"Days go by like the wind and this life is too short" The Rasmus
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sábado, 10 de diciembre de 2011

Lauri Una Deidad Mortal (cap 1-2-3)




RESUMEN…

Korppi un lugar de deidades… tan bellas y puras. Hasta que el sucesor del rey decide descender a la tierra y hacerse pasar como un simple humano. En una noche auroral la conoce, sin saber acaso q es el “amor” la acoge en su regazo. Ella influenciada por otra persona hace que esa deidad use sus poderes con ella, y así empezar una nueva vida juntos. Sin saber que consecuencias traería ese acto. Korppi esta en caos o así lo aparenta, él deja la tierra, y en su ausencia otra deidad sucumbe ante el amor sentimiento desconocido por esos seres tan perfectos y hermosos.

A su regreso solo le esperaría agonía, traición, y tal vez …su fin.



Lauri Un Deidad Mortal

Obscuro por la noche y por el día, jamás “amanecía” las personas no eran como normalmente se conocen, tenían algo “distinto” en lo que si se parecían todos, era en su gran galanura, era exorbitante, sus ojos de un tono cálido, una mirada sensual, su piel del color de la porcelana con un tono rosa, dientes blancos perfectos, y cuerpos muy bien esculpidos. Así era la apariencia de cualquier deidad de Korppi*1, pero solo el hijo del rey, seria el gobernante de la dinastía de los Korppi, al convertirse, todos sus atributos cambiarían y dependiendo de quien fuera, seria para bien o para mal. Él no quería eso, Luego de presenciar el terrible accidente. Salió huyendo y se embarco en un viaje a la Tierra.



1 Renaciendo Otra Vez



Helsinki llena de paz, amor, soledad, algunos atareados porque se les hizo tarde para llegar al trabajo, otros impacientes en las colas de transporte urbano, que no aparecen, y otros calmados relajados o colmados de tranquilidad en la avenida Esplanadi, tomando un café o un koskenkorva*2 si fuese de noche, en las mesas reservadas, pero me pregunto, podre encajar con esta manera de vivir?, podre hacerme pasar como uno de ellos? Ojala!! … no? Será mejor que así sea.

Me hice pasar como uno mas de su familia, fue fácil meterme en su mente y cambiarla a mi conveniencia, e introducirme en su pequeño mundo, volví a estar en un vientre materno. Me dieron el nombre de Lauri Ylönen, si bien solo ”aquí” era llamado de esa manera. Fue un poco abrumador esperar a que el tiempo pasara, y poder alejarme de mi “familia”. Creo que no fue tan malo después de todo, descubrí una cualidad de “aquí” que no sabia que tenia, me gustaba la música. Todo era tan diferente a las cosas que sabia, al principio  esto lo tomé como un simple escape a mi destino, pero nunca creí  que este lugar me lograría conquistar de tal manera que amara vivir aquí y olvidarme me Korppi.

Sí bien era diferente, me gustaba también ser diferente a “ellos” llevarle la contraria en la forma de peinarme, de mi color de cabello en fin en todo.

Eero un amigo al que conocí en el colegio, también le gustaba la música, al año siguiente conocimos a Pauli y Jane. Decidimos formar una banda, al principio tuve malentendidos con Jane, hasta el grado de discutir mas que ensayar en la banda, ya que el no iba por la misma sintonía que nosotros el quería otro tipo de música, pero poco a poco se dejo influenciar y colaboro.

Decidí que no usaría mis poderes en lo absoluto solo en casos extremos. Al paso del tiempo encontraba mas razones para vivir por siempre aquí. El colegio era un fastidio lo odíaba, ya todo lo sabia no había razón para volver, estoy considerando dejarlo. Todo es tan diferente a Korppi un lugar donde todos tienen poderes, por ser deidades donde no se conoce el sentimiento ni de la amistad ni del amor. “amor” ese aun no lo conozco, me pregunto como será? O cual será el significado de decir a alguien “te amo”, lo sé suenan tan bien juntas pero son solo mas palabras.

Al fin escape de los brazos de mi “familia”, no es que no los “amara” pero quería tener libertad y con ellos me sentía enjaulado, me mude a un apartamento cerca de la ciudad, que también quedaba cerca el estudio de grabación.

El día que me mude fue el día que la conocí podría decirse que fue una noche 
auroral.


Korppi*1- Cuervo en fines.
Koskenkorva*2- vodka en fines.




****


El actual rey pronto nombraría a su heredero. No todos tenia la cualidad de poseer alas solo podían tenerlas los de la dinastía Lintu, a la cual pertenecía el rey. Entre los poderes que tenia una deidad eran leer la mente, viajar en el tiempo, nunca envejecer, renacer, entre otros. El rey en esta ocasíón era “buena persona” eso a causa que antes era malvado. Las mujeres eran las únicas que no poseían poderes, al engendrar un hijo, solo bhastaba en colocar la mano de la deidad en el vientre de la mujer y la criatura yacía en el vientre, ese era otro poder. No había amor ni odio, pero si otros sentimientos. El hijo del futuro rey ha nacido, pero donde esta el? Lo sabrá acaso?.



2 Noche Llena De Aurora

Una niña de… unos cuatro años tal vez, sentada en la entrada del edificio donde esta mi apartamento, un poco desarreglada, pero eso no importunaba para notar su belleza. Le coloque mi mano en su cabeza, estaba temblando, ella me miro a los ojos, estaba llorando pero me dio una sonrisa igual, y me dijo:

-tus ojos son bonitos-

Le di las gracias por ese alago, a la vez que le respondía que ella era mas bella que mis ojos. Le pregunte que hacia sola y tan tarde por la noche.

-mi mami, me dejó ella, se bajo del carro, me dijo que no me moviera de ahí, pero yo quería ir a con ella me intente bajar del carro, ella me miro, se regreso me habló muy fuerte, me seguía regañando pero me dijo, te amo mucho, y sonrió, y se fue otra vez del carro cayo al suelo, me bajé del carro y vi que tenia un hoyito en su frente del cual salía sangre, le coloque mi dedito para que ya no sangrara, pero no paraba, le dije que abriera sus ojitos porque me estaba asustando, le dije que yo también la amaba mucho, tal vez quería escuchar eso, pero no quiso abrir sus ojitos, simplemente me dejo.- concluyo ella, en un llanto taciturno.

Me había conmovido seré sincero, pero no lloré. Le pregunté cuando había pasado eso, y me dijo que no hacia mucho, indagué por su familia, pero dijo que solo conocía a su madre, nunca vio a su padre o a otra persona que fuera un familiar.

No podía dejarla afuera, me agache hasta quedar a su nivel frente a frente y le dije.

-si quieres puedes quedarte conmigo, tienes hambre?- Le pregunte sabiendo de antemano la respuesta.

-sip.-dijo al tiempo que secaba sus lágrimas con sus manos.

Al subir, le prepare algo y velozmente se lo comió. Estaba un poco sucia, le prepare la tina y le dije que fuera a bañarse.

-no puedo, me ayudas- dijo ella.

Que le ayudara a bañarse, por un momento quede mi mente quedo en blanco. La cargue en mis brazos y la bañe, era la primera vez que hacia esto.

No se si fue la calidez del agua o que pero ella no dejaba de sonreír. La cambie con una camisa mía. Ya estaba por dormirme cuando me pidió que saliera al balcón porque una aurora estaba en el cielo, creo que nunca la había visto tan resplandeciente, ella me dijo que era su primera aurora.




