

-Qué haces aquí?.- me senté en la silla frente a él, sosteniendo su mirada ..furiosa?

-Lo mataste!!.- dijo exaltado. Su comentario me sorprendió, no pensé que ese fuera el inicio de su conversación.

-Dime a que has venido, terminemos y nos marchamos.- me relaje en la silla, y él se puso mas tenso, elevo su mirada en busca de cámaras, que claro que habían ahí. Así que dudó, se le veía pensativo, tenia que formular muy bien sus palabras.

Porqué Aki tenia que estar aquí?, no estaba de animo en este momento y me podría dejar llevar y hablar mas de la cuenta, por que no quería decir nada, aún él era mi baterista favorito.

-Vine a darte las gracias.- detuvo su declaración, inspiro apesaradamente y genuinamente. Se llevo una mano a su rubia cabellera despeinando los pocos centímetros de cabello- Siento lo de tu accidente.

-Me alegro que lo sientas, porque si te pones a pensar, a ver piensa conmigo y recapitula en tu mente.- por un momento vi temor en sus ojos, temiendo que hablara mas de la cuenta.- el desencadénate de todo esto fue ese pequeñísimo accidente como tu lo llamaste.-

La ira estaba nublando mi raciocinio y me estaba dejando llevar por mi actual estado de ánimo.

Él no dijo nada, solo agachó la cabeza.- Si lo sé, … por eso he venido.- elevó su rostro y vi un verdadero arrepentimiento en esos ojos azules, que entonaban de maravilla con la camisa blanca.

Hice una O en mi boca, iba a vociferar que si no me hubiese atropellado, si no hubiera subido a su auto, yo no hubiese terminado junto a Pietro, no estaría en la cárcel penando hoy y quien sabe si ...  mañana también. Eso no podía pasar, claro que iba a salir de esta pocilga, con o sin la perla.

-Perdonado, nos vamos?.- dije recostando mis antebrazos en la mesa. Estaba cansada de aparentar una pose tranquila y relajada ante él, cuando lo que en realidad quería hacer era recortar la distancia que nos separaba y darle un abrazo que tanto necesitaba yo, pegarme a su pecho y esconder mi cabeza en él y llorar amargamente, para mi en este momento Aki era como mi oasis, mi libertad.

Aki estudiaba mi rostro, ya una vez Lauri me comentó que era muy transparente en cuanto a mis sentimientos en la cara, tal vez solo me estaba leyendo lo que mi mente y mi cuerpo querían.

Aunque a decir verdad que no daría porque en lugar de Aki fuera …Lauri el que estuviese sentado frente a mi, viéndome detenidamente con sus destellantes ojos verdes entornados por mis reacciones faciales… Lauri donde estarás?, que estarás haciendo?, estarás solo…y necesitado como yo?. Tonta!! Él está con su hijo, tal vez jugando y pagándole a ese abogado inepto.

-Realmente… lo siento Liz.- se puso en pie, y avanzó recortando la distancia que nos separaba, por un momento pensé que me iba  abrazar y a consolar, pero solo roso mi hombro con su mano y salió por la puerta, dejándome sola…necesitada de contacto humano. Él no era Lauri Liz.

Lleve  mis manos a mi cara, tapándola, cubriendo mi dolor de las cámaras, no quería que se burlaran de mi en el centro de vigilancia. Mis lagrimas comenzaron a salir desde que escuche el sonido de la puerta cerrarse tras de él, que iba a ser de mi? Porque me pasaban cosas como estas? Por que a mi?. Di gracias porque la guardia no entró de inmediato y me dio unos minutos a solas para desahogar mi alma.

Solo llevaba un día en esta ratonera fashionista y ya estaba tan … anhelante del mundo exterior?, fue bueno que Aki no me abrazara o me hubiera hecho pedazos en sus brazos. Él tuvo mucha culpa de que estuviese aquí y él tenía lo que yo anhelaba… la libertad.

-Vámonos.- ella entro al cuarto mohoso y me indico que nos marchábamos ya.

Trastabille un poco cuando me puse en pie, me limpie los restos de mis lágrimas con el dorso de mi mano y la seguí. En esta ocasión el regreso fue mas rápido y me sentí aliviada que al menos por hoy la pasaría sola sin la rusa atormentándome.

-Pasa buena noche.- se despidió la guardia con una mueca que intento ser una sonrisa. Yo no le devolví el gesto, no podía aunque lo quisiera, volver a mi realidad era mas doloroso de lo que creí.

