"Days go by like the wind and this life is too short" The Rasmus

lunes, 9 de abril de 2012

-Mafia- (tercera parte)


Tercera parte!!








Novah sintió al instante la intromisión de su miembro, hiriéndola pero de una manera no física sino emocional, ella que por tanto tiempo había querido estar unido a él de esa manera, que con gusto lo hubiera aceptado ahora mismo, pero no delante de Kimi, nunca frente él. Podía escuchar como trataba en vano, Kimi de detener el acto sexual que Lauri estaba cometiendo, ella también gritaba, pero en unos gritos que cada vez se tornaban mas sensuales que dolorosos y eso la hacia sentir mas humillada, no tenia porque estar gritando de satisfacción por el placer que él le brindaba, debería estar gritando de horror.

-Recuerda bien sus …gritos…de pasión.- trato de decir Lauri en una voz neutra, pero que estaba marcada por un tono muy sensual debido a la excitación.- Por que será… la única vez que los escuches, que…. mires como es hacerla ….mujer, mi mujer, que ….disfrutes de la la …vista mas no del ….tacto, nunca- termino de decir entre jadeos, dando a conocer que estaba en el limite de llegar a su climax.

Novah estaba al borde del colapso, jamás había sentido tantas emociones juntas, tan nuevas y diferentes. Por un lado sentía satisfacción de ver el rostro de Lauri complacido, satisfecho…pero no por las mejores intenciones, y por el otro, sentía el repudio de si misma, no debería estar gritando como lo estaba haciendo, gritos de pura lujuria y satisfacción femenina, pero era lo que el cuerpo de Lauri le hacia hacer…su cuerpo el que tenia sobre y dentro de ella.

Los minutos parecían horas, mientras apretaba mas cerca de ella a Lauri, enterrando su boca en su cuello para callar su gemidos. Entonces sintió como Lauri comenzó a envestirla mas rápidamente y a crecer dentro de ella, algo diferente estaba por pasar, y lo primero que se le vino a la mente fue.

-Kimi….no mires.-

Al instante Lauri quedo paralizado como si le hubieran disparado justo en el corazón, levantó la cabeza, para enfrentar la mirada de Novah, una mirada llena de incertidumbre y dolor, pero ni esa mirada lo inmuto de seguir con su acto, salvo por una cosa.

Novah percibió el cambio al instante, algo cambio….algo…que ella hizo o dijo. Lauri poco a poco fue retirando su miembro de su centro, sin dejar de verla fijamente a  los ojos, y por un momento  pensó que estaba llevando a cabo una tarea realmente dolorosa, sus ojos estaban humedecidos, pero no denotaban tristeza si no, furia, ira…

Sintió como un liquido caliente fue derramado por debajo de sus muslo, y solo entonces Lauri habló.

-Jamás….jamás.-cerró sus ojos para tratar de encontrar la fuerza en sus palabras.-Vuelvas a decir su nombre…nunca!!y menos cuando estoy dentro de ti.- bajó su cabeza, en un acto de derrota, y continuo hablando ahora casi en un susurro, para que solo ella escuchara. –O juro que lo matare.-



**_**




Tendida sobre la cama de Lauri amaneció, su cuerpo estaba adolorido  pero no tanto como su corazón. Recogió sus piernas y las abrazó juntándolas hasta su pecho. No quería recordar lo de la noche anterior pero su mente no le concedería ese placer, y tras cerrar sus ojos venían a su mente las escenas una a una, reviviéndolo todo, inclusive sintiéndolo también.


Su quijada comenzó a temblar, y poco a poco todo su cuerpo siguió esa acción a medida rememoraba todo. Tenía miedo de si misma y de Lauri, no podía entender como aun no tenía ni pensado intentar escapar, por el contrario quería quedarse ahí, donde sabia, él volvería y si la suerte estaba de su lado, lo haría con un cambio en su actitud.

En el transcurso del día, varias empleadas entraron al cuarto para ordenarlo, darle de comer y ordenarle que se aseara, toda ella olía a sexo, pero no tenia ganas de moverse, no hasta saber que había hecho Lauri con Kimi, la noche anterior ella había salido primero de esa habitación nefasta dejando tras de si a su mejor amigo y sus palabras…palabras que habían tocado su alma.

“Se fuerte Novi, yo siempre te protegeré, te amare, no importa lo que pase, yo siempre lo hare se fuerte y huye…esa no es vida, date cuenta que te estas matando, Novi tan sol….”
Luego un puñetazo lo había hecho callar.

Le dieron una bata y con ella se vistió, sabia que tenia que bañarse no podía recibir a Lauri en ese estado pero…su cuerpo no quería moverse, solo quería seguir ovillada en el sofá de cuero que estaba a un lado de la gran cama…su cama.

La noche vino tan rápido que la tomó por sorpresa, luego de haber tomado una siesta no pedida. Se puso en pie, y caminando tambaleantemente se dirigió al cuarto de baño. Ante ella se encontraba otra habitación tan grande como el dormitorio, en medio estaba un gran jacuzzi color negro, a un costado dos duchas compartidas con puertas de vidrio y al otro extremo dos inodoros, todo a juego con el jacuzzi.

Quería bañarse, asearse para recibirlo de la mejor manera, ella sabia que el coraje lo había hecho actuar de la forma en que lo hizo, sabia que él la amaba y su intención nunca seria lastimarla, le pediría perdón, y arreglaría las cosas con ella, lo volverían hacer pero ahora de una forma mas cálida, mas privada y con mas amor, si él le pediría perdón.

Tiró la bata, y caminó solo dos pasos cuando la puerta tras de si se abrió, dándole el susto de su vida, se dio la vuelta y contemplo al ser que le quitaba él aliento y los pensamientos: Lauri. Se quedo estática sin saber a donde ir, ni que decir, solo viéndolo fijamente, contemplando su expresión indescriptible.

Él por su parte, avanzó dos pasos acortando la distancia, viéndola completamente y oliéndola, olía a ellos, olía a dolor y rencor…pero también a amor. Por un momento se le cruzo por la mente que estaba en el lugar incorrecto, pero se sentía de otra manera, era lo correcto, muy en el fondo lo sabia.

Novah, vio elevar su mano para tratar de tocar su mejilla, pero sin querer ella se hizo para atrás evitando su tacto, vio el dolor de su acto en sus ojos verdes, no tenia pensado huirle, pero su cuerpo al parecer le decía todo lo contrario.

-No te has aseado Novah.- dijo casi cantando las palabras con esa voz cargada de deseo…deseo por tenerla.
Ella negó con su cabeza, avanzando otro paso hacia atrás.

-Que le… hiciste?.- tenia prohibido decir su nombre, quería decirlo porque era algo que estaba en ella hacer, no seguir reglas, pero con Lauri frente a ella, con la miraba perdida en ella, que poco a poco se fue tornándose colérica.

Él avanzo mas para quedar a poca distancia con ella, volvió a elevar su mano pero no para tocarla, esta vez fue para empujarla, cayendo de un solo golpe en el jacuzzi, fue tal el susto por su parte que por un momento pensó que se ahogaría.

Lauri se quito la ropa quedando completamente desnudo y se metió al jacuzzi. Novah estaba en el extremo mas alejado, al cual llegó Lauri de un solo nado, arrinconándola con sus brazos impidiéndole salir. Arremetió con su boca ferozmente como si jamás la hubiese besado, como si lo necesitara mas que respirar el aire.

La tomó en brazos y juntos giraron, ella trato de zafarse de su agarre, pero él la atrajo por el cuello, posicionándola sobre su regazo, sobre su centro para así quedar nuevamente unidos.

Ella forcejeó para zafarse, pero él se lo impidió, y solo la soltó una vez obtuvo lo que quería.

Cuando terminó, se salió del jacuzzi y viéndola con una mirada arrogante, le dijo que se limpiara que aun no habían terminado.




**_**




Ya había perdido la cuenta de cuantas veces lo habían hecho, cada  noche la tomaba sin pedírselo, solo llegaba y lo hacía, con furia, tan fuerte como le era posible hacerlo y marcándola una y otra en su cuerpo. El espejo le decía las veces que lo habían hecho, su cuerpo estaba lleno de chupetones, poco a poco los fue contando, evitando los de la espalda porque esos no los podía ver, y en total eran veinticinco en una semana, de los cuales todos habían sido hechos sin su consentimientos.

Y tal como Kimi le había dicho eso no era vida. Se preguntaba como había cambiado todo…de un dia para otro había conocido al Lauri..que tal vez era el que era, y no del cual se había enamorado, ese no era su Lauri, era otro uno que poco a poco estaba haciendo que reemplazara el amor por odio.

Se restregó su brazo en su mejilla limpiando al instante una lagrima que había derramado, ya había derramado demasiadas, cada noche, cada vez que lo hacían derramaba lagrimas, y no quería hacerlo mas, se sentía seca, pero al parecer su cuerpo si tenia para seguir dándole mas lagrimas, pero no para aguantar una vez mas el mismo trato.

-No!!- gritó fuerte frente al espejo contemplando como sus ojos verdes se llenaban nuevamente de agua, que no dejó derramar, su rostro estaba diferente ya no se miraba lozano, habían manchas negras debajo de sus ojos, su sonrisa apagada, y demacrada. Coloco su frente apoyándose en el  reflejo que el espejo le brindaba, sin poder reconocerse, esa no era ella, era otra persona que estaba idiotizada por el maltrato de Lauri, que por mas que lo amara debía de huir.


Lo intento pero tan débil estaba que no pudo saltar la gran barda que una vez si lo hizo, descubriéndola al instante, llevándola a su habitación para encerrarla. Pataleó y gritó hasta que se cansó, quería huir, no quería esperar a que él regresara y recibir sus represalias.

Muy noche él volvió, pero en esta ocasión ella estaba preparada, que la usara una noche mas, que la humillara nuevamente, pero no habría un mañana, no.

Entró tranquilamente en su habitación, ya abajo le habían informado de los acontecimientos, pero nunca se espero tal recibimiento, ella boca abajo totalmente desnuda…esperándolo. Un gemido de dolor estuvo a punto de escapársele. Esta no podía ser su Novah…no era ella, ¿Qué le había hecho?, había roto poco a poco su dignidad, nunca fue su intención llegar a eso, pero si ella no hubiese dicho el nombre del rubio aparecido, no hubiera quebrado su control.

Por una semana esperó que se marchara, no había seguridad en las puertas y solo hoy, cuando por fin había vuelto a ponerla de vuelta, ella lo intento, en su interior sabia que debía dejarla marchar, la estaba lastimando tanto física como mental mente, ese no era el amor que decía sentir por ella, eso ya era una obsesión.

Pero también muy en el fondo sabia que ella no lo dejaría, ella lo amaba, lo notaba cuando ella dormía, el susurrar de su nombre con tanta dulzura a pesar de lo atroz que era en la realidad, ella no merecía a alguien como él, merecía a ….Kimi.

Todos los días llegaba a esa conclusión eso era el detonante para su estallar contra ella, Novah merecía a alguien como Kimi, no  a alguien como él, y por eso la hacia pagar, por hacerle pensar de esa forma, ella estaba de mas en su vida, en su casa y en su corazón.

Se detuvo fijamente para contemplarla, en el preciso momento que ella se percato de su presencia vio como la piel se le erizó, y eso le dolió, nunca espero que llegara a este punto, ella le temía de solo saber que estaba ahí, compartiendo el mismo lugar y aun así, dispuesta a todo cuanto él quisiera.

Llevó su mano hasta su boca, para tapar la palabra que no quería decir. “márchate”, estaban ahí, en la punta de su lengua, pero no podía dejarla marchar, porque era suya aun y cuando eso significara lastimarla.

-Novah…levántate.-  dijo por fin, cuando supo lo que tenia que hacer.
Ella se giró para quedar expuesta para él ahora de frente, pero sin mirarlo al rostro, en lugar de eso, su vista estaba clavada en el techo, dejándole ver como rodaban sus lagrimas por un costado de sus ojos.