 ****
El tiempo en Korppi transcurre diferente de cómo es en la tierra. Jonnes el nieto del rey creció muy rápido, pero su abuelo se encargo de sembrar en el rencor hacia su padre  por haberlo abandonado aun cuando ni había nacido, en parte el rey lo hacia en castigo hacia Lintu por no quedarse y seguir con la dinastía, el quería retirarse ya. Si bien una deidad no muere en Korppi si lo puede hacer en otra parte, por ejemplo en la tierra, solo morirá si es traicionado por el ser “amado” es lo que saben en Korppi pero nunca han tenido una evidencia concreta.



3 La He Perdido?


A la mañana siguiente, lo primero que vieron mis ojos fueron los de ella viéndome fijamente.

-por fin los has abierto, son tan bellos me encanta mirarlos- dijo ella, sentada sobre mi pecho, y su rostro por encima del mío.

-hey!! A un no se como te llamas, mi nombre es, Lykia*3 –dijo

-bonito nombre el mío es… Lauri- le respondí, al tiempo que la retiraba de mi pecho.

Desayunamos y le explique que tenia cosas que hacer, y la tendría que dejar sola.

-no te vallas, quédate conmigo, no me dejes solita Lauri!!-decía ella con una carita tan dulce e inocente.

Me dio pesar dejarla mal de animo, pero tenia compromisos, le deje comida ya preparada me despedí y me marche.

Al llegar al estudio, creo que me sentía un poco emocionado, les comente a los chicos de la banda mi “experiencia” de anoche.

Quedaron sorprendidos, anonadados con mi noticia.

-FELICIDADES!! Ahora eres un padre!!-me dijo Pauli con un tono picaresco en sus palabras.

Todos me advirtieron que no me encariñara con ella, de pronto un familiar aparecía y se la llevaba. Pasaban las horas y no dejaba de pensar en Lykia, si habrá comido… sentía que las horas eran eternas.

Al fin acabo el día, Salí lo antes posible del estudio y encaminarme a mi casa.

Llegue no estaba por ningún lado, y mi cabeza comenzó a imaginar todo tipo de cosas, se abra escapado, o salió y la atropellaron en fin todo era malo lo que mi mente me mostraba, caminaba de un lado para otro sin saber que hacer, al tiempo caí resignado de haberla perdido, me tire en el sofá y me puse a reflexionar porque me afectaba tanto el que ya no estuviera, solo era una niña, que recién la acababa de conocer, no tenia que afectarme y no lo permitiría.

Llamaron a mi puerta, no tenia ánimos de abrir, quien podría ser, los únicos que conocían donde vivía eran los de la banda, pero de pronto paso por mi mente la cara de Lykia. Me puse en pie y me apresure a abrir. No era ella.

Era una mujer muy bella, su piel tan blanca y unos ojos azules claros.

-hola!! Por casualidad eres el padre de Lykia?- pregunto ella haciendo un ademan de timidez, que me pareció algo tierno.

-eh… si bien el padre no, pero yo la cuido. Sabes donde esta?-le respondí acercándome a ella para notar si había un cambio en su actitud.

-… eh.. si … ella esta en mi apartamento, un piso abajo del tuyo- termino de decir ella. Su mente era un lienzo para mi, la ponía nerviosa el que me le acercara tanto.

-y porque ella no vino contigo?- acercándome mas, no se porque lo hacia, pero quería ver como reaccionaba, hhasta ahora solo me había relacionado la mayor tiempo con seres masculinos y las femeninas que conocía su mente estaba llena de basura, dije que no usaría mis poderes pero la mente de ella me dio curiosidad y mas por decir que tenia a Lykia.

- … esta… dormida, he venido para… que la recojas y la traigas a tu apartamento- concluyo ella, estaba muy sonrojada, la verdad no sabia porque lo estaba, solo me le acercaba. Pero en su mente… wow porque no mejor solo dejaba de pensar.

-ok… déjame ponerme una camisa- jajaja creo que esa era la razón de su sonrojo jajá que divertido.

Bajamos a su apartamento y en efecto ahí estaba ella, no quería despertarla pero fue inevitable Lykia abrió sus ojos.

Me explico como fue a encontrarse con Silma. Le agradecí el que la hubiera cuidado, y le dije que luego la recompensaría, y al decirle estas palabras, su corazón casí explota, que rara es esta humana fue lo que se me vino a la mente.

Al día siguiente se cánselo la reunión con la banda, no es que me alegrara mucho, bueno solo un poco.      Le pedí a Lykia que fuera a invitar a Silma para salir los tres.


Había aceptado, estábamos en Espoo, en una feria de comidas de todo el mundo. En esta ocasíón había bloqueado su mente a la perfección por ningún intento que hiciera a con ella, no la podía leer. Me estaba empezando aburrir, ella se alejo de nosotros un momento en busca de un baño.

-que haces?-me pregunto Lykia un poco molesta.

-que hago? De que?- era cierto no entendía su pregunta y no quería leer su mente.

-con Silma, te gusta ella?- me pregunto viéndome fijamente a los ojos.

-Lykia, porque preguntas eso? … pero si ella me gustara que habría de malo en ello?- le dije, ahora ya no importaba, entraría en su mente, me estaba intrigando demasíado.

-ella no es tuya Lauri- dijo, al principio no le entendí, pero al leer lo que realmente expresaba su cabeza, todo quedo claro para mi.

En ese momento regreso Silma, y la conversación quedo cortada. Ahora se sentía un aire de infelicidad alrededor de nosotros tres.

Mi mente no dejaba de pensar en lo de Lykia, si bien era cierto yo no conocía esas palabras es decir su significado, era algo que me tenia intrigado y quería conocer.








3 Lykia- Lukia (en pronunciación  finesa)

jueves, 17 de noviembre de 2011

El Cielo Que Sabe A Infierno

Esta es una escena de mi fic-long Oblivion, que  mas adelante lo estaré publicando aquí.
Porque la publico ahora?.... bueno me encantó esta escena... y quise compartirla... 
Se trata de la traición que cometió la esposa de Eero con Lauri ....



***
Las campanas dieron su ultimo repique al salir de la iglesia, todos nos esperaban afuera sonrientes, las cámaras en mano grabando el día mas feliz de mi vida. Mi mirada viajaba por todos mis amigos, parientes y …Lauri, el también sonreía, y le sonreí de vuelta, todo había terminado bien entre nosotros y ahora solo viviríamos el futuro sin mirar atrás.


Nos montamos en la limosina blanca con destino a la resección, el regalo de Lauri, su recepción. Su casa.
Eero abrió una botella de champán mientras esperábamos a llegar a nuestro próximo destino. Reímos, bromeamos, y bebimos casi completamente la botella para cuando llegamos a la casa de Lauri.

El vestido era inmenso y no me permitiría disfrutar de mi fiesta con el puesto, pero el primer baile lo tenía que bailar con el puesto ya luego me lo quitaría.


El chofer nos abrió la puerta, Eero salió primero me tendió una mano y me ayudo a salir. Creí que entraríamos por la puerta principal, pero no, Eero me cargo en brazos sobresaltándome por su acto, pero me explico que Lauri nos tenía una sorpresa. Rodeamos su casa, atravesando el jardín externo y avanzamos mas, unos cuantos metros por detrás de su casa, y vi una gran carpa blanca, era inmensa parecía la de un circo solo se diferenciaba en el color.