Me subí por la litera y me acomode en mi cama superior, no olía bien pero al menos no seria el piso donde me habían dicho que la rusa dormiría. Solo podía rezar por no volverla a ver mientras estuviese por aquí, según entendí había denigrado su autoridad haciendo que la enviaran a la celda de aislamiento.

No sabía la hora, pero no pasaban de la medianoche aun, esa era la hora tope de las luces, luego la obscuridad cubriría todo.



Creo me quede dormida unos momentos porque cuando los abrí vi … totalmente nada.

Pasaban de la medianoche.

Me habían olvidado ya?. Pero como lo comprobaba? No podía si no hasta mañana.

Unas ansían inmensas me entraron, no podía esperar a por mañana, me estire en la cama y me dispuse a bajar por las efímeras escaleras de la cama cuando escuche que la puerta de la celda se abrió.

No podía ver nada, por lo que sentí primero fue pavor, me regrese a la cama y me corrí hasta la esquina pegándome contra la pared. La puerta metálica de barrotes se cerró. Y pasos fueron los que a continuación escuché. Mi corazón amenazaba con salir corriendo de mi pecho, hasta el punto de dolerme. Cerré mis ojos en un intento por desconectarme de mi realidad, pero también podría ser una manera de averiguar si me habían olvidado ya.

Alguien trepo por las escaleras que segundos atrás había pisado yo. Mis dientes comenzaron a titiritar estaba aterrada, podría ser cualquiera en venganza por lo de la rusa, tenia tantas aliadas y yo tantas enemigas.

La cama tembló, quien fuera estaba a centímetros de mi. Me lleve mi mano a mi boca y me la cubrí fuertemente, tal vez no me descubriría. Pero tonta yo por creer eso. Y tonta otra vez por dar las cosas por hecho.

No era ninguna aliada de la rusa, ni enemiga mía, no claro que no. Era la mismísima Kluskaja.

Al segundo de descubrirla por su ostentoso y carísimo perfume podría jurar que era de la línea de Dolce & Gabbana, me sorprendió su ataque, aun sin que ninguna de las dos pudiese ver algo, supo en lugar exacto donde estaba, y con bruscos movimientos me agarro del pelo fuertemente, pero que ni lo sentí, el miedo y el furioso palpitar de mi corazón me inhibían ese dolor agudo.

-Qué creía la princesa? Qué pasaría la noche en esa ratonera?.- vociferó fuertemente contra mi oído, logrando que la escuchase claro.

Sus palabras penetraron en mi cuerpo, haciéndome temblar y ella soltó una burlona carcajada entendiendo la respuesta de mi cuerpo ante sus palabras. Porque tenia que tenerle tanto miedo?.

No pude  cuestionarme por mas tiempo, ella me soltó del pelo solo para agarrarme del brazo y de una pierna y me tiro desde lo alto de mi cama, sin ninguna titubes .

No tarde mucho en encontrar el cálido asfalto por suelo, mi mejilla fue la beneficiada, mi cadera sonó tan fuerte que por un momento pensé que me había fracturado. Esta si que no era mi semana, había tenido mas accidentes que en toda mi vida… vida que tal vez podría perder en estos momentos.

No pude quejarme de mis dolencias, ella rápidamente se tiró, no la podía ver, solo oler, y se posiciono cerca de mi, me jaloneo del pelo sin que se lo  pudiese  impedir, me sentía débil, el cuerpo me pesaba, ay no!! No podía desmayarme! No ahora.

Me dio un puñetazo en mi mejilla lastimada  que hizo que me despabilara, haciéndome caer al suelo nuevamente, eso se lo agradecí mentalmente, y ahora comprendí porque me veía tan bien, traía unos lentes raros verdes, la muy descarada venia súper equipada,  y como es que se los vi?. Mágicamente teníamos luz en la celda. Que bendecidas éramos. Esto era un complot contra mí.

-Levántate Zorra, de esta no te salvas.- hablo enigmáticamente, y mas calmada, creo los golpes que recibía apaciguaban su ira contra mi. Porqué estaba tan enojada? Solo era un simple castigo nada más.

Me levante acariciando mi mejilla, si la caída no dejaba cicatriz tal vez sus golpes si lo hacían. Y no me quede atrás, me abalancé sobre ella suponiendo mi golpe de regreso pero ella lo predijo y me capturo entre sus brazos apretándome, lastimándome.