-Ven.- le pidió casi en un susurro lleno de dolor. La estaba lastimando, pero igual se lastimaba a si mismo. Eso no era vida, pero era mejor que vivir sin ella.

Novah se reincorporo y se sentó en el borde de la cama, donde estaba Lauri, y sin volverlo a ver, llevo sus manos hasta el zipper de su bragueta anticipando su orden.

Él se horrorizo de su acto y la detuvo, tomando sus manos entre las suyas, las cuales hace mucho tiempo no había tomado.

-No.- dijo sobre sus manos que ahora estaban frente a sus labios.-No Novah.-
Y solo ahí fue cuando ella le dirigió la mirada.

-¿Entonces que?, tengo que esperar a que me lo pidas?, ¿o lo que quieres es follarme por detrás o con la boca?, ¿como diablos me quieres?....!Como!?-gritó con los ojos casi desorbitados, con sus venas del cuello totalmente resaltadas, mostrando la furia de sus palabras.

-No- volvió a decir acongojado de su declaración, esa no era su Novah, era la Novah que él había ensuciado.
Ella se puso en pie para quedar frente a él, pero solo el acto en si recurrió de la energía que no tenia y cayó desvalida sobre el piso.




**_**



El último de los conciertos de la temporada estaba culminando, no sabia que era lo que iba hacer después de esa noche, la banda era su desahogo, y temía lo que sucediera después. Recordaba el sufrimiento marcado en el cuerpo de su Novah, que solo el día que se le desmayo se percato de eso. Su cuerpo lleno de chupetones, un poco mas delgada, con ojeras debajo de sus ojos, y ni la pisca de lo que era ella.

-Estas bien?- Eero dijo tras de él. Mientras Lauri guardaba su guitarra negra en su estuche.

-No lo sé, hace tanto tiempo que no sé como me siento.-

-Desde hace un mes, que fue el ultimo dia que te vi, hasta hoy, estas…totalmente diferente, te noto apagado, triste, qué es lo que sucede?.

Lauri se giró para enfrentar la preocupación de su amigo.- ¿Qué seria mas importante para ti, ser feliz o hacer feliz a alguien?.-

-Lauri me extraña que me preguntes eso.- coloco su mano sobre su hombro, y ladeando su cabeza con una sonrisa amistoso respondió.- Esas son cosas que van de la mano, si haces feliz a alguien eso te hará feliz a ti, tan simple como eso.

-Gracias.-



**_**



Aun no podía volver a casa, luego del show le llamaron con urgencia, tenia que viajar  a Suecia, pero al menos le daría tiempo para que reparara sus heridas y cuando volviera, …seguiría el consejo de Eero, si es que su mente se lo permitía.

 Lauri se encontraba en una reunión con los jefes de las mafias de Escandinavia tratando temas de suma importancia, pero su mente, esa estaba en otro lado, reviviendo una y otra vez los acto de crueldad que había cometido con Novah, una y otra vez. Se odiaba a si mismo  por haber hecho lo que hizo, pero la rabia el ganaba a su razonamiento. Sabia lo que tenia que hacer, siempre lo supo, pero había encontrando otra manera de ser feliz, no podía dejarla ir, tenia que tenerla a su lado, pero en el estado actual sabia que nunca lo lograría, debía de dejar de recordarse lo que le hizo a Novah, dejar atrás eso, pedir perdón y esperar su perdón…y eso no podía esperar tanto tiempo.

-Me retiro caballeros.- dijo poniéndose en pie, llamando la atención de los otros mafiosos, que lo quedaron viendo suspicazmente.- Asuntos personales perturben mi mente, y creo ser un estorbo si no estoy en mente y cuerpo en estos diálogos, caballeros buenas tardes.- y tras poner su silla en su lugar, camino hacia la salida y se marchó al lugar donde sabia debía estar.





**_**




Tomando un gran suspiro se puso en pie, y muy adolorida comenzó a caminar, ya no era capaz de llevar la cuenta de las veces que lo habían hecho, salvo estos tres días que había desaparecido sin decir palabra. A lo mejor se canso de mi, pensó Novah, y ese pensamiento la hirió mas que el dolor que él le propiciaba cada vez que lo hacían, pero no tenia que engañarse mas de una vez lo había disfrutado aun en su furia solía hacer gestos de calidez para con ella, acariciarle sutilmente el rostro, o inclusive besarla con ternura.

Jarmo había desparecido junto con Lauri, ya no conversaban como antes, otro que la había abandonado, todos lo habían hecho menos Kimi, ¿dónde estas? Pensó con dolor, no lo sabia, nadie le había dado razón de él, solo esperaba que no estuviese muerte.

Tambaleantemente llego al cuarto de baño, abrió el grifo de la regadera y dejo que el agua helada golpeara su cuerpo, llevándose consigo los malos recuerdos pero solo los superficiales, los otros estaban grabados a tinta en su mente, reviviéndolos en todo momento.

-Esto no es vida.- dijo una y otra vez, como tratando de convencerse a si misma, lo sabia pero  no quería creerlo, Lauri no había vuelto con Paula, pero tampoco le había dicho que la quería, por el contrario le mostraba todo su indiferencia emocional,  como si solo fuera su juguete sexual, y no…la que poseyera su corazón.

-Él no me ama, no me ama, él no me ama…no lo hace.- dijo mil veces, mientras el agua callaba sus palabras. Se dejo deslizar por los azulejos negros hasta quedar sentada, pensando…recordando…

-Él …nunca…me…amó.- dijo entre sollozos, poniéndose en pie, abriendo mas el grifo para que saliera mas fuerte el chorro de agua, golpeando su rostro hasta que lo cerro, se retiro el agua del rostro con una toalla, su toalla que olía a Lauri, se restregó fuertemente el rostro llevándose con el acto sus lagrimas también, y salió del baño desnuda, con una cosa en mente.

Tenia que huir.

Se acerco a su guardarropa y se vistió con lo primero que encontró y salió con el alma en un hilo, porque si la volvían a descubrí, no quería ni pensar en lo que le pasaría.




**_**



El viaje de regreso a Helsinki le había tomado mas tiempo por el mal clima, pero ya cerca del atardecer estaba en su cuidad natal, sentía un hueco en su pecho, jamás debió de haber cometido tales acciones con ella, y solo ahora se daba cuenta. Pero aun estaba a tiempo de arreglar las cosas, debía de pedirle perdón, decirle cuanto la amaba mas que a su vida, que sin ella no era nada, como ahora, había dejado todo por estar con ella, pedirle perdón y arriesgarse a una represalia por abandonar la reunión.

“pero al diablo la reunión, ahora lo importante es reparar el daño, ahora que tengo tiempo” pensó Lauri, mientras el coche se detenía por ordenes suyas dadas antes. Se bajó frente a una joyería y con paso firme se adentro a la tienda en busca de la joya del perdón.


…



Con la emoción de un niño pequeño, subió de a tres las gradas de su casa, entro casi corriendo por la puerta, y ni siquiera usó el ascensor para llegar hasta la planta donde estaba la recamara de Novah.

Sus mejillas quemaban por el aumento de la actividad física y por la emoción ante su nueva acción de perdón. Abrió la puerta de la habitación con una respiración superficial que temió le fallara a la hora de hablar con ella, pero no fue necesario tomar mas oxigeno del que le pedían sus pulmones, porque la habitación estaba vacía.

Por un minuto entero se quedo estático en el mismo lugar, repasando una y otra vez la longitud de la habitación e inspeccionarla con detalle, para darse cuenta que ella no estaba ahí dentro, y solo cuando se dio cuenta de lo que eso significaba actuó.

Salió corriendo escaleras abajo con prisa, a preguntarles a los trabajadores de su casa si la habían visto. En su interior sabia que no, que ella en esta ocasión si había huido y no solo para salir y volver, sabia que había huido para siempre, y todo por su culpa.

-No Joven, la señorita no la hemos visto desde ayer, pero tal v...- no había terminado de hablar la mucama, cuando él ya se encontraba escaleras arriba con dirección a la habitación de Novah.

Se quitó los tennis, en un acto perezoso, sin siquiera agacharse, sino con la acción de un pie contra el otro, se encamino a la cama mientras se quitaba la camisa que quemaba su cuerpo, sacó el paquete de su bolsillo trasero y se tiró en la cama, una donde había pasado tanto tiempo a su lado.

Se posiciono boca a bajo, colocando su rostro de lado para no ahogarse, no lo necesitaba físicamente, porque en su interior ya lo estaba sintiendo, se estaba ahogando en la culpa, y el dolor, porque si ella se había ido era solo por su culpa y por su acto de maldad.

Se dio vuelta y elevó por sobre su rostro la caja negra de terciopelo, la abrió con la otra mano y sacó el anillo de diamante negro que le iba a dar, en símbolo de su perdón y de comenzar una nueva vida, olvidando lo pasado, e iniciando nuevamente una vida juntos, por un momento pensó en aventar el anillo, pero era algo que ya no le pertenecía, porque desde que lo había comprado había sido de Novah.

Su vista se vio nublada, el musculo de su mentón comenzó a temblarle, tenia miedo, un miedo que no era del todo irracional, tenia miedo a perderla y jamás recuperarla, tenia que encontrarla, pedirle perdón y convencerla de regresar, por que de lo contrario no podría resistirlo.

-Vuelve Novah…vuele a mi, perdona mi estupidez y … y… vuelve a mi, porque yo sin ti, no seré nada.- dijo contra sus rodillas, que ahora rozaban sus labios mientras sus piernas chocaban con su pecho.-Regresa Novah!! Regresa!!- gritó agudamente, retumbando su voz por todo el cuarto, cuando de pronto la puerta se abrió.

Al instante el se reincorporo por la esperanza de ver a Novah, pero cuando se encontró con Jarmo, rápidamente llevo su mano a sus ojos y retiro el agua que ahí yacía.

-Que pasa?.- urgió saber Lauri, que no deseaba ver a nadie.

-La hemos encontrado!!- le dijo él, muy entusiasta, acercándose a Lauri.

-Como!!- se puso en pie el jefe de la mafia.-¿dónde esta?- dijo, nunca pensó que lo hicieran tan rápido, pero que importaba el tiempo, solo importaba el tiempo perdido.

- ….ella esta secuestrada por Mieko.-

Al instante de sus palabras, Lauri se quedo de piedra, era el peor momento para pasarle algo así, y el darse cuenta de la posición de Novah y él, hizo que palideciera del futuro que podía ya ver….su Novah muerta…con una nota por parte del jefe ruso: ojos por ojo…

La caja de su mano derecha se soltó de su agarre cayendo al suelo sacándolo de sus pensamientos.

-¿Desde cuando?- eso era muy importante, bien podrían ya estar en Rusia o…mas allá.



[center]**_**[/center]




Cuando salió de la puerta trasera otra vez de casa de Lauri, pensó que lo hacia para huir definitivamente de la mala suerte que la seguía, pero solo dio dos pasos colina abajo y cinco carros negros polarizados le cortaron el paso, intento huir pero sin resultado. De los coches se bajaron hombres muy fornidos que rápidamente la capturaron en sus brazos y la metieron en uno de los autos en donde le taparon la boca con un pañuelo que olía a veneno.


Despertó sin reconocer el lugar, al menos era una habitación decente y no estaba amarrada.

-He… de suponer eres enemigo de Lauri, pero de nada te servirá, le dará igual si me matas o …lo que sea, pierdes tu tiempo si quieres extorsionarlo conmigo.-

-Esa nunca fue mi intención, yo solo quiero…matarlo, tan simple como eso.- se acerco mas, sentándose en el borde de la cama, con la vista fija en ella, en su rostro ovalado viendo el sufrimiento tatuado en este.- Y no te menosprecies tanto, yo sé que el vendrá a por ti, así que ahora…déjame actuar a mi te parece?.-

Novah sentía miedo, su presencia era muy fuerte, a pesar de no parecer mayor, quizás y rondaba los 35 años, pero sus ojos azul celeste que la miraban fijamente parecían que leían en ella y eso no le gustaba
Por alrededor de media hora Mieko estuvo dando vueltas de aquí para allá, traía cosas…mesas cámaras sillas y mucho licor, otros también lo acompañaban ayudándolo con los detalle, pero para que?