El césped verde contrastaba con los pétalos de rosa blancos y rojos caídos sobre el, haciendo un camino hasta la carpa. En este punto mi corazón latía a mil por hora, cual era la sorpresa?, pero viniendo de él puede que nunca la olvide.

Cuando entramos escuche los primeros acordes de chelos, Eero me bajó y me tomo de la mano, avanzamos lentamente por el recinto, todos estaban de pie y observaban nuestro ingreso pero yo  no podía apartar mi vista del escenario. Ahí estaba Apocalyptica y Lauri con micrófono en mano. Me iba a cantar?. Sentí un revoloteo de emoción en mi estomago, mis rodillas temblaron pero el brazo de mi amado me ayudo a no caer.

Eero acerco su boca a mi oído y susurro las palabras.-Esta canción se llama “Solo Tu”, y es para ti amor.- y termino con un rápido beso en mi mejilla.

Pero yo no podía apartar mi vista del escenario, Lauri tenia los ojos cerrados así que no me miraba pero yo si. La melodía seguía y él no comenzaba a cantar, Eero me insto a bailar en ese momento.

Y él comenzó a cantar, su voz fue como un susurro al principio, pero luego su voz se hizo mas profunda. Nuestros pasos iban al compás de la música, y de vez en cuando me fijaba en su rostro, sereno, hermoso. Pero porque no abría los ojos?.  También no podía evitar verlo porque se miraba arrebatadoramente hermoso en su esmoquin gris, parecía salido de una boda real, con el tipo de corte de su traje, totalmente entallado hecho a la medida, su cabello prolijamente peinado hacia un lado.

La canción termino y el por fin abrió los ojos, pero no vi nada en ellos que llamara la atención, así que me relaje por un momento dudé que no estuviera feliz por mi boda. Lauri se acerco a nosotros y nos felicito con un beso en nuestras mejillas, e insto a que disfrutáramos la fiesta.

Y me di cuenta del pastel. Como no lo había visto antes?. Era de seis pisos pero el último era diferente, tenia la forma de una flor, y no cualquiera, era un tulipán rojo, y eso significaba amor eterno.

Para mi y Eero o …

El tiempo paso rápidamente que ni sentí la incomodidad del vestido, pero no podía seguir con el toda la fiesta. Ya había comido y bebido mucho, y mi traje corría el riego de arruinarse o romperse. Me acerque a Eero y le pedí que le pidiera al chofer  traerme el vestido, pero él me dijo que el vestido ya no estaba en la limosina, si no en dentro de la casa.

Relajada, me separe de Eero y me dirigí a la casa por fin me iba a liberar de mi vestido. Al salir de la carpa y encontrarme con el césped trastabillé un poco, así que me quite los tacones y los lleve en la mano. La sensación fresca del césped bajo mis pies fue muy gratificante, aliviando el malestar de mis sufridos pies.

Llegue mas rápido descalza, entré por la puerta de la cocina y me dirigí a la sala donde estaba mi vestido igual blanco pero mas sencillo de usar. Pero no estaba solo, junto a él estaba recostado Lauri en el sofá central de cuero negro, y en su mano un cristal con liquido café transparente. Tenia los ojos cerrados y creo no me había escuchado entrar, y  ayudo el que andaba descalza.

-Que haces aquí?.- le pregunté acercándome  mas. Que estaba bebiendo?. Y porque estaba aquí escondido de toda la gente?.

Él se sobresalto  ante el sonido de mi voz, y se incorporo un poco del respaldar del sofá.

-Luces hermosa.-dijo viéndome con una mirada… hambrienta de arriba a bajo. Ante su escrutinio retrocedí un poco, tal vez estaba un poco borracho y quien sabe lo que podría decir.

Esas no eran las palabras que espere por respuesta, así que me tomaron por sorpresa y no supe que responder rápidamente. Me quede viéndolo fijamente, él tampoco dijo nada, por unos segundos solo se escucho a lo lejos el bullisio de la fiesta.

-Vine por mi vestido.- lo señale. Él siguió la dirección de mi dedo, y sonrió cuando nos volvimos  a ver.

-Me gusta mas el que traes puesto.- en su voz note alegría, una verdadera satisfacción masculina. Hasta ahora ni Eero había reparado en el. Tenia un escote en v un poco pronunciado pero sin caer en lo vulgar, era de seda pura traído desde parís,  con detalles en diamantes y rosas bordadas, que cubrían mis brazos, y una cola larga.

Cierto Lauri, el vestido lucia hermoso.

-Gracias, pero es incomodo así que me podre ese.- quería que se fuera, no teníamos porque estar solos, ni ahora que ambos teníamos cierto nivel de alcohol en nuestro sistema y eso mas la emoción de verlo aquí era una mala convinacion.

-Te puedo ayudar?.-pregunto él desde la distancia. Me sobresalte ante su petición. Claro que no me podía ayudar, en que estaba pensando?.

-No. Vete Lauri es lo mejor.- me aparte un poco, cuando él comenzó avanzar. Pensé que darle espacio para su salida era lo mejor, pero se detuvo frente a mi.

-Digo, con el zíper que tienes atrás, prometo que no muerdo.- dijo elevando sus manos al aire en rendición. Su rostro era sin emoción alguna, así que no sabia si era verdad o mentira sus palabras. Pero cierto ocupaba ayuda con el zíper.

Me giré y quede de espaldas hacia él, lo sentí acercarse, posar sus manos en mi espalda lentamente.

Trampa eso era trampa. Mi espalda descubierta, captaba a la perfección su tacto … sensual dándome una sensación placentera, que me hizo estremecer por completo

-Lauri.- dije quedamente. Tenia que parar cualquier cosa que quisiera inicia él.

-Ya lo encontré!!.- dijo emocionado cuando toco el broche del zíper.

Lo bajo lentamente y aprovecho para pegar su nariz en mi nuca inhalando mi aroma y exhalando, deleitándome con la placentera sensación de aire cálido ahí en esa parte tan erógena de mi ser.

Ronroneó satisfecho por lo que encontró. Yo no dije nada, solo me limite a callar mi boca o podría salirse un gemido.

El ziper iba por la mitad, y cambio su nariz por sus labios en mi nunca, depositando un casto beso. Me estremecí desde los pies a la cabeza, sentir la suavidad de sus labios era una cosa completamente fuera de este mundo. Por un momento  perdí el balance por su toque, y él se dio cuenta justo a tiempo y me abrazo por detrás sosteniéndome por la cintura.

Ahora nuestros cuerpos estaban unidos, solo separados por nuestras ropas. Pego su boca en mi oreja y susurro de forma tan sensual, que sentí por un momento que mis rodillas fallarían.-Tienes frio.- no se de donde había sacado eso, pero podría asegurar que ni una pisca de frio sentía.

Su aliento me rozo el rostro pícaramente trayendo con si, el olor de su bebida.

Whisky.

Lauri tenia que estar borracho y por eso actuaba de esta manera, pero aun no me separaba de él. Que estaba esperando?. Que Eero entrara por la puerta y nos separara?.