-Nadie, nunca en mi  puta vida carcelera me había hecho quedar en tanta vergüenza como lo hiciste tú y mandarme a la celda de castigo. Nadie!!!- dijo escupiendo las palabras con verdadero odio y rencor contra mi.

Oh!! Bueno ahora si entendí a la perfección porque tanto enojo de la niña. Lo siento. Pero en principio ella fue la que me ataco, ella se lo busco.

-Yo no dije nada, ella lo dedujo.- error tomo nota, no volver a defenderme.
Ella se encolerizo aun mas si es que era posible, su cara casi se trasfiguro,  me empujo con su cuerpo hasta la pared, haciéndome crujir mis costillas posteriores; sin darme tiempo para si quiera quejarme me empezó a dar de cachetada tras cachetada, hasta que tomé el suficiente valor y la empuje haciéndola caer al suelo, también ayudó que estaba cansada de pegarme tanto.

Acaso me miraba como su bolsa de box?.

Ella cayó en el piso y eso me dio tiempo para tomar aire, mis mejillas ardían y dolían, me lleve una mano hasta mi cachete derecho y sentí humedad, la retire y la observe. Estaba sangrando la muy diabla me estaba haciendo sangrar la cara?. Eso me enojó, nadie se metía con mi cutis.

Me aguante todo el dolor, ardor de ciertas partes de mi cuerpo y me abalancé contra ella con toda la fuerza que pude reunir de mi interior, me posicione sobre ella que aún seguía en el piso, me puse a horcajadas y le devolví el favor, le di cachetada tras cachetada, descargando toda mi ira, mi frustración, mi rabia, no tenia porque seguir aquí, esto solo significaba una cosa, que Lauri había reclamada la estúpida perla.

Este ultimo pensamiento ardió en mi mente, porqué lo había hecho… porqué?. Quise gritar de frustración, de impotencia de no poder hacer nada y reparar lo que él  había hecho. Tonto tonto, seas Lauri. Tonto!!. Y tras más repetía eso en mi mente, con mas furia le daba a la rusa y la entendí. Era muy buena terapia pegarle a otra persona y sacar todo lo que se tenía por dentro. No pude evitar sonreír ante mi perverso pensamiento.

Pero ella no resistió tanto como yo lo hice, en un segundo después los papeles se invirtieron y ahora era ella la que me estaba sobre mi a horcajadas. Agacho su cabeza inclinándose un poco y la vi, la perla colgaba de su blancuzco cuello larguirucho.

Por poco el impulso me lleva arrebatársela, y porque no? Si era mía, pero da la casualidad que la rusa me estaba dando una paliza, y como salvarme?.

Así era como iba a morir? Azotada a golpes?. No, claro que no!!, mi orgullo no lo permitiría, como pude me contorsione y le di una patada en la cara, apartándola de mi levemente, y aproveche para salirme de su trampa, y alejarme  de ella.

Tome aire y fuerzas, pero no por mucho ella ya estaba a la lucha, baje mi mirada a su pecho y vi que la perla sobresalía, tenia que quitársela, si bien Lauri la había reclamado para él, aun quedaba la oportunidad de hacerla mía nuevamente. Y sin pensarlo dos veces, me abalancé hacia su pecho y se la arranque.

Su cara llena de horror y sorpresa ante mi acto no tuvo precio.

Me moví inquieta dentro de la celda, tenia que pensar en algo, porque si me quedaba mas tiempo con ella, era obvio que no pasaría de hoy.

Y vi que la cerradura de la celda no estaba puesta, como siempre se hacia automáticamente, así que ella tenia la intención de salirse tras hacer su acto de venganza contra mi. Vi de reojo que ella se acercaba hacia mí, y no perdí mas tiempo, me apresure o mejor dicho me abalancé hacia la puerta, la corrí hacia un lado y salí.

Por un milisegundo me sentí libre, por un… mísero… milisegundo porque tras de mi también salió la rusa, y me puse a correr como si mi vida dependiera de ello, y es que lo hacia!!. Malditas escalera que estaban a mi paso, por poco y pierdo la poca ventaja que llevaba sobre Kluskaja.

Pero a donde ir? A donde esconderme?. Me di cuenta que solo nuestra celda tenia luz, así que tenia grandes contactos para poder hacer eso. La perla por poco y se me cae, mis manos sudorosas me estaban traicionando, pero el overol no tenia bolsas y la cadena estaba rota.