 No sabia muy bien cuales eran los planes de Mieko, si bien ya era de su conocimiento que no moriría, si quería matarlo a él. Sus ojos azules como el océano, se humedecían de rabia cada vez que lo mencionaba, su rostro se transfiguraba a causa del odio que le profesaba, lo quería matar más que seguir respirando el aire mismo.

Estaba enojada con él, pero eso no le daba derecho para querer también su muerte. Si bien lo que él le había hecho aun estaba a flor de su piel, presente en su mente, aún era mas fuerte el amor que el odio que sentía por él, sabia que jamás podría odiarlo, por mas cruel que fuera con ella, parecía tan incorrecto si quiera llegar a pensar en odiarlo.

 Ni cuenta se dio cuando las luces se encendieron y solo volvió en si, de su mente, cuando sintió las manos de Mieko sobre su cuerpo, desabotonando su blusa. Ella se revolvió intranquila, no quería que viera lo que Lauri le había hecho, que fuera testigo de su…sufrir.

-¿¡Pero que es esto gatita!?-dijo con una voz llena de horror.
Novah giró su rostro ocultando su mirada de Mieko, no quería confirmarle sus sospechas. Y sólo le devolvió la mirada cuando sintió un beso sobre su estomago.

-Que cruel eres Lauri…ahora pagaras el doble por tus acciones.-deposito otro beso ahora muy cerca de su pecho.

Porque decía su nombre pensó ella, mientras cerraba sus ojos, no quería ver la compasión del ruso por ella.

-¿Qué quieres?.-

Tan pronto escucho esa voz, abrio sus ojos a todo su esplendor, era Lauri…y la estaba viendo y ella tambien lo veia…era una conferencia via skype. El horror y el temor se hicieron presa de ella, mientras Mieko estaba besando cada uno de los chupetones que Lauri le había dejado, insitantolo dejándole saber que ahora él estaba donde una vez Lauri lo estuvo.

-Perro malo, como la has tratado, pagaras por esto Lauri, y no sabes la satisfacción que me dará hacerte pagar por esto y por mi jefe.-

-Has lo que quieras, no me importa.-

Novah no dio crédito a lo que dijo Lauri, la estaba…dejando ahí con el ruso?, elevo su mirada hasta la de la pantalla gigante, su rostro estoico sin nada que poder leer, hiriéndola de una manera incalculable, porque una cosa era creerlo, pero confirmar sus sospechas y delante de tanta gente, era mucho peor.

-De verdad?, no te importa si hago …esto?- y entonces la besó, no un beso casto, si uno con hambre al cual Novah correspondió.

-No.- y la pantalla quedo en negro cortando totalmente la comunicación.

-Él miente gatita, él miente.-dijo tras sentir su rostro húmedo, pero no por sus lagrimas si no por la de Novah, que estaba llorando desconsoladamente tras saber la cruel realidad.





**_**





-¡Ese cabrón!, ¡maldito malnacido!! ¿Qué se cree?...¿que mierda se cree?.-gritó tras cortar la comunicación abruptamente por el cortocircuito que causó al derramar su bebida sobre la computadora a propósito.

Se puso en pie, y llevando consigo su arma, profirió otro línea de alaridos vulgares y dio las órdenes. Mientras soportaba la tortura que habían preparado para él, había tomado nota de todo. Estaban en un hotel, uno en el cual él había estado, era del último piso, tal vez el penhouse, era casi el mediodía y no había casi sol en la habitación, debía ser del centro.

-Están en el penhouse del norte, del Crowe, vámonos.-




**_**




Mieko estaba limpiando las lagrimas que por largo rato había derramado Novah cuando escucho como disparaban por su ventana, al instante cubrió a Novah con su cuerpo, para protegerla de las balas de las pistolas y de los vidrios rotos. Tras no haber nada que lo separara del exterior logro escuchar el estrepitoso ruido del helicóptero del cual salto Lauri hasta dentro de la habitación.

Lauri extendió la mano hacía una Novah abrumada que aun continuaba bajo el abrazo protector de Mieko.-Ven a mi.-

Mieko susurro en su oído para que nadie mas escuchara.- él mentía gatita…viste?-

-No intimes palabra con ella perro bastardo.- y antes de que Novah se soltara Lauri disparo un certero tiro en el centro de la frente de Mieko, liberándola al instante.

-No!!!- gritó ella tras ver como el cuerpo de Mieko caía al piso sin fuerzas, ella siguió su movimiento cayendo con él, acunándolo sobre su regazo.

-Vámonos Novah- volvió a extender su mano.

Ella lo quedo viendo horrorizada de su acto, sus manos le temblaban ante la escena que había protagonizado.

-¿¡Qué le has hecho!?.... ¿!Por qué¡?.- le gritó desconcertada.
-No olvides lo que soy Novah, nunca.- le dijo tranquilamente, esperando que se le pasara el shock del momento.

-¿Por qué has venido?,-le habló enojada.- dijiste que no te importaba lo que me pasara, ¿Por qué has venido?.- lo vio fijamente a los ojos, con los suyos húmedos por el acumulo de sus lagrimas.

-Porque te amo Novah, porque te amo mas que a mi vida, por eso.- dijo tirando el arma homicida.
Nunca pensó que llegaría el día que escucharía esas palabras salir de su boca, un momento atrás estaba decidida a no volver, a no tomar su mano, pero…el decir que la amaba, había roto el hilo de sus pensamientos coherente, y sin saber quien mandaba en su cuerpo si su razón o su corazón se acero a Lauri dejando atrás el cuero sin vida de Mieko y tomó su mano, para no soltarla.




**_**



Por un mes entero Lauri no la había tocado, ni un beso tan siquiera le había dado, quería que se recuperara física y mentalmente y lo mejor era alejarse de su lado y mientras tanto se volvió a refugiar en los brazos de Paula. Pero en esta ocasión nadie sabia de sus andanzas, no quería herir su corazón nuevamente, no ahora que poco a poco se estaba recuperando.

-Estoy cansada que digas su nombre una y otra vez cuando estas conmigo.- dijo Paula sobre su pecho
desnudo.

-Aceptaste mis condiciones, sabias que era lo que tendrías conmigo, nada…-

-Lo sé pero igual me molesta.-

Lauri se puso en pie, sabía como iba a terminar esta conversación, siempre igual, siempre reclamándole cuando no tenia ningún derecho en hacerlo. Se dio un baño rápido, y se marcho rápidamente a su casa..Donde debía estar.


Al llegar se encontró con la Novah que conoció, llena de vida, radiante, pero aun temerosa de su mirada, o eso creyó.

-¡Llegaste!- le dijo con emoción, y por primera vez en días, se abalanzó hacia él, para abrazarlo y besarlo.

-Llegué.-dijo con una sonrisa en sus labios, tras devolverle el abrazo y el beso, un beso que había anhelado desde hacía tanto tiempo atrás, y supo que la espera había valido la pena.

La cargó en brazos y la llevó hasta la sala para depositarla en el sofá, acomodándola en su regazo para mantenerla cerca de él, y disfrutar de su cercanía. Ella envolvió con sus brazos su cuello y besó su cabeza.
Lauri encendió el televisor y apareció el canal de deportes y  no tuvo que indagar mas, sabia el porque de su felicidad, tenia nombre y apellido, el cual no era el suyo.

-Lo viste, no es así?- al instante sintió como Novah se tensó.

-Esta en Hungría, acaba de ganar, gracias…por no herirlo.-

Cerro sus ojos para calmarse, sabia que seria un error enojarse y…volver a empezar todo de nuevo. Él había cumplido su promesa de no acercarse más a Novah, y sabia que si lo mataba, perdería para siempre su corazón, no…claro que no podía herirlo.

-Te amo Novah, y perdóname por actuar de la manera que lo hice antes.-

-Shh!! Ya te has disculpado muchas veces, sé que…no fue tu intención hacer lo que nos hiciste.-ella desvió su mirada, aun recordaba ese día, claro que lo hacia.

-No Novah, si fue mi intención, quería hacerte pagar por hacerme pensar de maneras que no estaba acostumbrado a hacerlo, y nunca me podre perdonármelo.-

-Pero si yo te he perdonado tu también te perdonaras.-

-Gracias.-



**_**



Otra vez estaba en su tierra natal, Islandia. Lauri la había mandado con su familia para recompensar el tiempo perdido, y también para…aliviar su corazón como él solía decirle. Desde la muerte de Mieko, jamás había vuelto a tocarla, y aunque sonara raro ella lo extrañaba, antes cada noche lo hacían, aunque de manera déspota pero lo hacían, que masoquista que soy, pensó Novah mientras daba la nueva noticia a su familia: que se casaría.

Lauri le había propuesto matrimonio el día anterior, la había llevado a Noruega su país favorito después de su hogar, y en medio de una cena romántica preparada por él, le había pedido que se casara con ella, mostrándole un diamante negro, como era su alma, y para que nunca olvidara lo que él era…un asesino, y si aun así aceptaba trataría de pagarle solo con amor y felicidad, como no pudo hacerlo antes.




**_**




Las tardes se pasaban rápido, cuando se vivía tranquilamente, y así era como pasaba ahora en casa de Lauri. Él procuraba llegar temprano y sacarla a pasear, y al volver en la noche, cenaban a la luz de la luna, para luego conversar y contarse todo lo que no sabían del uno del otro.

Habían pautado no volver a tener relaciones hasta después de la boda, que era un día secreto, Lauri no quería decirle, porque seria una celebración secreta solo entre ellos dos, los únicos que tenían que estar y nadie más.

Ella le había pedido ya su regalo de bodas, quería que le cantara, hasta ahora no lo había hecho y moría de ganas de hacerlo, pero Lauri le dijo que no había programados conciertos hasta dentro de un año, y él no haría celibato por tanto tiempo.



**_**




A pocos metros de su casa iba Lauri cuando vio un gatito en la banqueta, ordeno que detuvieran el auto y rápidamente se bajó. Era un minino casi recién nacido, se agacho y lo tomó entre sus manos observándolo.

-¿Quieres venir conmigo?, ocuparas mi lugar cuando yo este fuera, y la acompañaras para que su espera sea mas confortable…¿quieres?

El gatito se hizo bolita y se acomodo en el regazo de sus manos, al parecer le gustaba esa posición.

-La protegerás mientras yo no esté, lo harás como lo haría yo, con mis garras, si?.- Lauri llevo el gato hasta su boca y deposito un fugaz beso en su cabeza, el gatito maulló complacido del acto.- Es un trato.-

Volvió al auto con el gatito y siguió su camino. Llegó a casa de Aki donde era la reunión pautada. Les propuso dar un concierto gratuito, todos quedaron sorprendidos de  la noticia, pero él se ofreció a pagar todos los gastos si no querían hacerlo gratis, pero todos aceptaron sin ninguna remuneración monetaria. Él se sentía feliz, y todos lo notaron haciéndoselo ver.

-Y ese gato?.- le pregunto Aki.

-Te gusta?, hoy lo compre.-le respondió Lauri con una gran sonrisa que delataba su mentira.

-Tu no compras animales y peor un gato.- dijo desde atrás Eero que se había ausentado de la reunión.

-Es para Novah, ya?, contentos?.- dijo haciendo un puchero malhumorado.

-Aquí el contento es otro, pero me alegro, hacia mucho tiempo que no se te veía así.- le dijo Aki dándole un abrazo.

-Así me siento.-




**_**




Novah era libre para ir y venir de la casa, ahora era la dueña de ella, y como no sabia cuando seria la boda, debía estar preparada y fue en busca de su vestido de novia.

Tras ver unas cuantas tiendas tenia listo su vestido, había comprado también ropa nueva y unos cuantos zapatos, también había comprado ropa para Lauri, pasaba mucho tiempo vestido de negro y no le caería mal usar otros colores no tan claros.