-Estas borracho Lauri, es mejor que me sueltes, ya bajaste el zíper, así que gracias, pero lo demás lo puedo hacer yo sola.- intente separarme de su abrazo, pero fue inútil, él me apretó mas hacia el.

-Dije, que tenias frio.- deposito un beso fugaz donde latía mi arteria estrepitosamente. –Pero aún no he terminado de bajar el zíper, permíteme.-

Termino el abrazo y …sentí frio, y un escalofrió, poniendo mi piel de gallina. Escuche una leve risa de su parte, y el sonido del zíper acabado también. Pero no desperdicio tiempo, rápidamente desplego el vestido por la gran abertura que ahora tenia en mi espalda y al instante cayo al suelo, dejándome totalmente expuesta ante su mirada, solo con mi ropa interior blanca, y mi piel de gallina.

Que era por el frio, por su mirada, y por mis anhelos.

-Te lo dije, tienes frio.- y volvió a pegar su cuerpo contra el mío, posando sus manos en mi estomago, dándole lentas caricias en círculos con sus dedos, enviando una secuencia de sensaciones tan agonizantes que no pude resistir mas y se me escapo un gemido.

Esto ya era demasiado!!, gire mi cabeza para tratar de encararlo, ya que no podía hacerlo con mi cuerpo por su apretón cariñoso. Abrí  mi boca para ponerle fin a esto, pero solo encontré sus labios que se apoderaron de los míos en un beso hambriento.

Estuve apunto de ponerle fin, pero… creo el champán inhibió mi cordura y deje que continuara su tormentoso beso. No me sentía cómoda, quería mas de él, mas de lo que sabía podía darme. Me gire, y solo entonces él me lo permitió hacerlo. Y ahora si pude saborearlo mejor, mis manos buscaron entre su pecho, quería sentir su corazón, latía a gran velocidad, igual o mas que el mío, y eso me gustó.

Una de sus manos subió hasta mi nuca, y la otra a mi mejilla, aprisionándome contra sus deseos, dejándome a su voluntad.

Me soltó. Pensé que para buscar mas aire, pero no, entendí que el rabioso, y sensual beso había terminado y me sentí decepcionada. Pero era lo mejor.

Él se alejo de mi, y por un momento pensé que se marchaba, y eso me trajo un aluvión de tristeza, no quería que se fuera.

Me gire para ver que era lo que había llamado su atención, y comprendí que quería que me vistiera, al menos uno de los dos, tenia bien puesta la cordura.

Desdoblo el vestido blanco de seda, le abrió el zíper y seguidamente se agacho, esperando que avanzara hasta él, y permitirle que me vistiera.

Era algo sensato. Creí.

Me posicione dentro del vestido, y  comenzó a subirlo por mi cuerpo, jamás había sentido tal sensación al vestirme, el roce de la tela era demasiado contra mi sensible piel. Llego a mi estomago y se detuvo para depositar un fugaz roce de sus labios, subió mas y completo su tarea, subió uno de mis delgados tirantes hasta mi hombro y rozo con la punta de su lengua la protuberancia de el.

Eso casi me hizo estallar por completo. Sentir su respiración, su boca eran una cosa en mi cuerpo, pero sentir su aterciopelada lengua era el infierno. Y yo gustosa ardía en el.

Hizo lo mismo con el otro hombro y no resiste la descarga eléctrica de su íntimo tacto, atraje su rostro con mis manos y me apodere de sus labios carnosos en un furioso beso. Tenia que descargar mi frustración interna, al menos con sus labios, y creo me pase, porque sin darme cuenta le mordí el labio inferior.

Él paro el beso solo para desahogar la risa que tenía atragantada en su garganta, fue tan sincera y honesta, que me fue imposible no acompañar su alegría.

Pero no duro mucho, porque volvió a reclamar mi boca, y sentí su urgencia. Con un leve movimiento me despojo de mi vestido que con tanto esmero él me había colocado y al segundo después estaba otra vez expuesta, pero no por completo, al menos tenía mi ropa interior.

Hacia tanto que no saboreaba sus labios, sus besos, su tacto, que había olvidado lo maravilloso que era estar así junto a él.

Su siguiente movimiento me sorprendió. Me estaba quitando el sujetador. Acaso quería …?

Mi cerebro reporto la alerta a mi conciencia, pero mi cuerpo no le obedeció y no hizo ninguna protesta alguna ante lo que Lauri estaba haciendo con mi ropa interior, que segundos después estaba en el piso, ahora completamente desnuda y él aún vestido.

Nuestros labios seguían unidos, y nuestras manos viajaban de aquí por allá reconociendo lo que una vez fue nuestro. Él cuerpo del otro.

Con urgencia lo empecé a desvestir, pero el condenado traje era imposible para mi torpeza del momento. Pero eso no lo inmuto a elevarme con sus brazos; lo sentí dudar, y luego me deposito sobre la fría piel del sofá de cuero.

Se retiro un poco, tratando con desesperación de quitarse el ajustado saco, pero le paso lo mismo que a mi, su torpeza y urgencia se lo impidió. Así que hice algo que solucionaría todo el proceso.

Me acerque a él, colocando mis manos en el botón de su pantalón, por un momento me sentí estúpida, pero su sonrisa me quito esa sensación,  con urgencia se lo desabotone y seguidamente le baje el zíper, pero no estaba preparada para lo que vi a continuación.

No llevaba ropa interior así que me encontré de golpe con su masculinidad.

No me dejó deleitarme por mucho tiempo con lo que tenia ante mi vista, me tumbo nuevamente al sofá, lo abrace con mis piernas por su cintura y  sentí de golpe su intromisión dentro de mi.

Fue un aluvión de sensaciones que sentí en ese preciso momento: alegre, triste, ansiosa, deseosa, amada, excitada hasta mas no poder. Y lo que mas me llego  en lo mas profundo de mi ser, es que estaba siendo amada por Lauri, su ternura y pasión me envolvían y me reconfortaban, haciendo olvidar cualquier cosa que amenazar contra nuestra unión.

Ambos alcanzamos el clímax al mismo tiempo, el posiciono su cabeza sobre mi la mía y le dio un tierno beso, sentí todo el peso de su cuerpo, pero poco me importo a diferencia de sus palabras.

-Esto jamás …se puede volver a repetir, …jamás.- susurro entre jadeos. Aun fatigado por nuestra muestra de pasión.

Jamás?, y lo recordé, no era como antes, ahora estaba …casada. Oh por dios!!. Lo había olvidado por completo, que fue lo que hice?, le había dado mi noche de bodas a Lauri, en lugar de Eero, y no es que fuera mi primera relación intima, si no era el hecho del acto en si, luego de la boda, sigue la consumación de su amor.

Y yo que hice?, consumarlo con Lauri, precisamente con él, en plena fiesta, a unos cuantos metros de mi esposo y yo aquí sudorosa, pero satisfecha en los brazos de otro.

Le di un fuerte empujón y me aparte de su cálido cuerpo. Estaba temblando de culpa pero también de frio. Me abrace con mis brazos, él me miro acongojadamente, también sentía culpa. Se puso en pie, se subió su pantalón, y listo estaba totalmente vestido, y yo? Desnuda…y frente a su mirada.

-Tienes que darte una ducha, o va ha sospechar que algo te pasó.- dijo él sin apartar la mirada de mis ojos. Acaso tenia miedo de dejar vagar su mirada por mi cuerpo y que su control se cayera?. Si.