Volví mi rostro mientras corría y vi que mi ejecutora me pisaba los talones, tenia que correr más y más. Pero por donde?, no conocía hacia donde llevaban los pasillos salvo uno que otro que reconocí, será que por eso me estaba dejando huir?, para luego acorralarme?.

Mi cuerpo no podría resistir mas esta maratón, necesitaba descanso pero ella también. Doble por un pasillo y vi que no tenia continuación Oh santos fokitos!!  y ahora?.

Y vi las puertas de los baños, algo era algo.  Me metí y pensé que ella pasaría por la otra puerta, pero la muy lista si que me había visto, y cerro tras de ella cuando entró.

Me giré para encararla y casi …casi, se me escapa un grito de susto, en sus manos llevaba una pistola dorada, y con ella me estaba apuntando directamente a la cabeza.

Mi corazón danzaba a un ritmo que jamás lo había llevado, tenia ganas de sentarme, de llorar, no quería morir, no de esta manera, en la cárcel, sola.

Por un momento creí que bajaría la mano, pero no, solo quito el seguro. Mire a mi alrededor y vi que no había nada con que defenderme estaba completamente a su merced. Estuve a punto de rogarle por mi vida, pero no pude.

No porque no lo hubiese querido hacer, si no porque en ese momento disparó.




Fue como si el tiempo se detuviera, al estar en el baño el ruido fue tan estrepitoso que hizo doler mis tímpanos, y por acto de supervivencia eleve mis manos ante mi rostro para protegerme, claro como no!! Como si mis manos indefensas pudieran salvarme del disparo.

El impacto me hizo retroceder hacia atrás elevándome unos cuantos centímetros del aire. No sabía a donde iba a caer, lo único que podía ver era la cara jubilosa de Kluskaja y mil pedacitos de color morado frente  de mi rostro. Una bala fashionista?

Segundos después, lo sentí, el contragolpe que me dio el gran espejo, quebrándolo al instante con mi espalda y penetrando los diminutos pedazos en mí.

Y mientras descendía por efecto de la gravedad vi pasar como rollo de película toda la semana que viví en Finlandia, desde mi llegada estrepitosa al aeropuerto, el concierto, la borrachera, mi despertar en la cama de Lauri, su sonrisa, su hospitalidad, mis sueños eróticos, sus besos reales, mi cruel atropellamiento, la lujuria de Pietro, su muerte, mi audiencia, mis llantos, y el disparo.

El suelo estaba frio, mi cuerpo estaba boca abajo, y solo mi ojo izquierdo podía ver algo, a la rusa que carcajeándose salía victoriosa del cuarto de baño, dejándome tirada y vencida.

Esto era todo?, sentí que el adormecimiento empezó desde mis pies, y ascendió por todo mi cuerpo. Al menos mi corazón había dejado su maratón personal. Porque tenia que haber venido a Finlandia? Por… que? Que mal hice para merecer esto?, que hice mal?.

-Lauri- susurré y el eco del baño lo reprodujo, dándome escalofríos de mi agonizante voz. Jamás lo volvería a ver?. Por que era tan cruel la vida?, acaso merecía morir de esta manera? En manos de una asesina?, lejos de todos lo que me importaban?.

Lo único positivo de todo esto es que dejaría de sufrir. Ya no sentía nada, pero tampoco me podía poner en pie, intente sonreír, pero ni esos músculos me obedecieron, así que me deje llevar por la cálida sensación de la tranquilidad y la paz que estaba sintiendo al fin.




6 comentarios:

  1. No,no no no no!!
    Noooooo! No me digas que este es el final! Por favor!! Nooooooo!!!! :( no,nooo! Pero pero, osea, todos los dias estaba revisando la pagina para ver si ya habiaas publicado el nuevo capitulo! Porfavooor!! :'(
    Bueno.... Wooow, me dejaste impresionada!! :(

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  2. awwww q impactante!!!!morir sin ver por ultima vez a Lauri!? Horror!!!! por fa q no sea el final....la historia esta muy interesante quiero saber si Lauri en verdad activo la piedra!!! por fa,por fa q no sea el final!!!

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  3. Me encanta esta historia
    y morir sin ver a LAURI :'(
    ha de ser lo mas cruel :(
    att Nàncy...

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