Tanto caminar le había abierto el apetito y mientras se dirigía al área de comidas se tropezó con una joven.

-Oh lo siento!!, discúlpeme.- dijo Novah mientras recogía algunas bolsas que se habían caído. Ya cuando quedo frente a la joven rubia, vio que ella no tenia la intención de disculparse ni de moverse de su paso.

-oh! Así que eres tu.- dijo Paula viéndola de arriba a bajo.- Tu no lo mereces.-
Novah no sabia de lo que la chica estaba hablando, solo que hablaba con mucha seguridad y como si la conociera.

-Creo me esta confundiendo con alguien mas.-

-No, sé que tu eres la dueña de su corazón, la que lo hiere sin razón.-
Y fue ahí que entendió, ella debía ser Paula, la amante.

-No tienes ni idea de lo que es escuchar el nombre de otra persona mientras se esta en la intimidad, no lo sabes, yo lo sé, Lauri lo sabe, pero tu?-

-Sera mejor que me vaya, no estas hablando con cordura, permiso.- ella intento pasar por su lado pero Paula la detuvo del brazo parándola en el acto.

-Lo sé todo, no sabes cuanto sufrió por saber que pensabas en otro…él no me lo dijo, lo fueron sus sueños, una vez quedaba saciado con mi cuerpo, su mente se liberaba y hablaba. Él no es para ti, ni tu para él, son como dos mundos apartes que intentan estar juntos.-

-Suéltame!!- dijo liberándose de su agarre.- Tu tampoco eres para él, no te ama, no te quiere, yo soy la que ocupa ese lugar y te duele, si no tienes nada mas que decir, me voy.-

-Espera. Toma.- dijo dándole un celular, pero que Nova no acepto, entonces Paula lo tiro dentro de una de las bolsas.- El que encuentra busca.

Y tras decir se marchó, dejándola sola con tantas dudas y preguntas. Intento seguirla pero se detuvo al segundo paso, ya todo estaba en el pasado y si Lauri se había acostado con ella, fue antes de la nueva etapa, lo mejor era olvidar y no dejar que nada empañara la felicidad que tenían.


**_**




Al llegar a su hogar se encontró con la sorpresa del nuevo huésped de la casa, el gatito de ojos verdes que dormía sobre el pecho de Lauri, ambos dormían pero solo él se despertó con su llegada. Se puso en pie para saludarla con un beso, y al instante el minino se despertó.

-Mira, éste pequeño de hoy en adelante será tu compañero, para que no estés tan solita durante mi ausencia.- él le acerco el animal pero tras colocárselo en las manos comenzó a arañarla con sus pequeñas garras.

Lauri lo quedo viendo con desaprobación, se lo llevo hasta los labios y le dio un leve mordisco en su hocico.-No, quiérela a ella también, tanto como yo lo hago.- el gatito maulló contra sus manos. Él lo volvió a intentar y ahora el gatito se dejo ir a las manos de Novah.

-hmm, tal parece él te quiere mas a ti.-

-por fin me pelearas contra alguien.- dijo Lauri soltando una carcajada que la contagio a ella también.





Lauri se ofreció hacer la cena, mientras ella guardaba todos los paquetes. El gatito como era de esperarse no quería separarse del lado de su benefactor. Novah encontró el celular que Paula le había dado, se quedo viéndolo y comprobó que estaba nuevo, salvo  porque tenia un único  numero guardado, y sin pensarlo con la felicidad a flor de piel lo marco.


-Alo?-







**_**




-¿Cómo le llamaras?- le pregunto Lauri mientras le servía la comida.

-No sé, están tierno, tan dulce, aunque no me quiera mucho.- dijo Novah mientras veía como Lauri le daba una bolita de papa en el hocico.

-Nómbralo como tu quieras, es tuyo.- otra bolita le dio al gatito.

-Se llamara…Lauri…puedo?, di que si… tiene tus ojos, es como si fuera tu hijo, por favor?.-
Ambos lo quedaron viendo tanto el gato como Lauri un tanto sorprendido.-¿Por qué mi nombre?, no podrías llamarlo…algo parecido, y no igual al mío?.-

-¿Por favor?.- ella trato de sonar lo mas convincente.

-Ven aquí.-

Ella se puso en pie y bordeó la mesa para llegar hasta su lado, él la sentó sobre sus piernas y la besó, al tiempo que le traspasaba una bolita de papa. –No digas que no querías que te alimentara también.-

-Yo celosa de un gato?- y lo besó también.

-Nómbralo como más te haga feliz.-

-Te amo tanto.-

-Yo mas.-





**_**




Novah estaba en el altar vestida de blanco esperando por la llegada de Lauri, por fin era el dia esperado, pero estaba sola, no había ningún invitado nadie salvo ella. Él no quería que nadie se enterara quería que fuera un día libre de presiones, de miedos que ningún jefe llegase a atentar contra el día mas feliz de sus vidas.

Lauri estaba aun cuadra de la capilla, vestido completamente de blanco se bajó del automóvil y se despojo de sus armas, las que siempre cargaba consigo.

-No.- le dijo Jarmo.

-No las necesito, voy a m boda no a la guerra.-

Y como así era, no quería que ningún guardia estuviera presente, nadie sabia, todo era secreto por ende no había peligro.

Dejándolo atrás avanzó con paso firme y con una sonrisa en sus labios, faltaba poco para llegar hasta Novah, y desde ese día en adelante trataría de hacerla tan feliz como le fuera posible, también estaba pensando en la posibilidad de renunciar a su cargo y dedicarse por completo a la banda y a su esposa, comenzar una nueva vida, llena de amor, tanto amor como le fuera posible dar.

-Espera- una voz le dijo desde atrás, haciéndolo detener su paso. Maldijo por lo bajo, iba a llegar tarde si no se apresuraba, y no quería empezar con mal pie el inicio de su nueva etapa.

Se dio vuelta para encarar al dueño de esa voz, y cuando lo vio, supo que iba a llegar tarde, borrándole la sonrisa de ensoñación que tenia.

-Yo la protegeré, aunque sea contra ella misma, si ella no se da cuenta que a tu lado solo llevara una vida de sufrimiento, yo la liberare, te lo dije, yo la liberaría de ti.-
Y sin poder hacer nada, se quedo estático mientras escuchaba la declaración de Kimi que la finalizo con un disparo en su corazón.

Su vista se volvió nublosa y solo observó como desaparecía Kimi de su mirada. Se llevo su mano al punto donde borboteaba la sangre y vio como su traje estaba manchado de color carmesí.

-Voy a llegar …tarde y …sucio.- la gravedad lo había sucumbido hasta el piso, dejándolo sin fueras para ponerse en pie, pero tenia que hacerlo no quería dejarla esperando, y tomó fueras de donde pudo y se puso en pie.

-Espérame Novah, ya llegare…solo falta poco…espérame, no te vallas, no te vallas aun.-dijo con voz cansada, sin ánimos de hablar ni de moverse, pero tenia que hacerlo, llegar hasta ella, y con dolor y ardor en su pecho siguió.



Las puertas se abrieron, y sabia que Lauri por fin había llegado, solo faltaban pocos metros y su corazón no dejaba de latir rápidamente, pero entonces escucho como un golpe seco hizo eco por toda la capilla, temiendo lo peor se dio vuelta y lo vio tirado a medio camino con una gran mancha roja que salía de su corazón.

-Nooooo!!!- gritó desgarradoramente, se remango el vestido y corrió hasta llegar a su lado. Levanto su cabeza y la coloco en su regazo.

-Lauri!!! no…no…no…no… que te han hecho, una ambulancia…si una…hay que llamarla…-miró desesperadamente a todos lados en busca de una mirada cómplice, pero no había nadie salvo ellos dos.- ¡¡¡Alguien que llame a una ambulancia!!! Alguien que nos ayude…-

-shh, no llames …a nadie, no será …necesario.-le habló  con sus ojos cerrados, y una voz tan cansada que parecía que se estaba ahogando.

-oh..yo..yo..yo..ire a buscar a alguien, no te puedes….no te puedes morir.- dijo para si misma, mientras limpiaba sus lagrimas   con el dorso de su mano.

-No te vayas, no…me dejes solo, no quiero estar solo.- le rogó, y ella con dolor en su alma acepto acomodándose a su lado. Él dejo caer su peso en el de ella, mientras la escuchaba sollozar.

-No lo hagas… no llores Novah, sonríe…sonríe para mi, tu sonrisa siempre me gusto, no quiero recordarte triste.- su cuerpo entero estaba temblando pero aun así siguió hablando.-Que ironía, siempre lo supe, yo no debía estar a tu lado, y ahora el destino se hace cumplir

Novah se quedo muda al instante, llorando silencio, sintiéndose impotente por no buscar ayuda y asi salvarlo.

-No digas eso, tu te te.. pondrás bien…ya lo veras.- quiso gritar y desahogarse, pero no podía no frente a él.-Estas helado.- cambio de tema o su mente se rompería en mi l pedazos.

-Eso…no importa,  háblame…háblame Novah…mientras viene alguien en tu ayuda.-

No quería hablar, no cuando ni siquiera había pedido ayuda alguna, cuando nadie sabia de lo sucedido o si sabían? Y lo llevarían al hospital?.

-Van a venir, y te repondrás, estarás calientito, y en un futuro llenaras mi vientre con tu hijo, y luego con mas y mas, hasta que ya tengamos suficientes, niños que se parezcan a ti.-

-Y …ellas a ti.- él intento sonreírle, pero no pudo.

-Si, si…ya lo veras, alguien vendrá ayudarnos…alguien.-

-Si…alguien ven…-

Su peso se hizo mas pesado, lo giró un poco y vio como se le vino encima su cuerpo sin vida sobre el de ella.

-La…la…la uri?....amor?...a…mor?.- su rostro arrugado, sus palabras salían cubiertas por el llanto y la desesperación.-Lauri!!!! Lauri!!!.

Lo agito contra ella, una y otra vez, intentando hacerlo reaccionar, porque él no se podía morir, no ahora cuando estaban por empezar a ser felices no ahora cuando él había cambiado…no podía hacerlo.

-Lauri!!! tu dijiste que me harías feliz…tu lo dijiste.- rompió en llanto golpeándolo una y otra vez en su pecho con sus puños cerrados, reclamándole por el abandono prematuro, descargado su desesperación, y soledad sobre el cuerpo sin vida.

-¿¡Nadie….nadie va a venir¡?....nadie…nadie…nadie.- se recostó sobre su pecho importándole poco llenarse de sangre, repitiendo una y otra vez que nadie vendría porque nadie sabia…pero fue entonces cuando recordó que alguien si sabia…

-Kimi.-

El día que Paula le dio el celular el único numero que venia marcado era el suyo, y sin aguantar la necesidad de llamarlo lo hizo. Hablaron poco ya que Lauri estaba abajo, pero lo hicieron después, al día siguiente y el otro y así hasta ayer, cuando le dijo que se casaría.

-Era el único que lo sabia…acaso…acaso.- sus ojos se volvieron a llenar de lagrimas por el conocimiento de ese hecho, Kimi nunca le pregunto si era feliz, dio por entendido que no lo era, que él siempre la protegería aun de la amenaza inminente que veía en Lauri.

-Kimi…tu…tu…tu lo arrancaste de mi lado?...fuiste …tu?- tenia que saberlo, confirmar sus sospechas, se sentó limpiando nuevamente sus lagrimas fuertemente con sus manos, y se puso en pie, pero…entonces lo vio, tirado en el suelo con su rostro hacia ella, parecía como si solo durmiera, y no pudo avanzar, cayó de bruces al suelo y tomó su rostro entre sus manos y lo besó.

-Porque te vas…por que…me abandonas LAURI!!!-




**_**





Novah despertó sudando, otra vez con esa misma pesadilla que no la dejaba dormir. Se incorporo en la cama y fue por un vaso de agua en la mesa de noche. Se recostó otra vez pensando en lo sucedido, hasta que sintió que algo estaba a su par molestándola.