-No no.. ya he estado mucho tiempo ausente, tengo que irme.- me moví un poco en busca de mi ropa interior, pero el detuvo mis movimientos.

-Debes hacerlo Helena, tu apariencia grita a los cuatro vientos que acabas de echarte un buen polvo y no pretenderás decir que fue con tu esposo no?.-

-Tan mal me veo?.- sentí la preocupación salir por mi voz, que iba hacer si Eero o los demás me descubrían?.

-Eso nunca.- acaricio el borde de mi rostro con su mano.-Te ves tan radiante, pero es esa apariencia luego de una intimación con alguien la que te delata. Ven vamos.-

No me dio tiempo de protestar, me cargo en sus brazos y siguió andando por el pasillo de la sala hasta entrar a una habitación que supuse era de huéspedes, para ahí darme un merecido baño.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cruel El Amor Mío...



Sé que ella me esta viendo, lo puedo sentir...a un sin saber si vino a mi pedido.

Me desgarraría el alma abrir mis ojos, buscarla entre la multitud y comprobar que no está presente.
No serias capaz o ¿si Flalina?...
Siento que la voz se me esta quebrando... lo mejor sería tapar mi boca completamente con el micrófono y ocultar mi dolor.
Porque nunca quise traicionarte, jamás fue esa mi intención, y mas por eso es que estoy en esta zozobra si viniste o no.
Tan solo ruego a cualquier ángel que este a mi lado, que  me permita disfrutar de tu compañía.

Mis ojos duelen, quiero abrirlos pero no puedo hacerlo, no aún, no cuando la canción va por la mitad, no aun cuando se que si los abro y tú no estas, podría ser capaz de hacer una locura.

¿Dónde estas?
Cruel amor mío....
Puedo acaso abrir mis ojos y deleitarme con tu presencia?...
Perdóname!!!....
Nunca fue mi intención lastimarte...
Per...do..na...me.


Abrí mis ojos, y ella no estaba, era difícil no reconocerla si hubiese llegado... toda la multitud portaba un cabello oscuro, y ella de pelo rubio como el sol sobresaldría.
No había llegado...

El micrófono de pronto se volvió muy pesado, las luces del escenario lastimaban mis ojos, me volví nuevamente hacia el publico, lastimándome nuevamente.

-Perdóname!!- grité sin ser escuchado... la música aun seguía sonando.

La fuerza de mis piernas fue nula, haciendo tambalear peligrosamente en el borde del escenario, Aki me grito algo en fines que no fui capaz de entender, y al instante la música se detuvo, inclusive la algarabía del publico también.

Que les pasaba?, era yo él único que estaba sufriendo, porque ellos detenían todo.. por mi?.

De pronto todo se veía diferente, ahora lo miraba desde abajo, no desde arriba como en un principio. Me di cuenta que no necesitaba obligar a mis piernas a sostenerme en esta ocasión mi espalda suplía esa función.
Aki, Eero y Pauli me miraban desde arriba, con el rostro angustioso, doloroso e impresionados...

Tanta lastima les daba mi fracaso?, ella no había venido y hasta ellos se compadecían por mi.
De pronto sentí un aluvión de alaridos, las chicas gritaban casi histéricas, gire mi rostro y vi a los guardias vestidos de negro correr hacia mi con una expresión como si llevase una bomba.

Cerré mis ojos, ya no lo soportaba mas, quería que todos se callaran y me dejaran de ver de la forma que lo hacían...
-Lauri que has hecho!!- era su voz!! era ella mi amor!!... quise abrir mis ojos.. pero tarde me di cuenta que no lo podía hacer, y a decir verdad su voz no mostró la emoción que esperé, por el contrario sonaba angustiosa, delirante... casi histérica...como la de todos.

Luego no fui capaz de escuchar mas su voz, acaso la había imaginado?.

Lo único que pude sentir fueron mis ojos húmedos y mi boca también... pero era un sabor diferente.. como a metálico o azufre...

sábado, 12 de noviembre de 2011

El Veneno Del Amor -C1-

Para este fic... me inspire totalmente en letra Someone Else by The Rasmus  así que si conocen la letra, sabrán lo que viene... 




Capítulo 1:  Someone Else







Helsinki 2000

Sus labios eran los mismos, su dulzor igual, pero algo había cambiado, eso lo sabia. Deseche la idea de mi mente y me concentre en el vaivén de nuestros labios.

Cuanto me gustaba atormentar su labio inferior y sabia que le gustaba a ella también, por que al instante obtuve la respuesta; un jadeo suplicante sobre mis labios. Ella me permitió la intromisión de mi lengua a través de sus labios para poder saborearla mejor. Me sentía en el cielo. Pegué mas mi cuerpo al suyo sintiendo el rose áspero de su toalla en mi pecho desnudo, e inhalando el olor a lavanda que desprendía su cuerpo recién bañado.

Ella, mi amor, mi complemento, mi ancla terrenal, no desaprovecho el tiempo y llevó sus manos hasta mi rostro, acariciándolo en una sincronía con los movimientos que hacíamos para obtener lo mejor del otro.

Quería más de ella, mas de lo que llevábamos disfrutando por un año, pero súbitamente cuando pretendí despojarla del nefasto objeto que la cubría, ella rompió la magia del momento, y de nuestro beso.

-No Lauri, estoy retrasada y no quiero llegar tarde.- Rjuri dijo entre jadeos. Aún acariciando las hebras de mi cabello que caían por el costado de mi rostro.

Era verdad, pero había algo mas en su urgencia de partir, no solo el hecho de llegar a tiempo a la Academia Sibelius. O tal vez solo estaba siendo un poco paranoico. 

Sus ojos  grises no me decían nada, pero … tenia un presentimiento.

-¿Estas bien?- preguntó ella, al ver que no le decía nada, ¿pero que le podía decir?, no tenia ningún motivo real para sentirme así.

-Estoy bien, es solo que… ya no pasas tanto tiempo conmigo como antes, no me esta gustando esa Academia.- me aparté de ella y me encamine a la mesa de noche que estaba a un lado de la ventana, por un vaso de agua, sentía seca mi garganta.

Me giré para beber mi agua y me sorprendió verla avanzar por el cuarto buscando sus ropas, como si mis palabras fueran vacías y no hubieran tenido ningún significado oculto, lo cual no era cierto.

No era en si la academia la que no me gustaba, mas bien era su maestro. Desde que lo conoció me habló con tanta admiración de él, que sentí celos. Hasta ahora yo le había enseñado todo respecto a la música, prácticamente la había inducido a ella. Le di parte de mi ser musical, porque la música lo era todo para mi, no podía dejar de componer para la banda, ya fuera en melodías o en letras, y ver que otro le daba algo que solo yo le di, me trastornaba.

Pero tenia que comprender, su sueño desde que descubrió la armonía de todos los instrumentos fue tocar el chelo, y encontrarse por maestro a Perttu Kivilaakso un genio en ese campo era lo mejor que Rjuri pudo encontrar. Me dio coraje no poder tocar el chelo y ser yo quien cumpliera su sueño, pero si ella era feliz, yo lo era doblemente.

Regresé el vaso  a su lugar, y me acerque a la cama, me recosté y me limite a observar a la ninfa de mi ser.