-Lauri ven aquí, no te desveles tu también.-dijo ella alzándole los brazos  a su gatito de ojos verdes, el único que le quedaba para aguardar por su llegada, sabia que seria una espera milenaria, pero sabría esperar, para apaciguar el llanto de su alma, ya que sus ojos no podían hacerlo, él no quería que llorase y no lo haría…no…solo una vez, mas una mas…la ultima...


-Por  Kimi.-

"Te odio tanto como una vez te quise..."








FIN










************************************
Y nop...no habia reverendo...sacerdote ...o abogado :)
Y sip...Lauri murio :dios.:  y si si si Kimi morira por la mano (aprendiz) de Novah

miércoles, 4 de abril de 2012

Lauri Una Deidad Mortal (cap 37) vol.2





21 Un Regalo De Amor


El conocimiento de tal verdad había llegado tan de pronto. Siempre tuve la posibilidad a mi lado, cerca de mi, de poder despertar a Lykia pero no L. no solo no había hecho nada si no que me había ocultado que era de Luominen, y aun asi podía pensar esa mujer que podría algún dia estar con ella, primero muerto.

Volvi, molesto, enojado y mi primer parada fue su habitación, se sorprendió al verme tan pronto, y que estaba molesto, con ella.

-Has vuelto!!.-dijo ella.

-Porque no me lo dijiste?.-me acerque a ella y la arrincone contra la pared.

-Ya lo sabes no?, alguien te lo conto no es asi?.-dijo ella, tratando de respirar mas fuerte.

-Nadie me lo conto, lo vi en primera fila, asi que traicionaste a tu esposo y por eso acabaste en el cuadro.-grité las palabras en su cara. Desahogando mi impotencia de no poder matarla en ese preciso momento.

La  necesitaba viva.

-No hables de lo que no sabes.-y sin mas se quito mi apretón, eso me sorprendió, y recordé que no era una simple mujer.

-A mi me traicionaron y fui yo la que tuve que pagar por otra, asi que no hables de lo que no sabes.-dijo mirándome con ira.

-No me interesa si fuiste o no engañada, lo único que quiero es que revivas a Lykia se que tu puedes.-le roge.

-si que puedo, pero no se me da la gana, deberías de mandarla a la tierra y que ahí la entierren, porque muerta esta y asi seguirá.-
No se en que momento me acerque tanto a ella, que le di una bofetada. Ella se sorprendió, del golpe no se lo esperaba ni yo tampoco, pero no era mi parte bondadosa la que le había pegado, no, había sido mi parte perversa.

-Ojitos rojos…-sonrio, aun con su mano en su mejilla, le había dolido el golpe.

A mi también.

-a ellos les perdono lo que sea.-dijo ella, acercándose, tratando de besarme. Pero al instante la detuvo a un pelo de distancia de nuestros rostros.

-no te atrevas a besarme.-dije colerico.
Fue entonces cuando si se asusto, y se alejo, nunca se imagino que la rechazaría en esta forma.

-Tanto la amas?.-dijo ella.-Pero nunca seras correspondido, nunca mas volveras a sentir sus labios sobre los tuyos, nunca mas te dira lo mucho que te ama, nunca mas volverá a ser tuya porque muerta esta, y muerta se quedara y todo porque tu la mataste, no sabes cuanta rabia me da, que me restriegues en la cara lo mucho que la amas, cuando yo te amo mas que ella, pero no mereces mi amor-me escupió en la cara.

Y claro, sus palabras tenían cierto punto de verdad, sin ella no podría despertarla, y en Luominen nadie me ayudaría y todo por su culpa. Pero me había insultado y agraviado moralmente.

La tome del pelo y la zarandeé, hasta llevarla a su cama, la tire, lo mas fuerte que pude, luego me coloque sobre ella, segado por la rabia, por sus insultos, por su verdad, y el puñal apareció ante mi, el mismo con el cual había herido a Lykia.

-Tanto me odias?.-dijo, a este punto le dolían mas mis palabras y mis acciones que mis golpes. Lloraba, calladamente, viendo fijamente la daga.

-Si.-le grite, cerca de su rostro. y clave el puñal en su corazón.

Qué había hecho?.... en mi estupidez,  había matado a la única persona que podría salvar a Lykia, y otra vez por mi propia mano acaba con toda posibilidad.

-Lo siento, Luominen, no quería matarte.- y selle mi perdón con un beso.
Y para mi asombro ella correspondió a mi beso. Estaba viva?. Sonreí.

-Me alegro que seas sincero conmigo por una vez si quiera.-

-estas viva? No moriras?.-dije con alegría en mi voz, ella sonrio para mi.

-vivire,  pero ya no en este tiempo, ni este espacio, gracias por mostrarme por ultima vez este rostro, que solo a Lykia sueles mostrarle. Gracias.

Y desapareció.

Quede en la cama boca abajo, tuve que apoyarme en mis codos para alzar mi cabeza y mi  pecho, L.  había desaparecido y con ella mis esperanzas, ahora jamás podría despertar a Lykia, tonto y mil veces tonto eso era yo.

Me deje caer en la cama nuevamente, cubriendo mis lagrimas de impotencia, estaba derrotado ya nada podría hacer, mas que vivir con mi inerte amor.

En ese momento deseé morir con toda mi alma...


-Lauri?.-

Había imaginado eso? Alce mi rostro, que estaba mojado, y la vi con mis ojos llorosos, en la puerta de pie, mi Lykia, no era mi imaginacion, ahi estaba ella, ante mi. Me incorpore al instante, limpiandome los restos de mis lagrimas y prácticamente volé hasta ella y la abrace.

-Lykia!!! Estas bien? Oh no sabes cuan feliz me haces.-dije, riendo, llorando pero ahora de felicidad.

-si, siento como si hubiera dormido demasiado.-
Oh L. la había salvado antes de partir.

-Gracias Luominen. -dije y segui riendo.

-Que?.-pregunto Lykia.
Pero no le respondi, ahora estaba extaciado de tenerla a mi  lado, junto a mi, respirando, andando por su propios pies.

-Te amo tanto, no sabes cuanto, y perdóname.-

-Yo también te amo Lauri.-

Y la volvi abrazar, la bese, y subi mi mano a su cabello, y sentí algo mas suave de lo normal, interrumpi el beso para descubrir que era.

-Una pluma?, oh Lauri es tuya?.-me pregunto Lykia al verla ante nosotros en mi mano.

-No Lykia, es tuya, la saque de tu cabeza.-ella me miro extraada, pensando que tal vez había bebido de mas y estaba delirando, pero yo no me podía emborrachar.

-Es tuya Lauri. -insistio ella.

-No.-

Y lo comprendi, mi sangre, eso le había dado esa particularidad mia.

Entonces eso quería decir que…

-No sabes cuan felices seremos, Lykia.-y acaricie su estomago, un simple toque, lleno de mis mejores intenciones y anhelos...    y sonreí contra sus labios, solo yo sabiendo el significado de mi acto.













  • Epilogo





Diez años después… bueno en el tiempo de la tierra, aquí solo había pasado un año. Y ahora ya no solo eramos dos, ahora, un bebe nos acompañaba, tal y como lo pensé, con mi sangre, Lykia ahora era mitad Korppiana y terrícola, con la ventaja que ya no se regiría en ella el poder del tiempo de la tierra, y viviría como las otras mujeres de Korppi, que no envejecían si su esposo no lo hacia.

Seguíamos viviendo en Korppi, ahora ya no me importaba si era o no el Rey pero teniendo a mi lado a la persona que me daba la felicidad podría ser feliz donde sea que estuviese.

Lo tenia todo para ser feliz, a mi amor, y mi hijo Kollim.


…


Hasta que una noche, Lykia corrió en brazos hacia mi,
con el bebe, muy preocupada, porque sus ojos habían cambiado a negros.

-No te preocupes, es algo normal.-Le dije, tratando de calmarla, era parte de su crecimiento, no quería ver el dia que descubriera, bueno si es que le salen las alas, en su espalda, ese será un dia memorable.

-Estas seguro?.-volvio a preguntarme un poco preocupada.

No le dije nada, en cambio opte por abrazarla, quedando el bebe en medio.

Ella se fue a dejar al bebe a su cuarto y volvió para besarme. La notaba triste, aunque sabia muy bien porque.

-No me gusta verte triste.-

-No lo estoy.-dijo ella, alejándose unos centímetros de mi.

-Yo lo se muy bien, extrañas vivir en la tierra.-comente, tomando su mano, y nos dirijimos hacia un sofá reclinable, ahí nos sentamos, ella sobre mis piernas, recostados, descansando.

-Nunca podre volver?.-susurro ella contra mi pecho, jugando con mis dedos.

-Creo que si puedes hacerlo, pero…-me detuve, recordarlo no me hacia bien.-Yo no puedo, y no te podría llevar.-

Ella suspiro fuertemente.-Eso temia, pero estoy mucho mas feliz, que triste, porque no tenerte a mi lado no hubiera sido una opción.-dijo, al tiempo que se incorporaba para mirarme fijamente a los ojos.

Y sin darnos cuentas nos quedamos dormidos ahí.
Al dia siguiente, me fui muy temprano, sin despedirme tenia cosas que arreglar, por si algún dia Lykia quisiese partir a la Tierra, yo no la iba a detener, aunque un punto favorable era que no tenia familia, pero estaban sus amigos.

Las horas pasaron rápido, y volvi a mi casa, con la sorpresa que nos habían enviado un presente por el nacimiento de nuestro bebe. Me fije bien para ver de quien era, pero solo decía Luominen. No quise abrirlo, no sabia si era de la región o de ella. A botarlo iba cuando Lykia me sorprendió, y por ningún motivo me dejo hacerlo, en cambio lo tomo, y lo abrió.

Era un cuadro.

-Es hermoso, quien lo mando?.-pregunto ella, muy emocionada.

No sabia quien, y en verdad era hermosa, yo mismo la había visto antes de estar en el cuadro. Era Lempi.

Tenia que regalarlo no se podía quedar aquí.

-Ni se te ocurra Lauri, ella se queda, mira su semblante, que triste se ve.-

-Se puede quedar, pero que este cubierto, no lo quisiera ver todos los días.- acaso tenia miedo?.

-No tiene caso, que se quede entonces, no le veo el punto, porque no quieres que se quede?.-exigio ella.

-Porque ella no es solo un cuadro, ella es real.-
Y se lo explique todo referente a ella, no le dije nada de L. no tenia caso ella ya no estaba mas con nosotros, o eso es lo que creo o quiero creer.

Ella lo comprendió, y decidió que era urgente regarlo. Se lo di a Perttu, algo tenia que recompensarme el mal que me hizo no?.

Volvi a casa, para darle la noticia. Subi al cuarto del bebe, ahí estaba con su madre, jugando con el.

Desde la puerta los observe. Y el orgullo de mi familia hacia crecer mi pecho. Ellos era lo que mas amaba en este mundo.




Y la música…











  • FIN








MAKING OF...


A continuación tenemos en exclusiva una entrevista con la escritora, contándonos acerca de futuros proyectos y de algunos trucos que uso para realizar esta historia.

- Hablanos un poco del motivo de inspiración de LUDM?

<<Lo empece a escribir hace ya como dos años, aunque tuvo  un lapso de un año sin escribir nada. Creo en ese tiempo había terminado de leer un libro que no recuerdo su nombre (risas), pero quería hacer uno en el cual, Lauri no fuese un simple mortal, que tuviera poderes, y claro lo que en ese tiempo estaba pegando era lo de vampiros, pero ese tema ya lo había abordado, entonces al parecer opte por darle una vuelta a esa trama de vampiros y de ahí parti para crear LUDM.

- Porque tan pocos personajes en la historia?.

<<Bueno, las historias son mas concisas si solo tienen pocos personajes, porque al incluir mas, creo la trama se extiende y se disvia el factor principal de la historia, y me ha pasado que al leer varios libros y cuentas con demaciadas historias, me salto esas partes y voy directo a la parte que realmente quiero leer, asi que evite hacer eso, para que nadie sintiese la necesidad de saltarse algún capitulo.

- Por que vimos sufrir tanto al protagonista?.

<< hmm, hace como cinco años atrás cuando empece a escribir, en casi todos mis FFs, el protagonista que siempre ha sido el mismo, vivía feliz y al final moria. No se porque lo hacia pero me encantaban los finales trágicos, tal vez porque los libros que he leído todos acaban felices. Inclusive llegue a pensar en un final trágico para este, pero no era valido ya que a lo largo de toda la trama había sufrido, pero esta en veremos un próximo fanfic con final insierto.

- Como se te vino a la mente el nombre de Korppi?.

<< Cuando imagine, que Lauri vendría de otro lugar, busque un nombre raro, asi que me fui a mi diccionario de Finés, si buscas nombres raros ahí es el lugar perfecto. y llegue a cuervo que es lo que significa, y viene de la mano ya que si bien él no es un cuervo, pero tiene alas y plumitas en su cabeza, como es la manera artística de representarse del real Lauri. (risas)

- Aclarame una duda, Lauri tenia doble personalidad o era otro ser en su interior, digo por lo de los ojos rojos y verdes?.

<< Ah!! Eso, bueno, si se podría decir que sufria de doble personalidad. Al llegarle el nuevo poder, que fue heredado de su padre, venia con ello las acciones de los ojos rojos, que en si solo le hacían sacar su lado malo o negativo, por asi decirlo su diablillo interno, que le hablaba en su mente, y lo hacia reflexionar negativamente, y los verdes que eran su estado de paz, o positivismo, pero al final siempre era el mismo, actuando de dos diferentes maneras.

- Como se te ocurrió la idea del corazón?

<< Paso de pronto, para ese capitulo no tenia nada en mente de que hacer, siempre me gusta agregar algo nuevo en cada capitulo, y eso lo saque de un libro de vampiros que lei, que si mal no recuerdo era, de la serie carpatos que es de vampiros, pero no estoy segura he leído tantos de vampiros que los confundo, pero si, la idea me pareció genial al momento, y subi el capitulo a la red, pero luego paso el año que no escribi, y no recordaba el porque del corazón, que hice? Fue lo que pensé, y ahora como arreglo eso?, si se fijan por muchos capítulos no se dijo nada de eso, porque ni yo quería tocar ese tema, hasta que un dia, puff!! De la nada, se me ocurrió lo de su imposibilidad en la tierra y todo eso.

- Como haces para buscar en tu imaginación y crear  estos capítulos en que te basas? En libros que has leído  o?.

<< Muy buena pregunta, bueno, al concebir la idea, de lo que quería hacer con el FFs, fue luego tras ver leer mucho manga y libros que lei, mi cerebro hizo una serie de análisis y puff me vino la idea, (risas), ya los capítulos, como son hechos en diferentes momentos, de pronto se me ocurre, por ejemplo, si estoy viendo tv, y miro una escena que me llama la atención, rápidamente la analizo y vuela mi imaginación y de esa simple escena sale todo un capitulo, eso me paso para el capitlo de la reunión de Lauri y Lykia me inspire en una escena de diez segundos entre Mellita y Gannicus, (spartacus), que casi me hizo llorar.
Otras veces, solo al amanecer, repaso por donde llevo las escenas en mi mente, y puff, se me ocurre lo siguiente, esos momentos los amos, no muy amenudo me pasa eso, y en una hora máximo hago un cap de diez paguinas, pero es difícil cuando no tienes nada en la mente y luchas por un capitulo, hasta uno hora por paguina me he llevado…


- Podrias decirnos porque reapareció un cuadro al final?.

<< Lempi, bueno al principio pensé en dejarla en la casa, y que no se dieran cuenta que era ella, y que siguiera su historia con Kollim, pero me acorde que era el final, y si hacia eso tendría que seguir y seguir la historia hasta el punto de que Kollim tuviera que crecer, asi que opte por darle esa parte a Perttu, cerrando ese capitulo de su vida.

- Has pensado en hacer un One Shot?.

<< Te refieres a una historia de un solo capitulo?.

- Si exacto.

<<Esta semana lo estuve meditando, nunca he hecho algo
asi, una historia de un solo capitulo largo, me gustaría intentarlo, creo lo hare, y ese si saldría mucho antes del otro.

- Ahora tenemos varias preguntas de una lectora FLU: ¿Que sucedió con la familia mortal de Lauri?, muy buena pregunta, también me pregutno lo mismo.

<< Tras haber abandonado su hogar, y mudarse a un apartamento, él nunca volvió a tener contacto con su familia, porque deshizo los lazos sentimentales que lo unian a él, en ese momento Lauri no quería estar atado a nada ni a nadie. Muy buena pregunta Flu.

- ¿Qué cosa rara es Lilu? ¿Una Korppi?.

<< Lilu es una humana, que sirvió para los servicios de L. por ser la mas cercana que encontró en ese momento, y también porque contaba con un parecido a ella.

- ¿Cómo hacen los Korppi para tener hijos?.

<< Hmm, de esto si me hacegure de escribirlo en el FFc, pero lo hice en la primera parte y tal vez por eso no lo recuerdas, pero ellos solo colocan la mano en el estomago de una mujer korppiana y listo embarazo seguro, por eso fue que él tuvo el primer hijo sin saber cuando ni donde, porque había pasado la mano en una mujer. Pero debe ser de Korppi para que funcione si no, no.

- ¿Qué ocurrió con Silma?.

<< Ella al descubrir que Lauri nunca había sentido nada por ella, y que practicametne había vivido casi ocho años engañada por él, no pudo sorportar la cruda verdad, él nunca la iba amar, si no lo había hecho en todos esos años no lo haría después, y se fue de su vida, y del edificio, para tratar de olvidarlo, porque ella realmente lo amo.

- ¿Por qué Lykia desde pequeña era tan madura y por qué se enamoró repentinamente del que pudo ser su padre adoptivo?

<<Lauri encontró a Lykia de cuatro años de edad, en ese tiempo ella era una niña común y corriente que vio en Lauri la posibilidad de tener una segunda familia, pero sabia muy bien que sus padres habían muerto y Lauri era su familia pero no su padre ni nada por el estilo.
 (cap 4) Observamos la transición del tiempo y Lykia esta ya en el colegio que por lo general entran de doce años, ya para ese entonces, había comprendido que Lauri no seria nunca su padre, el hecho de tener a Silma cerca de ellos, y verlos convivir como pareja, ella tuvo ese anhelo y vio en Lauri esa posibilidad, quería formar una familia con el de ese tipo, de pareja, todo a raíz de los celos generados por Silma que ella sintió.

Pero también estaba la forma en que Lauri la trataba, no como una hija, porque él nunca había tenido una, sino como una amiga pequeña, aunque él preetendia actuar como su padre.










Comenta que te pareció :)

martes, 3 de abril de 2012

Lauri Una Deidad Mortal (cap 36) vol.2




20 Luominen






No fue mentira, Perttu había dicho la verdad, lo que vi en mi sueño fue una premonición, ante mi estaba Lykia, en el altar, con la herida en su corazón. O así lo quería ver yo. Era un altar si, pero en su cama, mande a derribar la pared de mi cuarto que conectaba con el otro, para comunicarlos, casi todo el “día” me pasaba frente a ella, esperando que despertara.

Luego de haberme desvanecido del espacio astral de la tierra, me aferre tanto al cuerpo de Lykia, que inconscientemente la traje conmigo, pero eso no era lo peor, ya había transcurrido un año, si lo tomáramos del tiempo de  la tierra, en cambio aquí en Korppi apenas habían pasado treinta días.

Ella en todo este tiempo no había despertado, sabia que su corazón aun latía, eso era lo que me mantenía con esperanzas. Al volver de la Tierra, había mandado a llamar a mujeres de la cuidad del este de Korppi, para que intentaran hacer algo, ellas hicieron una transfusión sanguínea con mi sangre, para reponer toda la que Lykia había perdido, y a causa de que tal vez mi sangre no era “normal” como la de la tierra, ella no había despertado estaba en un estado  de coma si se puede decírsele así.

Cierta parte del tiempo la ocupaba en quehaceres de mi nuevo titulo. Oh!! Si!! porque cuando el Rey volvió todo el mundo lo celebró por tres días. En cambio yo, era como estar celebrando mi entierro.

En una platica que tuve con Perttu me explicó, el por que de obligarme a volver, una buena parte de la población femenina se había marchado de Korppi a Luominen, que era una región u otra estrella paralela a la nuestra, ahí en cambio se rumoraba que eran las mujeres las que eran poseedoras de poderes y los hombres no tenían ninguno, lo contrario a Korppi.

Y entre esas mujeres que habían huido, se encontraba la mujer de Perttu, que por cierto ya volvió.  Todas ellas al ver que Korppi continuaba ya por mucho tiempo sin un rey, y temiendo la desintegración comunal se marcharon, pero el Rey volvió y ellas también. ¡!colmo de mujeres!!.

Ahora Perttu se mostraba mas feliz, y esa tristeza que cubría sus ojos había desaparecido, en cambio de la mía, un tiempo atrás era una mirada llena de felicidad, y ahora, completamente llena de tristeza.


…



Me recosté a su lado, en la cama, escuchando su corazón, latía fuertemente, eso me alegraba todas las mañanas. Pero no abría sus ojos, no se movía, no decía nada, era como si estuviese muerta. Borre al instante ese pensamiento. Deposite un beso en su mejilla y Salí de casa, a encontrarme con  mi reina.

Si, para la cuidad entera, Lykia era como un cero en la nada, y no sabían de mi relación con ella, lo cuanto y profundamente yo la amaba, pero claro nadie aquí sabia el conocimiento de esa palabra. En cambio adoraban a su reina, que había llegado el mismo dia que yo.

-Por fin la dejaste sola.- comentó L. con amargura, desde su asiento transparente en su propia habitación, ella vestía un vestido de seda traslucida celeste, siempre tratando de provocarme.

Pero desde que descubrí que ella se había hecho pasar por Lykia, y meterse en mi cama, jamás la había vuelto a tocar, y como es que es mi reina?. Simple, llego diciéndole a todo el mundo que ahora era su marido, por el simple hecho de haberme acostado con ella, en su región  solo ese acto bastaba para quedar ligados para siempre.

Y tampoco era algo que se pudiese ocultar, en su cara estaba la prueba de su engaño hacia mi, la parte lateral cerca de la base de la oreja, cubriendo parte de su mejilla, hasta su mandíbula, estaba un tatuaje, color plateado era como un tribal circular, que no se sabia ni el principio ni el final era muy hermoso cierto, en varias ocasiones ella me pillo mirándolo fijamente.

Y así de simple su reinado conmigo había comenzado. Solo en ciertas ocasiones caía en su tentación, cuando tenia los ojos rojos, creo en mi interior ganaba mi sangre de Korppi y el deseo por ella, pero el recordar el amor por mi amada Lykia me hacia frenarme a tiempo, y ella lo sabia, por eso le encantaba verme con los ojos rojos.

-Me encanta estar con ella. No se porque no desistes y te largas de Korppi.-dije mordazmente. Quedándome en la entrada de su habitación.

-Yo estoy donde tu estés. Una prueba de eso es mi tatuaje, no niegues lo que no se puede ocultar.- ella dijo. Poniéndose en pie, y avanzando hacia mi, su vestido se movía al compás del aire y de sus piernas, caminando seductoramente.

-No claro que no niego tu traición.-  hice énfasis en traición, porque ella había usurpado el lugar de mi Lykia, para conseguir estar a mi lado.

-Tanto la amas?.-pregunto.

-Si.-

-Pero nunca despertará.-dijo ella, sonriendo me.
Eso me molestó, como se atrevía a siquiera mencionar que estaba muerta, claro que no, ella despertaría algún dia, ella lo haría y aquí estaría yo esperándola.

[i]Y ella…[/i]

-Claro que lo hará, ella despertara.-di media vuelta, pero sus palabras detuvieron mi andar.