La infame toalla que acariciaba su cuerpo todas las mañanas había desaparecido y ahora solo vestía su ropa interior de encaje negra, que contrastaba con su piel aterciopelada, su largo pelo castaño claro caía en cascada hasta la cintura. Amaba acariciar su cabellera, era tan sedosa como su piel, no pude evitar curvar mis labios ante el recuerdo de su textura.

-¿Te gusta lo que ves?.-dijo ella de soslayo. Sorprendiendo mí escudriño por su cuerpo.

-Me gusta lo que veo.- sonreí ante mi descarado comentario. Me gustaba lo que veía, pero más me gustaba saber que ella era mía.

-¿Vas a ensayar hoy?- ella me dio la espalda, y buscó entre su ropero por ropa.

-No, solo pasare por la casa de Aki, ese chico si que me agrada, que suerte tuvimos de conocerlo, si no fuera por Pauli creo seguiríamos buscando otro reemplazo para Janne.- aún me molestaba su partida, pero teníamos que respetar su decisión, y Aki no solo había llenado el vacio del baterista, si no que tuvimos una química casi inmediata, se había vuelto mi confidente.

-También me agrada, lo malo es que te secunda en todo.- distendió una blusa plateada con apliques negros, y un pantalón negro, que podía jurar le marcaria todas sus curvas.- Por eso prefiero a Eero él te pone limites, que fuera de ustedes sin él?. No, serian un caos total.-dijo  ella haciendo un movimiento de negación con su cabeza.

-No le vuelvas a decir a Eero que eres su favorito,-comenté en tono serio pero al mismo tiempo divertido.- El otro día se vanaglorio de eso y no dejó de molestarme.- a Eero también le agradaba Rjuri, mejor dicho a todos les agradaba, ella era tan jovial, simpática, y siempre mostrando una sonrisa en su rostro, que la hacia ver tan dulce ante los demás, eso era lo que mas me gustaba de ella, que no importara lo que pasara, siempre conservaba su sonrisa, por eso me era difícil saber cuando estaba triste o enojada.

Ella asintió y se vistió con su atuendo. En efecto ese pantalón besaba la longitud de sus 
piernas como si fuera una segunda piel.

Dejó su pelo suelto, se empolvo un poco el rostro, un poco de labial y listo. Se giro para modelarme y  yo solo pude elevar mi mano con el pulgar hacia arriba en aprobación, se miraba espectacular, y me encantaba que no se cargara de maquillaje, porque ella era bella al natural.

-Señorita Rjuri Eläinen usted esta que eleva mi termómetro corporal.- dije en tono muy formal y sensual.

Ella se acercó con movimientos seductores hasta mí, depositando un fugaz beso sobre mis labios que rápidamente aparto dejándome anhelante por mas. Era adicto a su cercanía, a sus besos, pero había una vida afuera de nuestro apartamento.

-Nos vemos.- estaba bajo el marco de la puerta, me tiró un beso en el aire, y desapareció dejándome solo.


Me recosté en total plenitud en la cama, viendo fijamente el techo, dejándome llevar por mis pensamientos.

Saber que algo andaba mal me tenia inquieto y Aki ya lo había notado, pero no quise comentarle nada, si ni  yo mismo sabia que era lo que estaba pasando. Lo único que tenia claro era su total y completa fascinación por el chelo. ¿Acaso estaba siendo infantil?, ¿Sintiendo celos de un instrumento?, no, claro que no era solo el instrumento, o de lo contrario no se mostraría tan fugaz en sus caricias, tan reacia a mi toque, tan distante en la conversaciones como si su mente estuviera en otro lado y su cuerpo a mi lado.

¿Qué  nos estaba pasando?. O mejor dicho ¿Que le estaba pasando a mi Rjuri?.

Me levante súbitamente de la cama cerrando de pronto el canal de mi mente, o mis pensamientos me volverían loco de tristeza, debía de dejar de pensar en cosas que tal vez solo estaban en mi mente.

Solo el tiempo lo diría.


Me fui al cuarto de baño, me quite el pantalón de seda negro que me había regalado mi hermana, y me metí a la ducha.


Veinte minutos después salí de la ducha en busca de mi toalla, no la encontré por ningún lado así que me seque con la de Rjuri. Me detuve por mas tiempo cuando sequé mi cabello, el olor a ella estaba impregnándose en mi, suspire ante tal reconocimiento, su aroma me embriagaba, y me hacia recordar, las veces que solíamos bañarnos juntos.

Otra cosa que cambió.

¿Tanto había cambiado nuestra rutina?.

Mis movimientos se volvieron mas lentos, no quería pensar en el día que nos separáramos, no estaba en un futuro para mi, pero … ¿Para ella?. ¿Acaso eran una indirecta sus acciones?, tal vez la llama de su amor por mi… se había extinguido.

Me llevé una mano al rostro cubriéndolo, la misma que sostenía mi toalla y que ahora yacía en el suelo. No podía pensar en un futuro sin ella, tan solo no podía. Quizá solo se había apagado su llama, pero eso era sencillo, yo la podría volver a encender … ¿Y si no?.

Otra vez esa sensación … ese presentimiento de fatalidad que me venia persiguiendo, exactamente desde el día que comenzó los cursos en la academia.

Sentí un escozor en mis ojos, los tenia cerrados, apretando fuertemente mis parpados, tapados por mi mano, no quería abrirlos, no aún, porque lo podía sentir, que en cuanto los abriera, el ardor desaparecería por el alivio de liberar mis lagrimas.

No quería llorar, me rehusaba a hacerlo, no por ella, no anticipándome a los acontecimientos. ¿Y si eso era a lo que estaba destinada nuestra relación… al fracaso?.

No.

Me apreté el diminuto tabique de mi nariz, aguantándome las ganas de liberar mis lágrimas, no iba a derramar ninguna, no hoy, ni mañana… solo tal vez en un futuro… muy lejano.


Me vestí con lo primero que encontré, no tuve ánimos de arreglarme el pelo, así que opte por usar una pañoleta blanca. Me dirigí a la pequeña cocineta, bebí un poco de leche y me marche, necesitaba salir de este encierro lo antes posible.




En diez minutos llegue a la casa de Aki, me saludo entusiastamente y me hizo pasar a su morada.

-¿Vas a componer algo hoy?- preguntó el anfitrión de la casa con una sonrisa de oreja a oreja, la cual no le pude devolver, no tenia ánimos para sonreír, o mejor dicho no tenia nada por que hacerlo. –Bueno tal parece que no es un día adecuado, ven vamos a la cocina y me cuentas que te tiene tan mal hoy.-

No había pronunciado palabra alguna y él ya sabia que tenia que desahogarme.
Lo seguí, y llegamos a su cocina donde abundaban botellas de licor de marcas de todo el mundo, suerte tener una novia hija de exportador, le regalaban cada cosa.

-¿Que te apetece tomar?- Aki me indico con sus ojos cual debería tomar, dejándome sin alternativas para responderle.

-No se para que me preguntas si vas a escoger tú la bebida.- me daba igual cual tomar. Me senté en un banco que estaba en el desayunador.

-Yo se lo que tú necesitas, confía en el experto.- sonrió pícaramente él. Cuando decía eso, siempre terminaba borracho ¿y él?, en una pieza.

-Hoy lo volví a sentir, creo ella no es consiente, no lo se, es como si le quemara mi cercanía, se aleja repentinamente cuando la quiero tocar mas íntimamente.- le confesé, desvié mi mirada a su refrigeradora evitando su mirada en mis ojos.- No te había dicho nada porque ni yo se que es lo que le pasa, pero … algo esta mal.-

-¿Asi que era eso lo que te tenia tan preocupado y distante en los ensayos?- asentí con mi cabeza, no quería hablar no ahora.- Bien dijo Pauli, “esas son preocupaciones del corazón”, yo no le quise creer, porque se ven tan bien juntos, ella no a cambiado a mi parecer, tal vez como tu dices, es solo en tu cercanía.-

Exacto solo cuando está conmigo, a solas, en mis brazos.

-No se, tal vez se le apagó la llama de su amor por mi.- no quería aceptarlo pero era una posibilidad que se respiraba cada día mas fuerte a nuestro alrededor.
Aki me sirvió un poco de koskenkorva, mucho a mi criterio pero no le dije nada, necesitaba algo fuerte en mi sistema.

-Y no has pensado tal vez.- se calló por unos segundos, tratando de formular su pregunta.- ¿Que sea otro él que la tiene emocionada, renuente a tus caricias a tu cercanía?-
Mi subconsciente dijo si, pero mi conciencia se negó a canalizar esa información. Era tan solo imposible de creer, no era eso, no podía ser eso, tenia que ser otra cosa, lo que fuera, menos eso, porque Rjuri era mía y de nadie mas.

-No lo creo.-me negaba a creer eso.

Aki me miro pensativamente, como si ahondar mas o no en sus sospechas, me sonrió y tomo un buen trago de su vaso, luego lo levanto frente a él proponiéndome un brindis, a lo cual yo acepte.

-¿Y porque brindamos?.-dije perezosamente.

-Por el amor, sin el nunca podríamos amar, y ser amados, lastimar y ser lastimados, vivir y morir.-

-Me gusta.- nuestros vasos de vidrio chocaron levemente.- El amor fluye por nosotros como si fuera una parte vital de nuestras vidas que nos hace inmensamente felices, pero… si eso se transforma en otra cosa, si cambiara su “composición”, también lo haría en nosotros, y se convertiría en veneno circulando dentro nuestro ser, carcomiéndonos por dentro.- bajé mi cabeza, mirando el borde de las silla. ¿Que me estaba pasando?. ¿Desde cuando pensaba en el amor como si fuera un veneno?

-¡¡Valla!!, si que estamos inspirados hoy, ¿Porque no tocamos algo?. Déjame buscar la grabadora, ¿Que tal y nos salga un sencillo para el próximo disco?.-


                                                                  ***

Cuando componíamos el tiempo se nos iba volando. Sin darme cuenta ya pasaban de las tres de la tarde, me apresure en llegar a mi casa al encuentro de mi amada.

***


El tiempo pasó y ella no llegó como de costumbre a su rutina.

Me senté inquieto en la silla dura de madera, cerca de la ventana, frente a la puerta que estaba de la entrada de mi apartamento.

Esperé y esperé, pero no lo hizo conmigo el sol, él ya se había marchado, dejándome en la 
penumbra huyendo de la realidad, y devolviéndome a la mía.

La puerta se abrió, y la escuche suspirar, al instante la penumbra desapareció, llenando de luz toda la habitación, mostrando la cara radiante y llena de felicidad que ella tenia, ¿y yo?, aquí solo, sentado esperando por ella, imaginándome lo peor.

-¡Lauri!, cariño… me has dado un susto de muerte, ¿porque tenias las luces apagadas, pensé que no estabas?-dijo ella poniendo su chelo a un lado del sofá, acercándose a mi, con paso lento.

Así que, ¿Suspiro aliviada de no verme?, ¿O era por algo mas?.

Me puse en pie, listo para dar mi discurso de reclamo, pero ella lo impidió con el suave roce de sus labios sobre los míos.

Pero no fue un roce fugaz, no, en esta ocasión ella quería más. Posó una de sus manos tras mí nuca, presionando mas fuerte mis labios contra los de ella. ¿Acaso quería mis besos?. ¿O solo era una táctica para evitar las preguntas de su gran retraso?, pero no me importó cual fuera la razón yo si quería sentir sus besos.

Así que la levante un poco por la cintura para poder tener mejor posición de su boca, pero me sorprendió su reacción, cuando la alcé, ella se impulso sobre mis hombros y posiciono sus piernas alrededor de mi cintura. No pude evitar sonreírle, aun sin parar el beso.

Tal vez lo que le faltaba era verme molesto…

O no.

Ladeé la cabeza para obtener otro ángulo que satisfaciera mejor mis ansias y anhelos por ella.

Ella detuvo el beso, y me miro fijamente a los ojos, como si tratara de meterse en ellos y leerme o reconocerme. Pasó sus brazos alrededor di mi nuca, y me sonrió, tenia tiempos sin ver esa sonrisa tan seductora que hacia cuando estaba necesitada de mi.

No tuve dudas de su amor,  de nuestra conexión, me encantaba verla así por mi, y recordarme que era mía, y de nadie mas.

Me encamine al cuarto. Al llegar ella se bajó de mis piernas, y me sonrió seductoramente, posiciono las manos en el primer botón de mi camisa y lo desabotono, así hasta que los quitó todos, y la camisa yacía en el suelo en un instante después. Se acerco a mi pecho desnudo y beso tormentosamente y  despacio, por la escotadura de mi esternón, una parte súper erógena en mi.

-Picara.- susurré.

Ella bajó mas abajo a mi pectoral derecho, mordisqueándolo y delineando con su pecaminosa lengua. Sus caricias me llenaban de vida, me hacían olvidar cualquier cosa. Su tacto tan sutil y certero trastornaba mi autocontrol y haciéndome quererle arrancar la ropa en un dos por tres, tenerla en la cama, bajo de mi y llenarla por completo con mi ser.

Rjuri dejó de atormentarme por un milisegundo, se puso erguida y me rodeó, quedando por detrás de mi, pegando su cuerpo al mío. Sentí su nariz en mi omoplato izquierdo  haciendo círculos con ella y sus manos en mis caderas aprontándome a su pelvis rozándolo con mis pompas. Me estaba matando su tacto, que no daría por darme vuelta y apoderarme de sus besos, pero no quería romper lo que ella estaba creando, hacia mucho tiempo que no tenia la iniciativa en estas cosas.

Soltó mis caderas y se separo de mí unos milímetros, al instante sentí la falta de su tacto, y la agonía se hizo presente, quería mas de ella ¡¡ya!! ¡¡ Ahora!!.

Sentí ambas manos en mis pompas, agarrándolas y apretándolas. –Lauri, cariño que buen trasero el que tienes, no sabes cuanto me fascina agarrarlo y saber que solo yo te puedo hacer esto, bueno… -sentí sus labios en mi cuello, mordisqueándolo con fuerza.- … Mas de una atrevida fan también las tocó, pero tienen dueña y esa soy yo.-

Un aluvión de felicidad me invadió, escuchar su tono posesivo con una parte de mi cuerpo me hacia volar mi ser, y por un momento hasta sentí mariposas en mi estomago, quizás no se había acabado la llama, tal vez solo ella no estaba de humor. No resistí más a su toque lujurioso y me giré encarándola, atrapando sus labios en un furioso y deseoso beso.