-La mataste, solo tu lo hiciste, nadie mas, algún aprenderás a vivir con esa culpa, cuando te des cuenta que jamás despertara del letargo en que tu mismo la pusiste.-

Deseé que se tragara sus palabras, y ayudarla en el proceso, despareciéndola de mi vida, pero solo seguí caminando, buscando la salida y salir de casa, me estaba ahogando, la culpa carcomía mi ser.

Me dolía, ella no había dicho ninguna mentira, yo y nadie mas la había matado. La rabia me segó y deje que mi interior  perverso actuara, acabando con el que se suponía era mi problema, y ya al darme cuenta lo que había hecho había sido muy tarde. Tonto y estúpido fui, dejar que la rabia me cegara.

Salí, y respire profundamente el aire que Korppi me brindaba, eleve mi mirada a los rascacielos que se observaban, lo muy decorados que estaban, aun por la fiesta de mi bienvenida. Ya nada era lo mismo, no me gustaba estar aquí, me hacia falta la tierra, mis amigos, y en especial Eero, que por la estúpida de L. me había ganado su odio. Me odiaba acaso?. Eso ya nunca lo sabría.

En todo este tiempo que las mujeres del Este habían estado viniendo a mi casa, me había hecho su amigo, me contaron todo lo que  suponían de Luominen, que mujeres hermosas con poderes inigualables vivian ahí, pero que así como gozaban de mucho poder gozaban de desgracia. Eran malditas decían las personas.

Pero en si nadie sabia nada, las mujeres que huyeron anteriormente, llegaron a Luominen y no vieron nada raro, en cambio les había gustado mucho el lugar otra diferencia con Korppi es que todo el día brillaba el sol, ya que se encontraba a otra latitud cósmica que nosotros.

Tenia que ir a Luominen y tratar de encontrar a alguien que fuese capaz de despertar a Lykia de su letargo. Se decía que cada una poseía poderes diferentes, pero que rara vez salían de ese lugar, y rara vez ayudaban a personas que no fuesen propios habitantes de Luominen.

Estaba decidido me iría a Luominen, dejaría a Perttu el cuidado de Lykia, que si bien ya me había convencido que no despertaría, tenia que protegerla de la presencia de L. nunca sabría que estaba pensando, y lo que pudiese hacerle a mi amor, era mejor estar prevenido con ella.

Me fui… en busca de una solución a mi problema, o bueno a lo que yo había hecho.




…



Al llegar cause un choque cósmico con mi cuerpo y el del lugar, pequeños destellos luminosos salieron alrededor de mi cuerpo, ayudados por lo brillante que se miraba el sol, ya me había acostumbrado a no ver la luz natural, y ver solo la obscuridad que brindaba Korppi.

Llame la atención, algunas personas se detuvieron y me miraron escépticos. Vi periféricamente el lugar, era muy diferente a Korppi, no había edificios grandes, no, por el contrario todos median aproximadamente la misma altura. Otra cosa que llamo mi atención, fue ver a ciertas mujeres que se cubrían la mitad de la cara, desde la mejilla hasta el borde de la mandíbula con una lamina de plata, que brillaba al sol. Pero no todas llevaban eso en el rostro.

Ahora solo tenia que buscar a alguien que quisiera ayudarme, y solo las mujeres me podrían ayudar. Ojala mi sangre korppiana no se active, porque todas inclusive cubiertas, se miraba arrebatadoramente hermosas.

Deambule no se por cuanto tiempo, caminaba, y seguía el sendero, mirando para todos lados, exhorto por la belleza del lugar, todo era pacifico, y la cantidad de seres masculinos era muy poca, era desproporcional la cantidad, había visto un sinfín de bellas mujeres y hombres unos cuantos.

Por el mismo sendero vi a lo lejos que una Luominana, venia corriendo a gran velocidad, afligida, volteando a ver hacia tras de vez en cuando. Pero algo llamo mi atención, a mi izquierda una pareja salía de un edificio plateado, en su mano el hombre cargaba un cuadro, muy parecido al que por mucho tiempo estuvo en mi habitación que no era un simple cuadro que era …

La Luominana tropezó conmigo, los dos caimos al suelo ante el abrupto choque, ella mi miro afligida y al mismo tiempo con un cierto toque de esperanza, volvió su mirada hacia atrás, de donde había venido, era obvio que alguien la estaba siguiendo, me puse en pie rápidamente, y la atraje hacia mi, la abrace, y la envolví con mi chaqueta. Me dirigui al mismo lugar por donde la pareja que había llamado mi atención se había  marchado.

Ella respiraba muy fuerte contra mi pecho, pasaron varios minutos hasta que la deje libre de mi abrazo. La vi fijamente, era muy hermosa, hasta se podría comparar con el tipo de belleza de Elle. Odie ese pensamiento. Ella me miro fijamente también comprendiendo que no era de Luominen.

-De donde eres?.-pregunto, ahora un poco asustada.

 Ella era hermosa su pelo Azul casi negro, sus ojos amarillos con un poco de verde, vestía algo raro, que parecía vestido, pero terminaba en pantalón.

-no te preocupes no pretendo hacerte daño. Soy de Korppi.-dije, vi como ponía como platos sus  ojos al escuchar el nombre de Korppi.

-Ósea que tu eres él?.-pensó un poco y volvió hablar.-que haces aquí Rey?-

-Como sabes que soy el Rey?.-eso me dejo intrigado.

-No llevas tus alas. Eres del cual se habló, el que las perdió en la tierra, por una mujer.-

Eso me hizo recordar cosas que no quería. Me hizo enojar.


Respira..

1

Respira…

2

Respira…

3

Había funcionado.


-Es verdad no tengo mas mis alas, y tu porque huías?.- me aleje un poco, me había acercado demasiado a ella, al punto de sentir su aliento fresco en mi rostro.

-Porque lo merezco.-en sus ojos vi dolor, y lagrimas que no dejaba salir y que quería dejarlas salir. Trate de leer su mente pero no pude. Y ella también llevaba la cara cubierta con esa lamina de plata, que la hacia ver mas irresistible.

-Que haces aquí Rey de Korppi.-dijo con una sonrisa, olvidándose por un momento de su propio dolor.

-Busco ayuda, se que las mujeres de aquí, tienen poderes de diferente magnitud que la nuestra, y si esa humana por la que perdi mis alas ahora esta dormida, o muerta en vida por mi culpa.- tome aire, camine un poco hacia delante, buscando que la luz del sol llegase a mi cuerpo, ella me siguió.-

-Y quisiera que la hicieran despertar.-conclui.

Ella estallo en risas, hasta el grado de agacharse por la gravedad de su risa.

Se estaba burlando de mi dolor? O de mi petición?.
-Que es tan gracioso?, lo puedes compartir Luominana?.-

-Soy Lempi, y perdón no me burlo de tu dolor, es que me causo risa el motivo de tu visita, estas equivocado si crees que alguna mujer te ayudara, y mas a ti, que eres el Rey de Korppi, creo que ha sido en vano tu viaje, te recomiendo una cosa, Rey sin alas, vuelve a tu reinado, y no pierdas mas tu tiempo.-


Ouch!!! eso fue cruel.

No me dio tiempo de terminar, los hombres que la seguían nos habían encontrado, ella por la sorpresa, se había congelado del miedo, asi que la tome en brazos y desapareci con ella.

-Donde estamos?.-pregunto Lempi.

-No lo se, solo quise estar en un lugar mas cálido aquí en Luominen y aquí estamos.

Ella bajo de mis brazos, se puso a indagar por el lugar, al cabo de unos segundos adivino donde se encontraba, volviendo la paz a su rostro.

-Porque me ayudaste?, en ningún momento pedi tal cosa.- dijo alejándose de mi, y recostándose sobre el pasto morado que crecia en este lado.

-Se que no me pediste ayuda, pero pensé que no querías que esos hombres te atrapasen o me equivoco?.-le conteste, ella me volvió a ver, y sonreí con la mejor de mis sonrisas.

-Gracias …-dijo esperando mi nombre.

-Lintu.- conteste, sentándome  a su lado.

-Gracias Lintu.- y miro al cielo.-

-Porque llevas eso en tu rostro?.-le pregunte, acostándome en el pasto, colocando mis manos debajo de mi cabeza.

-No me veo mas exquisita.-me volvió a ver, y yo solo asentí. Ella sonrió, sabiendo de antemano mi respuesta.

-Esto lo llevamos solo las que estamos casadas.- y volvió a mirar al cielo, pero pude notar su tristeza, antes de evitar mi mirada.

-Y porque te siguen?, que quieren hacerte?.-
-hice algo malo, y ellos solo quieren que lo pague.- en su voz ahora había tristeza.

-Que hiciste?.-tenia curiosidad, porque ella no los atacaba o algo?, los hombres de aquí no tenían poderes, pero no, Lempi les huía, como si no pudiese contra ellos.

En esta ocasión antes de hablar ella, me volvió su mirada hacia mi, estaba a punto de llorar.-Traicione a mi esposo.-

Otra vez me hizo recordar, mi triangulo amoroso, Lykia, Johannes y yo.

-Y porque te siguen que quieren hacerte?.-

-Mira Lintu, gracias por ayudarme, pero lo único que hiciste fue aplazar lo que ellos me harán no puedo huir de ellos.-

-Hace un momento dijiste que peor a mi por ser el rey no me ayudarían porque dijiste eso?.-cambiando el tema, lo había dejado muy claro, el peligro solo estaba siendo atrasado.

-Creo tus relaciones publicas no llegaron aquí, las mujeres de Luominen están enojadas con tu reina, y por ende contigo.-dijo ella, sentándose, mirando a todos lados, comprobando que nadie estaba cerca … aun.
-Y tu también estas enojada?.-

-Bueeeeeno, ahora que te conozco no, me caes bien, y también porque voy para el mismo camino que tu reina.-
No entendí lo que quiso decir, pero entendí que se sentiría identificada con Elle. Porque?
Ha hablar iva cuando ella me interrumpió. Me pidió que me pusiese en pie. Y me tomo de las manos.

-Esta bien, yo te ayudare. -sonrió ella, su declaración me hizo tan feliz, que no puede esconderlo y la abrace, alzándola por sobre el suelo.

-Oye bájame- había dicho ella. Reía … pero dejo de hacerlo.

Había bajado la guardia, y no sentí el momento en que la compañía llego.

-vete Lintu, que no descubran quien eres tu, o no podrías salir de aquí.-susurro a mi oído.
Eran dos hombres, que se acercaban cada vez mas rápido, Lempi se había alejado de mi, sabiendo mis intenciones de hacernos desaparecer, corrió hacia otro extremo, pero mas hombres llegaron por ese lado. Entre todos las acorralaron y yo ahí, sin poder hacer nada, sin ponerme al descubierto por la advertencia de Lempi.

Ella me hablo, pero sin salir ningún sonido de su boca, solo la mímica de sus palabras que eran muy legibles.

VETE!!!

Y ya me iba, cuando vi como le quitaban la plaquita del rostro, y quedaba al descubierto su rostro totalmente, y vi un tribal plateado desde su mejilla hasta el borde de su mandíbula, que con la luz del sol brillaba.

Y al otro instante todos los hombres  habían hablado al mismo tiempo, y ahora Lempi estaba dentro de un cuadro, vistiendo lo mismo que L. llevaba en el cuadro.

Ahora Lempi estaba en la misma posición de L.
Pero ese conocimiento golpeo mi cerebro.
L. era de Luominen, y su nombre realmente era ese.
Luominen, y antes de que los hombres se percataran que aun seguía ahí, desapareci.










____________________________________________
Luominen = Creación (en finés)
Lempi = Amor (en finés)

lunes, 2 de abril de 2012

Lauri Una Deidad Mortal (cap 35) vol.2





19 Dos Dagas, Un corazón


Vi mi mano, estaba manchada de sangre, mis ojos los sentía rojos, en la otra mano tenia la daga. Que había hecho?. En ese instante sentí que algo no andaba bien, mis ojos volvieron a su tono verde.