Tome el borde de su blusa y la levanté, pasándola por su cabeza sacándola fuera de su glorioso cuerpo. Agache mi cabeza hasta la cima de su pecho, dándole un fugaz roce de mi lengua, la sentí estremecer bajo mi tacto, eso solo me hacia urgir mas y llegar a sentirla como siempre lo hacia.

La recosté en el borde de la cama, le desabotoné el botón de ese traidor pantalón y lo baje lentamente por sus piernas dejando un reguero de besos a mi  paso, hasta llegar a sus pies. 

Aventé los tacones y el pantalón salió, me alcé para verla tendida en la cama de sabanas café obscuro, y ver que mi único impedimento para tenerla totalmente a mi merced era su bonita y delicada ropa interior.

-Por favor.- dijo con una voz llena de preocupación fingida, al verme como observaba su diminuto pero proporcionado cuerpo.- No rompas mi ropa interior, es nueva y me queda súper ¿no?-

No pude evitar soltar una carcajada ante su broma, y me tire a su lado,  la posicione sobre mi, ella jugó con el botón de mi pantalón de tela y lo abrió. Se levanto un poco y trato de bajarlo, yo también le ayude o si no jamás hubiese salido con facilidad.

Luego continúo mi bóxer, que por poco y lo rompe de su urgencia por verlo fuera. Me encantaba verla ansiosa. La sentía viva y saber que era por mi que obtenía esa reacción me hacia… explotar de felicidad.

El bóxer en el suelo, su panti y brasier también, volvió a la cama se puso a ahorcajadas sobre mi llenándose con mi masculinidad hasta el fondo de su ser.


Ambos gritamos al instante…


Alcanzamos el clímax al mismo tiempo…



El cansancio de la pasión consumada se hizo presente en ella y se dejo caer sobre mí, posicionando su cara en mi cuello, quedando dormida al instante, aún unidos por un único medio carnal.


Y sentí un presentimiento atroz que hirió mi alma y mi corazón… esto lo había sentido como si fuera una despedida. Claro que había sido diferente de las otras veces, en ningún momento gritó mi nombre, ni me miró fijamente a los ojos cuando llegamos al clímax, y lo más importante, ella jamás se quedaba dormida luego de una sesión, nunca… jamás.

Y las palabras de Aki vinieron a mi mente sin que pudiese evitarlo…

Había alguien más.

Sentí húmeda mi oreja y comprendí que eran mis lágrimas las que la habían mojado, me odié por eso, no quería llorar, pero no lo pude evitar.  Lo había sentido, todo fue diferente desde que me besó hace unos momentos atrás.

No quería derramar mis lagrimas por Rjuri, ahora que sospechaba que ella no lo haría ya por mi, porque era mas que obvio que había encontrado a alguien mas que la hiciera vibrar mas que yo, alguien que la amara como yo, pero no tanto como lo hacia yo.

Y me dolía, yo que le había dado todo mi corazón, mis esperanzas, que había compartido todos mis anhelos, mis deseos, mis secretos con ella, y así sin más se marcharía uno de estos días llevándose con ella una parte de mí.


***


Los días pasaron tan monótonamente que ya me eran insoportables, ella volvió a su misma actitud fingida, con mis besos, con mis caricias, por que  yo aún quería engañarme con su actitud, algunos días era efusiva conmigo como si en verdad anhelara mi compañía pero otros días, hasta la sonrisa fingía.

Pero me cansé, luego de la grabación del demo del nuevo disco me fui directamente a Sibelius, esperarla era lo mejor y descubrir tal vez si eran verdad mis sospechas. Eero trato de detenerme, ya todos sabias de mis sospechas, pero no le hice caso ya no aguantaba mas esta situación de Rjuri no decir nada, solo era su actitud la diferente y distante, lo cual era doblemente doloroso para mi.



Me  encamine a la parte arboleada de la academia, en algún momento tendría que pasar por ahí, ya que era la vía principal de los estudiantes para llegar a la salida. Me senté en una banca y esperé. Cosa que no se me daba muy bien, mi mente se ponía a volar y pensar mil cosas.

Pero no tuve que hacerlo por mucho tiempo porque a los pocos minutos la vi salir de un edificio, trayendo consigo el chelo a su espalda y una iluminadora sonrisa en su rostro, como si le emocionara mi visita, lo cual era falso porque ni me había visto aún.

Quizás todo estaba en mi cabeza y solo había caído en la locura de perder su amor.

Pero si estaba en lo cierto.

Ella no avanzaba y pensé que esperaba a alguien, y si, pero no era un ser cualquiera, a su 
encuentro llegó Perttu, que la encaro con tremendo beso en la boca, y ella en ningún momento trato de apártalo, por el contrario llevo sus brazos  atrás de su cuello acercándolo mas.

Me sentía un intruso, viendo algo prohibido, mis ojos ardían, no quería seguir viendo como se besaban frente a mí, a unos cuantos metros de distancia. Quería ir corriendo apartarla de sus brazos, separarla de  sus labios, porque eran ¡¡míos!!. Pero no pude ni mover un centímetro, estaba inmóvil, colérico, rabioso, furioso, y dolorido.

Lo único que podía mover eran mis ojos, los únicos que reaccionaban a mis suplicas. Los cerré tratando de olvidar lo que ellos me habían mostrado, como quería esconderme como el sol lo hacia por las tardes, irme a otra dimensión perderme y olvidar, porque todo me la recordaría, todo en Helsinki tenia un momento a su lado, ¿Que seria de mi sin su compañía?.

¿¡¡Por qué!!?.

Grité rabioso en mi mente, ni mi voz podía salir de mi garganta.

Abrí mis ojos y vi que ellos no estaban donde los había visto por ultima vez, no, ahora estaban en su auto Mercedes Benz negro, partiendo por la carretera, sin ni siquiera volver a mirar atrás ella, sin saber como me dejaba.

Me sentía humillado, traicionado, y … herido en lo mas profundo de mi corazón. Yo que solo le di todo mi amor, mi atención, mi ternura… y ella me pagaba traicionándome, engañándome con otro … músico.

Sentí las piernas débiles, y me caí de un sentón en la banca, lleve mi cabeza hacia atrás y contemple el cielo, y vi la luna apenas, y no se si fue el ver fijamente el cielo, o el no parpadear por un largo tiempo, o simplemente tener la certeza que ella no era mía mas, que mis ojos comenzaron a llenarse de mis lagrimas.

Me inclinaba mas por la tercera opción, pero no pude evitar detener mas mis emociones reprimidas, quería desahogarme amargamente, me sentía fatal, como si me faltara algo en mi ser.

Y claro que me faltaba algo.

Ella.

Porque ahora pertenecía a alguien mas que no era yo, ese alguien que le haría sus sueños realidad, por el que lloraría cuando él la dejara, porque existía el karma amor mío, y así como tu me estas haciendo sufrir, te hará sufrir él a ti.

Eleve un brazo y lo posicione en mis ojos, ocultando así mi dolor y mis lagrimas de algún mirón, no podía ponerme en pie, no aún, era como si todo mi ser doliera su partida, no solo en mi corazón.


..Esto tiene continuación, lo puedes encontrar en la seccion de FANFIC LARGOS, fue una historia hecha por varias fickers, cada una hizo un capitulo diferente, y nos inspiramo totalmente en las canciones del album INTO.





















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