Sentí que no estaba solo en la habitación del baño, alguien mas estaba, jadeando, sufriendo. Me di la vuelta, y en un charco de sangre, estaba tendido el cuerpo de Lykia. Mi Lykia.

La daga cayó de mi mano, no podía creer lo que había hecho. ¿!Pero en que momento!?, la conciencia del acto me hizo asquearme de mi mismo. Tropecé con mis pies, pero llegué hasta ella.

-¿Qué me... has hecho?.-



......







Desperté abruptamente, en mi cama, y me tranquilice solo había sido un sueño, un mal sueño. Estire mi brazo, para tratar de encontrar el cuerpo de Lykia. Pero no estaba. Se había marchado?.

Envolví alrededor de mi cintura, una pequeña sabana para tapar mi desnudez.

Baje a la primer planta, pero a simple vista no la vi, ya iba de subida, cuando la puerta se abrió, me di la vuelta y ahí la vi, venia un poco requemada de su piel, se notaba cansada, y cargada con sus maletas.

-te extrañe.-dijo Lykia. Al tiempo que tiraba sus maletas y corria hasta mi.

Yo aun no podía creer lo que mis ojos veian, y peor aun, pensar que había creido que no había viajado. A quien había metido a mi cama?. Me quede paralizado, sin poder moverme, estaba en un estado de shock.

-Lauri no estas contento de verme.-dijo ella, alejándose un poco para ver mi rostro mejor.

Ella me tenía abrazado, y hasta un poco tiempo después correspondi a su abrazo, saliendo por fin de mi sorpresa.

-estoy contento.-murmure, pero esa emoción supuesta, no se reflejo en mi voz.

-por que estas medio desnudo?, o lo estas completamente de bajo de esa traviesa sabana?.-dijo pícaramente ella.

Mire hacia abajo, y recordé que estaba desnudo, porque la noche anterior se suponía le había hecho el amor, a ella. Pero no en cambio había estado con otra mujer.

 Que tonto fui!!!.

-ok, me voy a bañar y luego hablamos.-se despidió con un beso y subió las escaleras.

Me que de ahí, en las escaleras, me sente, lleve mis manos a mi cabeza. Que había hecho?. Como no lo descubri antes?, hubieron señales, claro que si!! Pero me cegué y no las quise ver, su olo, su repentino regreso, pero no quise hacer caso a mi cerebro y me deje llevar por el deseo.

La puerta se volvió abrir, alce mi cabeza, y Sali de mis pensamientos, pero ahora antes de ver quien era, ya lo había sentido.

Era Perttu.

Pero no estaba solo, había traido mi corazón, y junto a el, la daga, una replica exacta a la que me había dejado. Me puse en pie. Que era todo esto? Un  ultimátum para mi decisión?. Pero mi idea no había cambiado, nunca aceptaría ser el rey de Korppi, y dejar la tierra.

Ahí lo entendí. No había venido a darme tiempo o tratar de convencerme, había venido con el propósito de acabar con mi corazón. Y tan pronto como lo pensé, Perttu actuó. En un abrir y cerrar de ojos, yacia mi corazón en su mano derecha, con la daga profundamente clavada. Un pequeño chorro de sangre cayó.

Al menos note en su rostro,  un poco de tristeza. Cuando nuestras miradas se encontraron.

-nooooooooooooo!!!.-exclame en un profundo grito abrumador, que retumbo por toda la casa.

Antes de desaparecer, Perttu me dijo.
-Te estaremos esperando.-y me fui, buscando a Lykia. Y despedirme, estaba enojado, con todos y con nadie, no era justo, que me obligaran a vivir en Korppi, porque una vez que mi corazón mortal dejase de latir, jamás podría volver a pisar este planeta.

Llegue al cuarto de baño ella, se estaba cepillando el cabello, se había puesto una bata. El cuarto entero estaba impregnado con su aroma, la cual no fue la misma de la Lykia de ayer. Que tonto fui, por no haberme dado cuenta de algo tan elemental. Estupido!!.

Me acerque y entré al cuarto, ella se sorprendió y mi dedico la mejor de sus sonrisas, que hacían que cualquier cosa me pareciese lo mas insignificante, comparado con esa expresión. Pero aun no estaba preparado para decirle adiós, no aun no lo estaba.

-Que va mal?.-dijo ella en tono preocupado, que bien me conocía.

-Nada.-pero mi voz me traición, se me quebró al punto de parecer que iba a llorar, y era verdad, quería hacerlo, volver atrás, y no tener que hacer esto.

-Como que nada, parece como si estuvieses a punto de llorar?, Lauri no me asustes? Que te pasó? Que sucedió?.-dijo tomando mi rostro entre sus manos. Yo evitando su mirada.

-Nada, no pasa absolutamente nada.-mis piernas no resistierón, y cai al suelo, ella me siguió, su rostro afligido, contemplando el mio.

-Es tan grave?, para que estes en este estado?.-

No sabia en que momento seria, si en un minuto, o una hora, que me desvanecería para siempre del estrato terrenal y me iria de su lado para siempre.

-Oh mi amor,.- dije en un susurro.- perdóname por todo lo que te hice sufrir, perdóname por mantenerte alejada de mi lado, mi intención era que fueramos felices por siempre, después que aprendieras tu lección, pero ese fue mi error, hacerte pagar por tus errores,-ella limpio en mi mejilla mi lagrima.- y no comprender el significado del perdón, si lo hubiese hecho hubiéramos sido mas felices tiempo atrás.-tome aire, para este entonces, ella sostenía mi rostro frente al suyo, contemplando caer mis lagrimas de perdón, de agonia, de tristeza, de furia, de impotencia.

-No digas mas, Lauri, no tienes porque pedirme perdón, yo tuve la culpa, merecia el castigo que desidiste para mi.-ahora veía fluir sus lagrimas.-pero yo era feliz, a mi modo, el tenerte cerca, el verte en mis sueños o mis pesadillas, o en mi locura. -río un poco.-siempre me hacias feliz, y mucho mas ahora que estas conmigo, pero algo te pasa, y se que  estas sufriendo, desahógate conmigo, no te guardes nada, Lauri confía en mi, habla con migo, habla Lauri, que sea lo que sea yo siempre te voy amar.-

Sus palabras me reconfortaban hasta lo mas infinito de mi ser, ella era la única que podía darme consuelo en este momento. La atraje hacia mi, y la abrace muy fuerte, tratando de retenerla a mi lado, como si pudiese hacerlo para siempre, pero ese pensamiento corria mi mente, mi alma, porque me marcharia de su lado, y jamás podría volver a sostenerla de esta manera, jamás.

-yo también te amo tanto Lykia.-murmurre para ella, alejándome por fin de nuestro abrazo,queriendo ver la reacción en su rostro, al instante note el cambio de tristeza a alegría en su rostro.

-Pero te dejare sola y cuando eso llegue, al irme, conmigo se iran todos tus recuerdos.-eso era lo mejor, no los dos lados tenían porque sufrir, solo uno, y ese seria yo. Por eso borraría todos lo referente a mi de su memoria, como si jamás hubises existido, como si jamás nos hubiéramos amado. Nada, pero en mi por siempre perduria su recuerdo, hasta el dia que muriese.

-Que dices?.-se puso en pie, y se alejo de mi, yo quede ahí sentado en el piso, solo, como se suponía iba a seguir el resto de mi vida, o hasta que fuese el tiempo prudente de mi vida Korppiana para acabar con ella.

-Todo esto tiene que ver con tu primo no es asi?, con eso de que eres un rey?. Porque te iras??.-grito.-porque incluso te llevaras mis memorias?.-volvio a gritar, al vorde de la histeria, y llorando al mismo tiempo.

No le respondi, tan solo me quede ahí sentado, lleno de rabia todo era injusto, inclusive hasta mis acciones asi lo eran, quería gritar, y volver atrás, a cuando había decidido venir a la tierra. Borrar todo también de mi mente. Pero era algo que jamás podría hacer, preferiría seguir sufriedo a olvidar. masoquista!!!!

Que asco de vida!!

Algo había cambiado.

La furia en mi ganó, me puse en pie, frente a Lykia, ella dio un paso atrás, temor lei en su rostro, ella bajo su mirada hasta mi mano, en la cual había hecho aparecer la daga que Perttu me había dado.
Dio otro paso atrás, pero topó con la pared, o mejor dicho el espejo de cuerpo completo que estaba tras de ella, vi mi reflejo, la sabana en mi cintura, la daga, y mis ojos rojos.

-Todo es tu culpa.-di un paso hacia ella.-Si no te amace a ti, a la Tierra, no tendría porque haber acabado asi todo esto.

Camine mas hacia mi objetivo. Rei ante mi pensamiento, asi que era verdad. No habían sido sueños, sino premoniciones.

-Que vas hacer con ese cuchillo Lauri, me estas asustando.-ella miraba a su alrededor buscando una posible salida, porque estaba siendo acorralada, pero no había escapatoria, no para ella.

Pero ella lo decía mas por mis ojos, que por la propia daga, cuanto poder podía ver en ellos?, o mejor dicho cuanta rabia podía ver?.
Llegue hasta ella, eleve la daga frente a su rostro, y corte la bata con eso. Comprobando su filo, para ella, y para mi.


La bata cayó al suelo partida exactamente por donde la había cortdado.

Ella temblo. Al comprender mis intenciones, intento escapar, pero le era imposible. Le cerre el paso con mi brazos.

-Todo fue, y seguirá siendo tu culpa. Hasta mi libertad te llevas.-me apreté a ella, le di un beso en sus labios tome su cabeza con mi mano para dirijir el beso, que seria el ultimo. Y mientras lo hacia clave el puñal en su corazón.

Estaba hecho.

Nooo!!!


Me deje caer  a un lado de su cuerpo, me sentía extremadamente cansado, tenia que cerrar mis ojos, me lo imploraban, solo un momento y descanzar.


Minutos después abri los ojos, vi mi mano, estaba manchada de sangre, mis ojos los sentía rojos, en la otra mano tenia la daga. Que había hecho?. En ese instante sentí que algo no andaba bien, mis ojos volvieron a su tono verde.

Sentí que no estaba solo en la habitación del baño, alguien mas estaba, jadeando, sufriendo. Me di la vuelta, y en un charco de sangre, estaba tendido el cuerpo de Lykia. Mi Lykia.

Mi cuerpo tembló, atónito de lo que miraba, y darme cuenta del grado de mis acciones. Quería salir corriendo de culpa, pero mi amor y mi dolor eran mas grandes, y no podía moverme, estaba paralizado, todo mi cuerpo, inclusive lo sentía helado. Pero una parte de mi no estaba helada y ni mucho menos paralizado, mis ojos, estaban mas que vivos.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-

Grite, elevando mi cabeza hacia el cielo. el sosiego había llegado a mi cuerpo.



La daga cayó de mi mano, no podía creer lo que había hecho. Pero en que momento?. Avance un poco y tropecé con mis pies, pero llegue hasta ella.

Tenia que hacerlo.

Fije mi mirada en la suya, que aun estaba consciente.

-Que me has hecho?.-Jadeo, Lukia.

Esas palabras, taladraron en lo mas profundo de mi ser, pero mas dolor tenia que pagar, por mi error.

La había matado, y con mis propias manos. Lo que mas amaba, y lo había matado. No!!! Era injusto, cruel, y había sido yo, en ese momento me repudie a mi mismo, como fui capaz de hacerle eso?.

Como???


Me agache, y tome su delicado y ensangrentado cuerpo ante mi, obligándome a no creer lo que mis ojos veian, besándola tratando de reanimarla, porque no podía morir, no eso no, coloque mi oído cerca de su corazón y tratar de sentir algún latido, pero en ese momento lo sentí, me estaba desvaneciendo el tiempo había terminado.

Me estaba desvaneciendo de la tierra para siempre, me aferre al cuerpo de Lykia, incapaz de dejarla sola, ahí tendida en su propio charco de sangre, causado por su amor yo, el único que ella había amado, y el único que la había matado.

Todo se puso negro y desaparecí.

Para siempre.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...